Guardia Nacional en DC ahora
EFE

La Guardia Nacional, desplegada en Washington D.C. por el presidente Donald Trump para abordar una supuesta “emergencia criminal”, ha sorprendido a los residentes al asumir tareas de limpieza en espacios públicos. El 26 de agosto de 2025, se vio a cientos de efectivos recogiendo basura en el parque Lafayette, el National Mall y el Tidal Basin, en una misión que la Casa Blanca describe como parte de un plan de “embellecimiento y restauración” de la capital. Sin embargo, la medida ha generado críticas y confusión, especialmente en medio de una controvertida represión contra el crimen y la inmigración.

Una misión de limpieza inesperada

Equipados con chalecos naranjas y guantes amarillos sobre sus uniformes de camuflaje, más de 2,234 miembros de la Guardia Nacional, incluyendo 929 de D.C. y 1,305 de estados como Luisiana, Mississippi y Tennessee, fueron vistos limpiando desechos cerca de monumentos emblemáticos como el Martin Luther King Jr. Memorial. La iniciativa, según la Oficina de la Fuerza de Tarea Conjunta de D.C., es parte de un plan con más de 40 tareas para mejorar la imagen de la ciudad. “Estamos restaurando el orgullo de nuestra capital”, afirmó un portavoz del Pentágono el 25 de agosto.

Por ejemplo, en el parque Lafayette, frente a la Casa Blanca, los soldados recolectaron botellas, envoltorios y otros desperdicios, una escena que contrastó con la narrativa inicial de Trump sobre una “anarquía total” en D.C. A pesar de que la tasa de crímenes violentos cayó un 26% en 2025, alcanzando un mínimo en 30 años según la Policía Metropolitana, el presidente justificó el despliegue de la Guardia Nacional el 11 de agosto, alegando que la ciudad se había vuelto “sucia y peligrosa”.

Represión y críticas

La presencia de la Guardia Nacional, que incluye patrullas armadas desde el 22 de agosto, ha resultado en 719 arrestos desde el 7 de agosto, con 91 armas ilegales confiscadas, según la fiscal general Pam Bondi. Sin embargo, el juez federal Zia Faruqui calificó la represión como “imprudente” y “legalmente inaceptable” durante audiencias recientes, criticando detenciones arbitrarias, especialmente de presuntos inmigrantes indocumentados. Organizaciones como la ACLU denunciaron que el operativo, que incluye redadas del ICE, ha generado miedo en comunidades latinas, dejando calles “vacías” en barrios como Columbia Heights.

Además, la alcaldesa Muriel Bowser ha cuestionado la necesidad de la intervención federal, argumentando que los datos muestran una ciudad más segura. En 2024, D.C. registró 166 homicidios, una disminución del 32% respecto a 2023, según el Departamento de Policía. Bowser calificó el despliegue como “sin precedentes” y advirtió sobre su impacto en la autonomía local.

Reacciones mixtas entre los residentes

La imagen de soldados recogiendo basura ha generado reacciones encontradas. En el sureste de D.C., donde ocurrió un homicidio el 26 de agosto, residentes como Ray, de 77 años, expresaron escepticismo. “La Guardia aparece solo cuando hay titulares, pero no veo cambios reales en la seguridad”, comentó. Por otro lado, Brian Williams, de 56 años, apoyó la presencia en áreas de alta criminalidad. “No todos los barrios lo necesitan, pero en algunos es crucial”, afirmó.

Pese a todo, la comunidad latina reporta un aumento en la ansiedad debido a las redadas migratorias. Una residente de Mount Pleasant, que prefirió el anonimato, señaló que “la gente evita salir por miedo a ser detenida”. Desde el inicio del operativo, el ICE ha arrestado a 36 personas en un solo día, según datos del 21 de agosto, lo que ha intensificado las críticas de activistas.

Un plan más amplio

La misión de la Guardia Nacional en D.C. forma parte de una estrategia más extensa de Trump, que planea desplegar hasta 1,700 efectivos adicionales en 19 estados para abordar el crimen y la inmigración. En una publicación en Truth Social el 12 de agosto, el presidente afirmó que su objetivo es “limpiar rápidamente” la capital y otras ciudades como Chicago y San Francisco. El Congreso, controlado por los republicanos, podría extender el control federal de la policía de D.C. más allá del plazo inicial de 30 días, según fuentes legislativas.

Mientras tanto, la limpieza de parques continúa, con soldados patrullando áreas turísticas y revisando bolsas de basura en busca de evidencia criminal, según el Pentágono. Aunque la iniciativa busca proyectar una imagen de orden, la mezcla de tareas militares y civiles ha dejado a muchos en D.C. preguntándose si la Guardia Nacional está siendo utilizada para fines más políticos que prácticos.

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