El huracán Erin se convirtió este viernes en el primero de la temporada atlántica 2025 y ya comienza a generar preocupación en el Caribe. Según el Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés), el sistema amenaza con intensas lluvias, fuertes vientos y marejadas en las Islas de Sotavento del Norte, las Islas Vírgenes y Puerto Rico durante el fin de semana.
Erin se localiza a unos 740 kilómetros al este de las Islas de Sotavento del Norte y presenta vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora. Su desplazamiento hacia el oeste-noroeste, a unos 30 kilómetros por hora, lo coloca en trayectoria directa hacia áreas densamente pobladas del Caribe.
Huracán Erin y las zonas bajo vigilancia
El NHC emitió una vigilancia de tormenta tropical para Anguila y Barbuda, San Martín y San Bartolomé, Saba y San Eustaquio, así como para Sint Maarten. Esto implica que en esas áreas son posibles condiciones de tormenta tropical dentro de las próximas 48 horas.
Imagen referencial de vientos hurcanados. Foto: X/@MesoHunter_YT
Las autoridades locales advirtieron que las bandas externas del huracán Erin podrían generar lluvias de entre 50 y 100 milímetros, con máximos aislados de hasta 150 milímetros en Puerto Rico, las Islas Vírgenes y las Islas de Sotavento del Norte. Estas precipitaciones elevan el riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos en terrenos montañosos.
Además, se esperan marejadas peligrosas y corrientes de resaca a partir del sábado en toda la región, lo que representa un riesgo adicional para las zonas costeras y turísticas.
El rápido fortalecimiento del huracán Erin
De acuerdo con aviones cazahuracanes de la NOAA y de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Erin ya alcanza vientos huracanados de 120 kilómetros por hora y podría intensificarse rápidamente en los próximos días. El pronóstico indica que el sistema podría convertirse en un huracán mayor —de categoría 3 o más en la escala Saffir-Simpson— durante el fin de semana.
Los vientos con fuerza de huracán se extienden hasta 35 kilómetros desde el centro del ciclón, mientras que los vientos con intensidad de tormenta tropical alcanzan los 185 kilómetros, principalmente hacia el norte. Esta expansión hace que varias islas estén dentro del área de impacto potencial, incluso aquellas que no se encuentran en la trayectoria directa del ojo del huracán.
Una temporada de huracanes más activa de lo esperado
El huracán Erin surge en un contexto de creciente actividad ciclónica en el Atlántico. Antes de su formación, ya se habían registrado las tormentas Andrea, Barry, Chantal y Dexter. Chantal, de hecho, tocó tierra en Carolina del Norte en julio, dejando al menos dos personas fallecidas y varios daños materiales.
Imagen tomada de la página oficial del Centro Nacional de Huracanes que muestra la trayectoria del huracán Erin en el Atlántico. EFE/ Centro Nacional de Huracanes
La Administración Oceanográfica y Atmosférica Nacional (NOAA) reiteró su previsión de que la temporada 2025 será “superior a lo normal”. Se esperan entre 13 y 18 tormentas tropicales, de las cuales entre cinco y nueve podrían convertirse en huracanes. De ellos, entre dos y cinco podrían alcanzar la categoría de huracán mayor, con capacidad de generar devastación significativa en el Caribe y la costa este de Estados Unidos.
Expertos señalan que las condiciones en el Atlántico, como temperaturas del mar más cálidas de lo habitual y patrones atmosféricos favorables, podrían acelerar la formación e intensificación de ciclones. Erin es un ejemplo de esa tendencia, al pasar de tormenta tropical a huracán en menos de 24 horas.
Preparativos en las islas del Caribe
Las autoridades en Puerto Rico y las Islas Vírgenes activaron planes de emergencia, instando a los residentes a mantenerse informados sobre la trayectoria del huracán Erin. Se han emitido advertencias sobre posibles cortes de electricidad, suspensión de clases y cierre temporal de aeropuertos en caso de que el ciclón se acerque más de lo previsto.
En las Islas de Sotavento del Norte, los gobiernos locales ya coordinan con agencias de socorro para habilitar refugios y asegurar suministros de emergencia. El turismo, principal motor económico de varias de estas islas, también se ve amenazado por las cancelaciones de vuelos y cruceros.
Los expertos recomiendan a los residentes y visitantes evitar actividades en el mar, asegurar objetos en exteriores y seguir de cerca las actualizaciones del NHC durante el fin de semana.