Miles de aspirantes a la ciudadanía vieron frustrada su ceremonia tras el cierre parcial del gobierno federal. El lunes, oficinas de USCIS en Virginia cancelaron abruptamente los actos de naturalización que debían realizarse con inmigrantes preparados para prestar el Juramento de Lealtad. Muchas de estas personas llegaron con sus avisos oficiales y pequeñas banderas, sin sospechar que el gobierno impediría concretar su tan esperado paso.
Impacto en oficinas de ciudadanía
En la mañana del sábado, solicitantes aguardaban en la sede de USCIS en Virginia, revisando sus documentos y listos para jurar lealtad. Minutos antes de iniciar la ceremonia, un empleado informó que el evento quedaba cancelado por el cierre del gobierno. Ninguno había recibido aviso previo por correo electrónico, llamada telefónica o portal web. Tras pasar seguridad, los asistentes se enteraron a pie de mostrador de la decisión. Al consultar la página de USCIS, un mensaje indicaba que la cita se canceló días antes “por circunstancias imprevistas” y lamentaba los inconvenientes causados.
Motivos del cierre y suspensión de servicios
El cierre parcial del gobierno, iniciado el 1 de octubre, dejó sin fondos a agencias federales no consideradas esenciales. Aunque USCIS financia buena parte de sus operaciones con las tarifas de solicitud, depende de coordinación con otros departamentos afectados por la falta de presupuesto. Joseph Edlow, director de USCIS, informó en X que las oficinas permanecen abiertas, pero servicios públicos como entrevistas y ceremonias de ciudadanía pueden enfrentar interrupciones hasta que el gobierno reanude actividades. A los solicitantes les indicaron regresar el 1 de noviembre, sin certezas de que esa fecha se mantenga si persiste la paralización federal.
Consecuencias para los solicitantes
La suspensión de actos de ciudadanía genera confusión y ansiedad entre los inmigrantes que invirtieron años en el proceso. Muchos planearon con antelación viajes, permisos laborales y la presencia de familiares. Para ellos, la naturalización significa votar, obtener beneficios de salud y acceder a empleos restringidos a ciudadanos. En foros en línea, usuarios relatan temor por posibles sesgos y retrasos. En algunos casos, personas con discapacidad o de edad avanzada temen que la postergación degrade su salud o estabilidad económica.
Aunque no se conoce el alcance completo de las cancelaciones, hay reportes de aplazamientos en varios estados. USCIS publica cierres de oficinas en su portal, pero no cifras totales de ceremonias afectadas. Organizaciones de apoyo a inmigrantes, como Cerrando La Brecha, advierten que la desinformación compulsiva y la complejidad burocrática agravan el impacto. Sin una agenda clara para reprogramar las ceremonias, los aspirantes a la ciudadanía permanecen en un limbo legal y emocional.
