Una nueva filtración de correos electrónicos de Jeffrey Epstein aumentó las dudas sobre la antigua amistad del presidente Donald Trump con el fallecido financista. Los documentos, divulgados por legisladores demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, recogen mensajes enviados entre 2011 y 2019 que, según ellos, podrían arrojar luz sobre cuánto sabía el mandatario sobre la red de abusos sexuales que dirigía Epstein.
Los correos incluyen frases comprometedoras, entre ellas una supuesta declaración de Epstein en 2019: “Por supuesto que sabía sobre las chicas”. La Casa Blanca respondió calificando la publicación como “un intento más de difamar al presidente Trump” y acusó a sus rivales políticos de manipular información descontextualizada.
A continuación, las seis claves de este nuevo episodio en el caso Epstein.
1. “El perro que no ladró”: la frase más comentada
El primer correo, fechado el 2 de abril de 2011, fue enviado por Epstein a su expareja y socia Ghislaine Maxwell, condenada en 2022 a 20 años de prisión por tráfico sexual. Aunque el contenido exacto se mantiene reservado, los demócratas aseguran que el multimillonario usó la expresión “el perro que no ladró” para referirse a Trump, insinuando que el empresario parecía indiferente a ciertos rumores públicos.
Ese mensaje se ha convertido en uno de los más analizados por su tono enigmático. Maxwell respondió ese mismo día con una frase breve: “He estado pensando en eso…”, sin aclarar el contexto de la conversación.
2. “Trump sabía sobre las chicas”
El correo más directo es de 2019. En él, Epstein escribió al periodista Michael Wolff: “Por supuesto que sabía de las chicas, ya que le pidió a Ghislaine que parara”. La acusación, sin respaldo documental adicional, se interpreta como una insinuación de que Trump conocía la existencia de la red de explotación.
Sin embargo, no se han presentado pruebas que vinculen al presidente con delitos o conductas ilegales. Funcionarios de la Casa Blanca insistieron en que los fragmentos divulgados “carecen de contexto y fueron seleccionados para fabricar un escándalo inexistente”.
3. Conversaciones de 2015 sobre la campaña electoral
En otro intercambio de diciembre de 2015, también con Michael Wolff, Epstein analiza cómo debería reaccionar Trump —entonces candidato presidencial— ante una posible pregunta de CNN sobre su relación con él.
De acuerdo con los registros, Wolff sugirió dejarlo responder por sí mismo: “Si dice que nunca estuvo en tu avión o en tu casa, eso te beneficia. Si te defiende, puedes devolverle el favor más adelante”. Este correo revela que Epstein se interesaba de cerca por la exposición mediática de Trump durante su ascenso político.
4. Mar-a-Lago, Virginia Giuffre y la respuesta de la Casa Blanca
Uno de los correos hace mención a una supuesta “víctima” relacionada con Mar-a-Lago, el club de Trump en Palm Beach. Los demócratas no revelaron su nombre, pero la Casa Blanca identificó a la persona mencionada como Virginia Giuffre, quien trabajó allí siendo adolescente y más tarde acusó a Epstein y a Ghislaine Maxwell de explotación sexual.
En un comunicado, la secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, afirmó que Giuffre “declaró en reiteradas ocasiones que el presidente Trump no estuvo involucrado en ninguna irregularidad”. También recordó que el mandatario “expulsó a Epstein de su club hace décadas por acosar a empleadas”. Giuffre murió en abril pasado, antes de la publicación de sus memorias.
5. Los demócratas acusan encubrimiento y exigen los archivos completos
El representante Robert García, líder demócrata del Comité de Supervisión, acusó a la Casa Blanca de un “encubrimiento masivo” y reclamó la publicación íntegra de los más de 23.000 documentos relacionados con Epstein. “Trump prometió divulgar todos los archivos, pero ahora se niega a hacerlo. Queremos saber por qué”, dijo García.
El legislador añadió que “cuanto más intenta ocultar los documentos, más descubren los investigadores”, e instó al Departamento de Justicia a intervenir.
6. Qué falta por esclarecer
Hasta el momento, el FBI ni el Departamento de Justicia han verificado de forma independiente los correos difundidos. Tampoco se ha determinado si fueron editados o si provienen de comunicaciones completas.
Pese a la amistad de larga data entre Trump y Epstein, los registros judiciales no muestran evidencia que relacione al presidente con la red de abusos. Los investigadores continúan revisando los archivos entregados por el patrimonio de Epstein, quien fue hallado muerto en su celda de Nueva York en 2019 mientras esperaba juicio federal.
La publicación de esta nueva correspondencia mantiene viva una historia que sigue persiguiendo a varios círculos de poder. En el Congreso, incluso un grupo de republicanos respalda la moción para forzar la liberación total de los documentos, lo que reaviva las tensiones políticas en Washington.








