El 25 de agosto de 2025, una operación de tres días en el Valle del Río Grande, Texas, resultó en la detención de 78 personas por delitos migratorios, según anunció el Departamento de Justicia de EE.UU. La operación, bautizada como “Pick-Off”, se centró en migrantes indocumentados con antecedentes penales, marcando un nuevo capítulo en la ofensiva del presidente Donald Trump contra la inmigración ilegal. Este esfuerzo, liderado por múltiples agencias federales, busca reforzar la seguridad en la frontera sur y enviar un mensaje claro a quienes violen las leyes migratorias.
Operación Pick-Off: un esfuerzo conjunto
La operación, ejecutada entre el 22 y el 24 de agosto, abarcó los condados de Cameron, Willacy, Hidalgo y Starr, en el sur de Texas. La operación “Pick-Off” es parte de la iniciativa “Operation Take Back America”. Esta operación es coordinada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el FBI y la DEA. También participan otras agencias, como el Servicio de Alguaciles y el Departamento de Seguridad Pública de Texas. Según el fiscal del Distrito Sur de Texas, Nicholas Ganjei, el objetivo es claro. Dijo: “Si estás aquí ilegalmente y cometes crímenes, espera nuestra visita. Llegará pronto”.
Por ejemplo, de los 78 detenidos, 65 enfrentan cargos federales por reingreso ilegal tras haber sido deportados previamente. Estos individuos estaban en libertad condicional por delitos estatales como tráfico de drogas, contrabando humano, fraude, robo y agresión, según el comunicado del Departamento de Justicia. La mayoría podría enfrentar hasta 20 años de prisión si son declarados culpables.
Enfoque en migrantes con antecedentes
La operación se centró en migrantes con historiales delictivos, priorizando a aquellos considerados una amenaza para la seguridad pública. Dos de los detenidos enfrentan cargos menores por evadir inspecciones migratorias, mientras que las autoridades arrestaron a 11 por violaciones migratorias similares y enfrentan deportación inmediata. “Esta operación refleja la fuerza de la coordinación entre agencias”, afirmó el agente especial Aaron Tapp, del FBI en San Antonio, destacando el enfoque en “objetivos prioritarios” identificados mediante inteligencia compartida.
Además, el esfuerzo contó con el apoyo de la Patrulla Fronteriza y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, entre otros. En Cameron, por ejemplo, agentes arrestaron a un migrante mexicano con antecedentes por asalto agravado, quien había reingresado ilegalmente tras dos deportaciones previas, según el Departamento de Justicia. Estas acciones reflejan la estrategia de la administración Trump de intensificar las deportaciones, especialmente de aquellos con condenas previas.
Contexto de una política migratoria endurecida
La redada ocurre en un momento de creciente presión migratoria en Texas, donde se estima que viven 1.6 millones de indocumentados, según el Pew Research Center. Desde el inicio de “Operation Lone Star” en 2021, liderada por el gobernador Greg Abbott, Texas ha reportado más de 531,000 aprehensiones de migrantes y 50,600 arrestos criminales. El nuevo Memorando de Entendimiento entre Abbott y la Patrulla Fronteriza se firmó el 24 de agosto. Este acuerdo da a la Guardia Nacional de Texas el poder de hacer arrestos migratorios. Así, se amplía la colaboración con el gobierno federal.
Sin embargo, las tácticas de la administración Trump han generado críticas. Organizaciones como la ACLU de Texas advierten que las detenciones masivas pueden violar el debido proceso. Esto es especialmente cierto para los migrantes que llevan menos de dos años en el país. También se habla de la expansión de “remociones expeditas” que afectan a estos migrantes. En Dallas, ICE ha empezado a arrestar migrantes en tribunales. El abogado Paul Hunker dice que esto “no estaba hecho para personas con lazos en EE.UU.”.
Impacto en las comunidades migrantes
Las operaciones como “Pick-Off” han avivado el temor entre las comunidades migrantes. En el Valle del Río Grande, donde el 85% de la población es de origen hispano, según el Censo de EE.UU., los residentes reportan ansiedad por las redadas. Una madre venezolana en McAllen expresó a CBS News su miedo a ser deportada y separada de su hijo, lo que la lleva a considerar la autodeportación. Los abogados de American Gateways atendieron a 7,000 migrantes detenidos en Texas en 2024. Lamentan la reciente decisión del Departamento de Justicia. Esta decisión suspende programas de asistencia legal para los detenidos. Esto podría empeorar la desinformación y la vulnerabilidad de los migrantes.
Pese a todo, el fiscal Ganjei aseguró que “Pick-Off” se expandirá a los 43 condados del Distrito Sur de Texas, prometiendo una vigilancia implacable. Mientras tanto, la apertura del centro de detención “Lone Star Lockup” en Fort Bliss, con capacidad para 1,000 personas, sugiere que la administración Trump está preparada para intensificar las deportaciones en los próximos meses.
