Incendio masivo en California
EFE

Un devastador incendio forestal, conocido como el incendio Gifford, continúa arrasando el centro de California, amenazando cientos de hogares y dejando al menos tres heridos. Con una extensión de más de 260 kilómetros cuadrados en los condados de Santa Bárbara y San Luis Obispo, el fuego permanece fuera de control, según el Departamento Forestal y de Protección contra Incendios de California (Cal Fire). Las autoridades luchan contra condiciones climáticas adversas, mientras los residentes evacúan y las comunidades agrícolas enfrentan pérdidas significativas en una región conocida por sus viñedos y paisajes pintorescos.

Un fuego que avanza sin freno

El incendio Gifford, que comenzó el 1 de agosto de 2025, se originó a partir de cuatro focos más pequeños a lo largo de la Ruta Estatal 166, entre Santa Maria y Bakersfield. “Los múltiples frentes hicieron que las llamas se expandieran rápidamente en todas direcciones”, explicó Flemming Bertelson, portavoz del Servicio Forestal de EE.UU. El fuego, alimentado por chaparral seco y matorrales, asciende por pendientes empinadas en el Bosque Nacional Los Padres, complicando los esfuerzos de contención. Más de 1,000 bomberos, apoyados por aeronaves que descargan agua y retardante, combaten el incendio bajo temperaturas de 32°C y vientos erráticos que se intensifican al anochecer, según el Servicio Meteorológico Nacional.

Por su parte, el incendio ha causado heridas graves. Un automovilista sufrió quemaduras tras abandonar su vehículo en medio de las llamas, mientras que dos contratistas de bomberos resultaron heridos cuando su todoterreno volcó, según Cal Fire. Hasta el 4 de agosto, el fuego amenazaba 450 estructuras, incluyendo granjas y bodegas, y forzó el cierre de la Ruta 166 en ambas direcciones, afectando a Santa Maria, una ciudad de 110,000 habitantes. En 2024, California enfrentó 5,236 incendios que quemaron 1.2 millones de acres, y 2025 ya registra un aumento del 15% en actividad de incendios, según el Departamento de Recursos Naturales.

Impacto en comunidades y economía

La región afectada, conocida por su industria vinícola que genera $5,800 millones anuales, según el Instituto del Vino de California, enfrenta pérdidas significativas. Ganaderos han evacuado miles de cabezas de ganado, mientras los cultivos de uvas y hortalizas están en riesgo. En Santa Bárbara, donde el 40% de la economía depende de la agricultura, los residentes reportan un aire denso por el humo, lo que ha llevado a alertas de calidad del aire nivel naranja, según la Agencia de Protección Ambiental. “Estamos viendo cómo nuestras tierras y medios de vida se consumen”, afirmó un viticultor local en una reunión comunitaria en Los Olivos.

Además, las evacuaciones han desplazado a unas 2,000 personas, según la Cruz Roja Americana, con refugios temporales instalados en escuelas de Santa Maria. La región, salpicada de encinares y viñedos, enfrenta un desafío adicional: el cambio climático ha prolongado la temporada de incendios, con un 20% más de días secos en 2025 comparado con el promedio histórico, según un estudio de la Universidad de Stanford. Los vientos de Santa Ana, esperados para el 5 de agosto, podrían agravar la situación, complicando los esfuerzos de los bomberos.

Esfuerzos de contención y causas bajo investigación

Pese a todo, las autoridades han desplegado recursos masivos. Cal Fire reportó que 12 helicópteros y 8 aviones cisterna trabajan en la zona, apoyados por 1,200 bomberos de todo el estado. Sin embargo, la falta de lluvia y la baja humedad relativa, que cayó al 10% el domingo, dificultan el control del fuego. Las causas del incendio Gifford están bajo investigación, aunque Cal Fire no descarta factores humanos, ya que el 95% de los incendios en California son provocados por actividades humanas, según datos de 2023. En julio, un incendio en Riverside iniciado por fuegos artificiales quemó 1,500 acres, lo que refuerza las sospechas.

Por su parte, el gobernador Gavin Newsom declaró el estado de emergencia el 2 de agosto, liberando $200 millones en fondos para combatir el incendio, según la Oficina de Servicios de Emergencia. Organizaciones comunitarias están distribuyendo máscaras N95 y ofreciendo asistencia a familias desplazadas. Mientras el humo cubre el cielo de Santa Bárbara y las llamas avanzan, los residentes y bomberos enfrentan una carrera contrarreloj para proteger vidas y propiedades en una de las temporadas de incendios más intensas de la historia reciente de California.

Compartir:

Sigue leyendo

Regístrate y recibe nuestro boletín semanal

Empieza tu día con ventaja

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

Para estar al día de las últimas noticias