La detención de un ciudadano estadounidense afuera de una tienda Home Depot en Los Ángeles provocó indignación después de que agentes federales se marcharan del lugar en su coche con su hija de apenas un año en el asiento trasero. El incidente fue grabado en video y compartido por activistas. Esto generó preguntas sobre la seguridad y los derechos de las familias en estos operativos.
Un arresto que generó alarma pública
El hecho ocurrió el martes por la tarde en el estacionamiento del establecimiento, donde agentes de la Patrulla Fronteriza y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) realizaban una redada conjunta. En el video, se ve a un hombre esposado contra su coche. Dos agentes armados, con cascos y chalecos antibalas, suben al auto. Se alejan con la bebé aún en su asiento de seguridad.
Varias personas comenzaron a grabar el momento y a gritar “¡hay un bebé en la parte trasera!” mientras los oficiales se marchaban. Las imágenes se viralizaron en redes sociales, provocando críticas de organizaciones defensoras de derechos humanos que denunciaron un manejo negligente de la situación.
Activistas exigen una investigación
Lindsay Toczylowski, cofundadora del Immigrant Defenders Law Center, calificó el acto como “peligroso e inaceptable”. Según explicó, miembros de la comunidad contactaron a su organización para solicitar ayuda en la reunificación familiar. La activista afirmó que familiares de la niña lograron recogerla horas después en oficinas federales en Los Ángeles.
“Los agentes debieron priorizar el interés superior de la menor antes de decidir llevársela de esa manera”, señaló Toczylowski, quien insistió en que el procedimiento mostró graves fallas en la actuación de los oficiales federales.
Versión de las autoridades federales
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ofreció una versión distinta de los hechos. Según el comunicado, el ciudadano arrestado “salió de su vehículo blandiendo un martillo y lanzando piedras” mientras se desarrollaba la redada. Las autoridades informaron que lo detuvieron por presunta agresión y que dentro de su coche hallaron una pistola que figura como robada en el estado de Nueva York.
El funcionario añadió que durante la operación se arrestó a cinco inmigrantes por violaciones a las leyes migratorias. No obstante, no aclaró por qué los agentes se retiraron del lugar en el vehículo del detenido ni el motivo por el cual transportaron a la niña en ese mismo automóvil.
Expertos opinan sobre el procedimiento
El fiscal especial Ed Obayashi, experto en procedimientos policiales en California, explicó que cuando se arresta a un conductor y hay un menor en el vehículo, los oficiales suelen llamar a una grúa o trasladar al niño en una patrulla hasta una dependencia. Sin embargo, consideró que en este caso los agentes enfrentaron una situación excepcional debido a la presencia de numerosas personas grabando el operativo.
“Probablemente decidieron llevarse el coche y a la niña por seguridad, para sacarlos de un entorno caótico”, comentó Obayashi. El abogado señaló que estos procedimientos federales se diferencian de los arrestos comunes de la policía local y que la prioridad, en casos así, es evitar cualquier riesgo para el menor.
La familia espera respuestas
La abuela del bebé, identificada como María, declaró que recibió una llamada de un número desconocido el martes por la noche pidiéndole que recogiera a su nieta en las oficinas de la Patrulla Fronteriza en Los Ángeles. Aseguró que la niña se encuentra bien físicamente, aunque sigue preguntando por su padre.
“El papá nació en California y trabaja en un restaurante. Mi nieta también es ciudadana estadounidense”, dijo María, quien prefirió no revelar su apellido para proteger la identidad de la menor.
De momento, las autoridades no han informado dónde se encuentra el padre ni si enfrenta cargos formales. La familia exige que se esclarezca la actuación de los agentes involucrados y que se revise el protocolo de ICE en casos donde hay menores presentes durante los arrestos.
Redadas bajo mayor escrutinio
El caso ocurre en un momento en que el gobierno federal intensifica sus operativos migratorios en varias ciudades del país. Organizaciones civiles advirtieron que las redadas recientes en California y Texas han afectado a familias mixtas con ciudadanos estadounidenses.
Defensores de inmigrantes reiteraron su llamado a garantizar que las detenciones respeten los derechos humanos y no coloquen en riesgo a niños o familiares inocentes durante las operaciones. El incidente en Los Ángeles reavivó el debate sobre el papel de ICE y la necesidad de establecer límites claros cuando hay menores de edad involucrados.
