¿Por qué investigan a los exjefes del FBI y la CIA? Esto se sabe
El Departamento de Justicia de EE.UU. abrió una investigación penal contra los exdirectores del FBI, James Comey, y de la CIA, John Brennan, ambos destituidos por el presidente Donald Trump entre 2017 y 2021. La pesquisa, confirmada el 9 de julio de 2025, se centra en su rol en la investigación de 2016 sobre la supuesta colusión entre Trump y Rusia, según Fox News. Aunque hay pocos detalles, las acusaciones incluyen declaraciones falsas ante el Congreso y manejos dudosos de inteligencia. Este caso ha reavivado tensiones políticas en Washington. Según Pew Research, el 60% de los votantes desaprueba las tácticas de Trump.
Investigación penal en curso
Un portavoz del Departamento de Justicia confirmó la existencia de una investigación penal, pero se abstuvo de dar detalles, siguiendo el protocolo de no comentar pesquisas activas. La noticia, que fue dada a conocer por Fox News, dice que el FBI, dirigido por Kash Patel, está revisando las acciones de Comey y Brennan. Esto es durante la investigación sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016. John Ratcliffe, actual director de la CIA, solicitó al FBI investigar a Brennan por supuestas mentiras en una audiencia congresional de 2023, según The Washington Post. La base contra Comey es menos clara, pero incluye especulaciones sobre un mensaje críptico en redes sociales.
Acusaciones contra Brennan
Ratcliffe criticó a Brennan por incluir el controvertido “Dosier Steele” en un informe de inteligencia de 2017 que acusaba a Rusia de favorecer a Trump frente a Hillary Clinton. El dossier fue financiado por demócratas y hecho por un exespía británico. Los agentes de la CIA lo cuestionaron por su falta de rigor. Sin embargo, Brennan lo apoyó, según un memorando interno que se desclasificó en 2025. En 2023, Brennan negó ante el Congreso haber apoyado su inclusión, lo que Ratcliffe califica de perjurio. Brennan, en MSNBC, llamó a la investigación “una politización trágica” y afirmó no haber sido contactado por las autoridades.
Señalamientos a Comey
La investigación sobre Comey, quien no ha hablado en público, podría estar relacionada con una publicación de Instagram. En mayo de 2025, él mostró conchas marinas que formaban “86 47”. Funcionarios de Trump interpretaron esto como una amenaza contra el presidente, el 47º de EE.UU., ya que “86” se usa en argot para “eliminar”. Aunque no se menciona en el informe de Ratcliffe, la controversia generó 1.2 millones de vistas en redes. Comey, despedido en 2017 mientras lideraba la investigación Trump-Rusia, ha sido un crítico constante de Trump, lo que aviva sospechas de retaliación política.
Reacciones de Trump y la Casa Blanca
Trump, en una entrevista con Fox News el 9 de julio, calificó a Comey y Brennan de “corruptos” y “deshonestos”, sugiriendo que “deberían pagar un precio”. Aunque afirmó desconocer detalles de la investigación, sus comentarios refuerzan la narrativa de una purga contra el “estado profundo”. La portavoz Karoline Leavitt acusó a ambos de “traicionar la Constitución” y mentir al Congreso, celebrando la pesquisa como un paso hacia la “transparencia”. Sus declaraciones, vistas por 3 millones en Fox News, han polarizado a la opinión pública, con el 55% de republicanos apoyando la investigación, según Rasmussen Reports.
Contexto político
La investigación llega tras la reelección de Trump, quien ha prometido reformar agencias federales, incluyendo el FBI, que emplea a 35,000 personas. La investigación sobre la interferencia rusa, dirigida por Robert Mueller, halló pruebas de injerencia de Moscú en 2016. Sin embargo, no encontró colusión directa con la campaña de Trump. Sin embargo, el tema sigue siendo un punto de fricción, con 45% de los estadounidenses creyendo que la investigación fue políticamente motivada, según Gallup. Organizaciones como la ACLU han dicho que la investigación podría asustar a quienes critican a Trump. Este caso, que podría ir a los tribunales en 2026, mantiene a Washington en tensión.
