Una fuerte serie de tormentas golpeó el estado de Texas entre el viernes y el sábado. Esto causó apagones masivos y daños materiales. Luego, las tormentas se movieron hacia los estados de la Costa del Golfo. Los fuertes vientos, las lluvias torrenciales y los rayos mantuvieron en alerta a miles de residentes, mientras las autoridades reportaron más de 260,000 usuarios sin servicio eléctrico en toda la región.
Vientos de más de 100 km/h azotan Houston y Fort Worth
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) informó que las ráfagas de viento alcanzaron velocidades de más de 90 kilómetros por hora en zonas metropolitanas como Houston, donde se registró un pico de 95 km/h en el centro y de 103 km/h en Hempstead. En esa ciudad, los problemas empezaron el viernes por la noche. Se extendieron hasta la madrugada del sábado. Más de 150,000 hogares y negocios se quedaron sin energía.
Con el paso de las horas, los equipos de reparación trabajaron sin parar. Lograron reducir el número a 25,000 clientes sin suministro la mañana del domingo. Sin embargo, algunas áreas del área metropolitana aún permanecían sin electricidad debido a postas de luz derribadas y árboles caídos que complicaron las labores de restablecimiento.
Por su parte, la zona de Dallas-Fort Worth también enfrentó intensas ráfagas de viento. Los meteorólogos registraron hasta 108 km/h en los alrededores de Fort Worth y detectaron una posible formación de tornado, aunque tras una inspección, el NWS concluyó que los daños observados fueron consistentes con vientos rectilíneos de hasta 137 km/h.
Daños materiales y caída de infraestructura
El impacto de las tormentas dejó viviendas con techos destruidos, árboles arrancados de raíz y postes eléctricos derrumbados en varias localidades texanas. Equipos del NWS y autoridades locales recorrieron las zonas afectadas para evaluar los daños y coordinar con compañías eléctricas el restablecimiento del servicio.
“Los daños observados parecen haber sido provocados por una línea de vientos extrema, no por un tornado”, señaló el informe meteorológico. Además, destacó que se registraron numerosas caídas de ramas y estructuras menores dañadas en los sectores sur y centro de Fort Worth.
Mientras tanto, las tareas de emergencia se llevaron a hospitales y centros comunitarios. Allí se crearon refugios temporales. Estos refugios ayudan a las personas que se quedaron sin energía o que sus hogares fueron dañados por los vientos y las inundaciones.
Lluvias récord e incendios provocados por rayos
Las lluvias acompañaron el violento frente frío con acumulaciones históricas. En el aeropuerto internacional Dallas-Fort Worth, se registraron 79 milímetros de precipitación, lo que marcó un récord para un solo día de octubre en los últimos 25 años, según datos de los meteorólogos.
El sistema también generó numerosas descargas eléctricas, algunas de las cuales desencadenaron incendios en viviendas de Dallas y Denton. Bomberos locales respondieron al menos seis emergencias domésticas durante la madrugada del viernes y confirmaron que en varios casos las llamas se originaron por impactos directos de rayos.
“Fue una tormenta inusual incluso para nuestros estándares”, declaró un vocero de los servicios de emergencia de Dallas. “Tuvimos que responder simultáneamente a cortes de electricidad, incendios y calles inundadas”.
Alerta se desplaza hacia la Costa del Golfo
Después de dejar miles de hogares sin electricidad, el sistema tormentoso se movió hacia la Costa del Golfo, extendiendo la amenaza a Louisiana, Mississippi y Alabama. El NWS emitió alertas por tornados en el sureste de Louisiana, el sur de Mississippi y el suroeste de Alabama, vigentes hasta la tarde del domingo.
La zona de mayor riesgo incluyó ciudades como Nueva Orleans, Biloxi y Mobile, donde las autoridades recomendaron extremar precauciones ante posibles vientos destructivos y lluvias intensas. Además, se proyecta que el temporal continúe afectando al sur del país al menos hasta el martes, con acumulaciones de entre 25 y 75 milímetros y riesgo de inundaciones repentinas.
Según el pronóstico, el sistema avanzará hacia el sureste y las Carolinas en los próximos días. En consecuencia, los gobiernos locales se mantienen en coordinación con las agencias meteorológicas federales para atender nuevos cortes eléctricos y daños adicionales que podrían registrarse en el camino de la tormenta.
Esfuerzos de recuperación en Texas
En Texas, las autoridades estatales y locales activaron protocolos de emergencia para restablecer el suministro eléctrico y limpiar las vías afectadas. La compañía CenterPoint Energy informó que ha desplegado miles de trabajadores de campo para acelerar las reparaciones y reemplazar transformadores dañados.
Mientras tanto, los residentes comienzan a evaluar las pérdidas materiales. En Houston, vecinos reportaron vehículos destruidos, techos de viviendas arrancados y estructuras colapsadas. Pese a todo, no se han registrado víctimas fatales, aunque varios condados confirmaron heridos leves y hospitalizaciones por accidentes eléctricos y caídas de escombros.
Por lo tanto, el estado se prepara ahora para una nueva fase de recuperación, mientras las autoridades monitorean el desplazamiento del fenómeno hacia el este. Texas sigue bajo advertencia por posibles tormentas aisladas que acompañan el sistema.

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