La Casa Blanca subrayó este jueves que numerosos países latinoamericanos respaldan la iniciativa militar de Estados Unidos contra Venezuela. La operación incluye un amplio despliegue de buques de guerra e infantes de marina en el Caribe con el fin de frenar el tráfico de drogas, en el que Washington asegura que está involucrado el gobierno de Nicolás Maduro.
«Muchos países caribeños y de la región han aplaudido los esfuerzos antidrogas de la administración, y el presidente Donald Trump está dispuesto a utilizar todos los recursos del poder estadounidense para detener la entrada de drogas y llevar a los responsables ante la justicia», dijo en conferencia de prensa la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Según Leavitt, Maduro «no es un presidente legítimo, sino el líder fugitivo de un cartel acusado en Estados Unidos de narcotráfico». Ante preguntas sobre un posible ataque directo contra instalaciones militares en Venezuela, la portavoz evitó adelantar decisiones del mandatario.
Karoline Leavitt doesn’t rule out military strikes on Venezuela pic.twitter.com/3wP8wb3oR6
— Aaron Rupar (@atrupar) August 28, 2025
Países que respaldan la iniciativa de EE.UU. contra Venezuela
El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que gobiernos como Argentina, Paraguay, Ecuador, Guyana y Trinidad y Tobago manifestaron su disposición a colaborar con acciones conjuntas contra el narcotráfico.
Además, la Gran Diáspora Latinoamericana, conformada por organizaciones civiles y grupos conservadores, expresó su apoyo al despliegue militar de Estados Unidos cerca de Venezuela. «Las fuerzas del bien están en el Caribe para combatir uno de los mayores flagelos de la humanidad: los narcos», señaló en Miami el académico venezolano Luis González, de la Florida International University.
Desde organizaciones como A Voice for Freedom, liderada por la venezolana Mariela Giménez, se hizo un llamado a la comunidad internacional a respaldar a Trump. Según Giménez, esta operación representa «un momento clave para liberar a Venezuela» a pesar de las críticas que puedan existir hacia algunas medidas de la Casa Blanca.
Detener el narcotráfico, el objetivo principal
El despliegue anunciado por la Administración Trump movilizó a más de 4.000 militares, entre ellos unos 2.000 marines, además de destructores, cruceros lanzamisiles, submarinos de propulsión nuclear y buques anfibios. Entre las embarcaciones figuran el USS Gravely, USS Jason Dunham, USS Sampson, USS Iwo Jima, USS San Antonio, USS Fort Lauderdale y el USS Lake Erie.
El catedrático Luis González González (i) habla en una reunión, este 28 de agosto de 2025, en Miami (Estados Unidos). EFE/ Alberto Boal
Según el secretario de Estado, esta acción se enmarca en los esfuerzos de Washington por enfrentar al llamado cartel de los Soles, integrado por militares venezolanos que, de acuerdo con el gobierno estadounidense, operan como una red criminal. Aunque expertos señalan que dicho cartel funciona de manera más desestructurada, Washington lo ha designado como grupo terrorista.
Crece la presión de EE.UU. sobre Maduro
El operativo militar se suma a un aumento de la presión contra el gobierno de Nicolás Maduro. La administración de Donald Trump duplicó recientemente a 50 millones de dólares la recompensa por información que lleve a su captura.
En paralelo, funcionarios estadounidenses han reiterado que no reconocen a Maduro como presidente legítimo y lo acusan de haber convertido al Estado venezolano en un «cartel de narcotráfico». Para la Casa Blanca, la batalla contra Venezuela forma parte de una estrategia más amplia contra el narcoterrorismo en el hemisferio.
En este contexto, la posición de los países latinoamericanos se vuelve clave para legitimar la operación de Estados Unidos. Con el apoyo de gobiernos de la región y de organizaciones civiles en el exilio, Trump busca consolidar un frente internacional que presione al régimen de Maduro y limite su margen de acción en el Caribe.