Estados Unidos hundió este viernes una embarcación en aguas internacionales frente a la costa de Venezuela, en un operativo que dejó cuatro fallecidos. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, informó que las personas que viajaban a bordo fueron identificadas como “narcoterroristas” y que transportaban cargamentos de drogas con destino a territorio estadounidense.
“Cuatro narcoterroristas a bordo del buque murieron en el ataque, y ningún miembro de las fuerzas estadounidenses resultó herido”, señaló Hegseth en su mensaje oficial. El secretario acompañó el anuncio con un video del momento en que el objetivo era impactado por las fuerzas de EE.UU.
Según explicó, la acción militar se llevó a cabo como parte de la estrategia de seguridad nacional para impedir el tráfico ilícito de drogas hacia tierras estadounidenses. “Estos ataques continuarán hasta que cesen los ataques contra el pueblo estadounidense”, advirtió.
Acumulación de operativos en el Caribe
El hundimiento de esta lancha representa el cuarto ataque confirmado por Estados Unidos en menos de un mes contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe. Al menos tres de esas acciones se produjeron en aguas cercanas a Venezuela, mientras que otra se reportó en las inmediaciones de República Dominicana.
Este despliegue naval ha evidenciado la creciente tensión en la región, ya que los operativos buscan mostrar un ejercicio de fuerza frente a organizaciones criminales acusadas de utilizar rutas caribeñas para trasladar cargamentos de cocaína hacia el continente norteamericano.
Fricciones con el gobierno de Maduro
El gobierno venezolano de Nicolás Maduro ha criticado con dureza las operaciones militares estadounidenses en sus aguas territoriales y zonas cercanas. Las autoridades venezolanas sostienen que estos operativos constituyen una amenaza de fuerza directa y un precedente de hostilidad contra su soberanía.
Caracas ha cuestionado que los operativos se extiendan hacia áreas próximas a sus costas sin acordar mecanismos conjuntos u ofrecer pruebas públicas que respalden las acusaciones de narcotráfico. En ese sentido, funcionarios chavistas consideran que la presencia militar en la región tiene un componente político dirigido a presionar a Venezuela en medio de las tensiones diplomáticas que existen con Washington.
Trump declara “conflicto armado” contra carteles
El presidente Donald Trump notificó recientemente al Congreso que Estados Unidos se encuentra en un “conflicto armado” contra los carteles del narcotráfico. Esta declaración, divulgada el jueves, fortalece la justificación legal de la Casa Blanca para lanzar operativos militares directos en el Caribe y actuar de manera unilateral contra embarcaciones sospechosas.
De acuerdo con analistas, este anuncio representa un paso decisivo en la política antidrogas de la Administración Trump, ya que posiciona el combate contra los carteles en un terreno equiparable al de una confrontación bélica formal. En consecuencia, se habilitan más recursos militares y una mayor flexibilidad para coordinar ataques como el ocurrido frente a las costas venezolanas.
Debate internacional por la estrategia
Aunque desde Washington defienden la política como una forma de proteger a la población estadounidense del tráfico de drogas, organizaciones internacionales y críticos internos han señalado que este despliegue creciente podría alimentar tensiones regionales y escalar hacia episodios de confrontación directa con gobiernos de la zona.
Por lo tanto, el operativo no solo marca un nuevo episodio en la campaña militar de EE.UU. contra el narcotráfico en el Caribe, sino que también abre un intenso debate sobre los límites legales de esta estrategia y las posibles consecuencias diplomáticas con países vecinos.
Mientras tanto, el hundimiento de la lancha frente a Venezuela refleja el endurecimiento de la política antidrogas estadounidense y anticipa que los operativos militares continuarán en las próximas semanas.









