La temporada de huracanes en el Atlántico comienza a tomar fuerza con la formación de la tormenta tropical Erin, que ya genera preocupación entre meteorólogos por su rápida intensificación. Expertos del Centro Nacional de Huracanes (NHC) ubican a Erin al oeste de las islas de Cabo Verde, con vientos sostenidos de 72 km/h (45 mph). Podría convertirse en huracán esta semana y alcanzar la categoría mayor el fin de semana.
Trayectoria prevista y posibles impactos
La tormenta avanza hacia el oeste atravesando la zona principal de desarrollo ciclónico, un pasillo clave entre África y el Caribe donde suelen formarse los ciclones más poderosos. El pronóstico indica que podría fortalecerse hasta convertirse en huracán el miércoles por la noche y seguir ganando fuerza durante el fin de semana, llegando a categoría 3 o más si las condiciones lo permiten.
La tormenta tropical Erin podría convertirse en el primer huracán con origen en el Atlántico. (NOAA)
Los modelos de trayectoria muestran un desplazamiento hacia el norte de Puerto Rico durante el fin de semana, con una posible curva hacia el norte antes de llegar al Caribe. Aún no se emiten alertas costeras, pero es fundamental seguir actualizando los pronósticos.
Condiciones climáticas que favorecen su desarrollo
La travesía de Erin se desarrolla en un Atlántico inusualmente cálido. Una ola de calor marino en el oeste del Atlántico y el Golfo de México —con temperaturas récord— podría alimentar huracanes más intensos este año. Esta circunstancia, junto a otros factores como la Oscilación Madden-Julian, aumenta la probabilidad de que los sistemas tropicales ganen fuerza antes de lo normal.
Además, expertos destacan que mientras la circulación del sistema es compacta y puede experimentar cambios de intensidad rápidos, la previsibilidad de su trayectoria aún es baja.
Este mes marca el inicio de la temporada de mayor actividad de huracanes. Foto: X/@Forbes
Zonas en vigilancia y medidas preventivas
Por ahora, el riesgo de impacto directo en Estados Unidos parece bajo. No obstante, se observa una posible trayectoria hacia el norte que podría acercarlo a Bermuda, la costa este de EE. UU., o incluso el Caribe, dependiendo de cómo evolucione el sistema de alta presión subtropical.
Mientras tanto, se monitorean otras dos zonas en el Atlántico con potencial de desarrollo temprano esta semana, aunque todavía presentan baja probabilidad de formación.









