Las filas de seguridad en los aeropuertos de Estados Unidos han superado con frecuencia las cuatro horas por el cierre parcial del gobierno y la falta de financiamiento de la TSA. Esto ha dejado a millones de pasajeros en una situación de caos. Ahora, expertos y autoridades aseguran que la normalización podría darse entre dos días y dos semanas. Tan pronto como se paguen los salarios atrasados de más de 61 000 empleados de la agencia federal de seguridad aeroportuaria, se espera la mejora.
¿Cuánto tiempo tomará que los aeropuertos se normalicen?
Según indican funcionarios y especialistas, la clave para la normalización está en el pago inmediato al personal de la TSA. El Departamento de Seguridad Nacional informó que, por instrucción presidencial, la agencia comenzó a pagar sueldos atrasados a partir del 30 de marzo. Una vez que el dinero llegue a sus cuentas, se espera que el ausentismo, que llegó a más del 40% en ciudades como Houston, Atlanta y Nueva York, baje de forma drástica.
En experiencias previas de cierres, el flujo de pasajeros volvió a la normalidad completamente en un lapso de hasta dos semanas tras el restablecimiento de sueldos. Aunque el proceso de recuperación completa puede tardar más si se requiere contratar y entrenar nuevo personal, el efecto visible en las filas podría notarse en pocos días.
¿Qué tan mal estuvo el TSA?
Durante el cierre, la ausencia de agentes de seguridad aeroportuaria promedió alrededor del 12% a nivel nacional. Sin embargo, en puntos críticos como Houston, Atlanta y Nueva York superó el 40%. Con decenas de miles de pasajeros diarios, esa falta de personal provocó filas de más de 4 horas en terminales clave. Además, produjo pérdida de vuelos y un estrés generalizado entre usuarios y empleados.
Más de 61 000 trabajadores de la TSA llevaron a cabo tareas esenciales sin recibir salario durante casi tres meses. La crisis de liquidez empujó, al menos, a 460 agentes a renunciar y generó una caída marcada en la moral de la fuerza laboral, como lo revelaron datos presentados al Congreso.
¿Qué pasa con los pasajeros en este momento?
Durante el cierre, millones de viajeros enfrentaron demoras extremas, y en muchos casos tuvieron que perder vuelos o reprogramar viajes de emergencia. Programas como Global Entry también se vieron afectados, lo que aumentó el tiempo de espera en controles de inmigración al regresar de vuelos internacionales.

Para la comunidad latina en Estados Unidos, que viaja con frecuencia entre ciudades y hacia el extranjero, la incertidumbre en el aeropuerto se tradujo en ansiedad, retraso de reuniones familiares y posible impacto en planes de trabajo. En ese contexto, autoridades recomiendan llegarse al aeropuerto con amplio margen. Recomiendan llegar 3 a 4 horas antes para vuelos domésticos y 4 a 5 horas antes para internacionales mientras se espera la normalización total.
Especialistas, como el consultor de viajes Clint Henderson, sostienen que el cambio será rápido en cuanto el dinero llegue a las cuentas. “Tan pronto como el dinero llegue a sus cuentas, el ausentismo caerá drásticamente”, dijo, subrayando que el problema está más en la falta de pago que en la falta de personal cualificado.
¿Cómo afecta esto a la seguridad y al futuro de la TSA?
Aunque el pago inmediato aliviará las colas, la agencia enfrenta un problema estructural: la dependencia de decisiones políticas para financiar un servicio esencial. El Congreso discute alternativas presupuestarias para asegurar un flujo estable de recursos a la TSA. Así se evitaría que futuras crisis de cierre vuelvan a paralizar los aeropuertos.
A largo plazo, expertos advierten que la seguridad y la eficiencia de los aeropuertos no pueden basarse en la incertidumbre del presupuesto público. Reponer personal y recuperar la moral de la plantilla tras el desgaste emocional será clave. Sin embargo, también existe el riesgo de que el malestar acumulado dificulte la retención de empleados en los próximos meses.
¿Qué pueden hacer los viajeros mientras se normaliza?
Las autoridades insisten en que la mejor estrategia es anticiparse. Consultar los canales oficiales de cada aeropuerto, revisar actualizaciones en tiempo real y usar aplicaciones que monitorean tiempos de espera puede ayudar a tomar decisiones más informadas. Además, viajar con equipaje de mano cuando sea posible y dejar tiempo extra para posibles retrasos de control de seguridad reduce la presión en el día de viaje.
Para familias que viajan con niños, el consejo es planificar el trayecto con más tiempo, preparar entretenimiento y alimentos, y mantener la calma ante retrasos, ya que el regreso a la normalidad, aunque lento, está en marcha. El mensaje de las autoridades es claro: en unos días se verá una mejora visible. Sin embargo, el equilibrio definitivo dependerá de evitar nuevos cierres y de garantizar salarios estables para el personal de la TSA.
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