Trump aún no decide cuándo firmará la ley que obliga a publicar todos los archivos de Epstein.
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El Congreso de Estados Unidos vivió una jornada histórica y llena de tensión. Por primera vez, ambas cámaras aprobaron casi por unanimidad un proyecto de ley que obliga al Departamento de Justicia a divulgar en 30 días todos los archivos del caso Jeffrey Epstein. Sin embargo, la firma del presidente Donald Trump sigue pendiente y genera incertidumbre.
Un avance relámpago en el Capitolio
La Cámara de Representantes aprobó la medida con 427 votos a favor y solo uno en contra. Horas después, el Senado la aceptó por consentimiento unánime, un procedimiento rápido que no requiere votación formal si nadie se opone. El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, no ocultó su satisfacción: “Buena victoria hoy”. Pero inmediatamente añadió: “La lucha continúa hasta que el pueblo estadounidense vea todos los documentos”.
Schumer urgió al presidente de la Cámara, Mike Johnson, a enviar el texto de inmediato. “No hay razón para que no pueda estar en el escritorio del presidente Trump en una hora”, declaró a los periodistas.
La desconfianza demócrata hacia Trump y el Departamento de Justicia
Aunque Trump ha dicho públicamente que firmará la ley, Schumer no se fía. “Nunca se sabe con él. Esperemos y veamos”, comentó. El líder demócrata fue más allá y cuestionó si el Departamento de Justicia realmente publicará todo el material. “Sabemos que hay un Departamento de Justicia corrupto”, afirmó, señalando directamente a la fiscal general Pam Bondi y al director del FBI, Kash Patel, por supuestamente ceder a presiones de la Casa Blanca.
Schumer advirtió que cualquier intento de ocultar documentos será visto por el público como una maniobra más de encubrimiento. “Esto será recordado como uno de los momentos más perjudiciales de la presidencia de Donald Trump”, sentenció.
Los republicanos también celebran, pero con reservas
El líder de la mayoría del Senado, John Thune, confirmó que la Cámara enviará formalmente el proyecto. Una vez recibido, pasará directamente al escritorio presidencial. “Con una votación de 427-1, iba a ser aprobado de todos modos”, explicó Thune, quien descartó cambios de última hora.
El senador republicano John Kennedy, de Louisiana, resumió el ambiente: “La jugada inteligente era hacerlo por consentimiento unánime. Nadie iba a objetar, y nadie objetó”. Kennedy confía en que Trump firme y los documentos salgan a la luz para que “el pueblo estadounidense se forme su propia opinión”.
El único voto en contra y la crítica de Mike Johnson
El representante Clay Higgins fue el único legislador que votó no. Defendió su posición argumentando que la ley, tal como está redactada, abandona siglos de procedimientos penales y puede perjudicar a miles de personas inocentes: testigos, familiares y víctimas que no deberían ser expuestas.
Mike Johnson, presidente de la Cámara, votó sí, pero no está conforme. Insistió en que el texto necesita enmiendas para proteger mejor a las víctimas de Epstein. Habló con Thune sobre posibles cambios, pero el líder del Senado le dejó claro que, tras el resultado abrumador en la Cámara, “probablemente no ocurrirán”.
¿Qué hay realmente en esos archivos?
Los documentos acumulan más de 300 gigabytes: videos, fotografías, audios, órdenes de registro de las mansiones de Epstein en Nueva York, Florida y su isla privada, además de transcripciones de gran jurado. Parte del material podría seguir protegido para resguardar la identidad de las víctimas, pero la ley obliga a publicar todo lo que sea legalmente posible.
La semana pasada, el Comité de Supervisión de la Cámara ya hizo públicos 20.000 páginas de la herencia de Epstein que incluían correos electrónicos. El Departamento de Justicia asegura que no tenía acceso a ese material.
La agenda de Trump y la espera en la Casa Blanca
Un funcionario de la Casa Blanca confirmó que el presidente aún no decidió cuándo firmará. Las opciones son: esta misma noche (en privado o ante las cámaras) o mañana por la mañana. La decisión podría complicarse porque Trump recibe esta tarde al príncipe heredero saudí, con saludo oficial a las 6:40 p. m., recepción y cena posterior.
Mientras tanto, el líder de la mayoría de la Cámara, Steve Scalise, dijo que el proceso de envío al Senado “ya se inició”, aunque no precisó si se completará esta semana.
Otro frente abierto: la censura a Stacey Plaskett
En paralelo, la Cámara votará una resolución republicana para censurar y remover del Comité de Inteligencia a la delegada Stacey Plaskett, de las Islas Vírgenes. La acusan de haber intercambiado mensajes de texto con Epstein durante una audiencia de 2019 y supuestamente usar sus sugerencias en preguntas a Michael Cohen.
Plaskett se defendió en el pleno: “Fue uno de los innumerables mensajes que recibí. Epstein era uno de mis electores”. Calificó la iniciativa de “teatro político”. El líder demócrata Hakeem Jeffries la respaldó y pidió “debido proceso”.
El reloj corre y la transparencia pende de un hilo
Con el proyecto de ley a punto de llegar al escritorio presidencial, la pelota está ahora en el campo de Donald Trump. Las víctimas, el Congreso y millones de estadounidenses esperan que cumpla su palabra y firme sin más demoras.
Si lo hace, en menos de un mes podrían conocerse detalles hasta ahora ocultos de uno de los mayores escándalos de abuso de poder de las últimas décadas. Si encuentra excusas o permite que el Departamento de Justicia retenga información, la desconfianza hacia su administración alcanzará nuevos récords. La espera, aunque sea de horas, ya resulta insoportable para muchos.

