El presidente Donald Trump firmó el 30 de julio una orden ejecutiva que transformará el comercio electrónico en Estados Unidos, eliminando la exención “de minimis” que permitía a plataformas como Shein, Temu y AliExpress ofrecer productos a precios ultrabajos. A partir del 29 de agosto, todos los envíos internacionales, sin importar su valor, enfrentarán aranceles, lo que podría disparar los costos para los consumidores. Esta medida, justificada por preocupaciones de seguridad y comercio, promete sacudir el modelo de negocio de las plataformas chinas.
Un cambio radical en el comercio electrónico
La exención “de minimis”, vigente desde 1930 y ampliada en 2016 a envíos de hasta 800 dólares, permitió a millones de paquetes ingresar a Estados Unidos sin aranceles ni inspecciones rigurosas. En 2024, se procesaron 1,400 millones de envíos bajo esta regla, con China representando el 60% del total. Plataformas como Shein y Temu aprovecharon esta ventaja para ofrecer ropa, electrónicos y artículos para el hogar a precios imbatibles, transformando el mercado minorista. Sin embargo, la orden de Trump elimina esta exención globalmente, imponiendo aranceles y requisitos aduaneros a todos los envíos a partir del 29 de agosto.
Nuevos costos que impactarán a los consumidores
La nueva política introduce un sistema de tarifas que podría encarecer significativamente los productos. Las empresas de transporte deberán elegir entre pagar aranceles proporcionales, como el 60% sobre un artículo de 20 dólares (sumando 12 dólares al costo), o tarifas fijas de hasta 200 dólares por paquete desde países con altos aranceles, como China. A partir de febrero de 2026, solo se aplicarán aranceles proporcionales, eliminando la opción de tarifas fijas. Esto afectará especialmente a plataformas como Shein, cuyos vestidos de 6 a 91 dólares podrían duplicar o triplicar su precio.
Por su parte, Temu, que ya diversificó sus proveedores hacia países como Vietnam, podría mitigar el impacto, aunque el 70% de sus productos aún provienen de China. AliExpress, con su extensa red de vendedores, enfrenta desafíos para adaptarse rápidamente, pero su experiencia podría ayudarle a navegar este cambio.
Justificaciones centradas en seguridad y comercio
La administración Trump fundamenta la medida en cuatro “emergencias nacionales” declaradas en 2025, incluyendo la crisis del fentanilo y el déficit comercial. Según datos de la DEA, el 78% de las incautaciones de fentanilo en 2024 se encontraron en paquetes “de minimis”, lo que refuerza el argumento de que estos envíos facilitan el contrabando de drogas. Además, la Casa Blanca señala prácticas como facturas falsas y empaques engañosos que ocultan el origen de los productos, afectando la seguridad y la competitividad de las empresas estadounidenses.
Desafíos para la infraestructura aduanera
Implementar esta política será un reto monumental. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza procesó 2,100 millones de paquetes sin aranceles en 2024, y ahora deberá inspeccionar y gravar cada envío. La orden exige a las empresas de transporte obtener fianzas para garantizar el pago de aranceles, mientras que el Secretario de Seguridad Nacional tiene autoridad para ajustar regulaciones ante posibles cuellos de botella. Esta transición ya generó caos temporal en febrero, cuando una breve suspensión de envíos desde China causó retrasos en las entregas.
Reacciones y estrategias de las plataformas
Shein y Temu han advertido a sus clientes sobre aumentos de precios desde el 25 de abril, instándolos a comprar antes de la fecha límite. Algunos consumidores, como Tamika Johnson de Chicago, están realizando compras anticipadas para evitar los incrementos. Mientras tanto, las plataformas buscan alternativas, como aumentar el uso de almacenes en Estados Unidos o diversificar proveedores. Sin embargo, expertos advierten que los costos adicionales y los retrasos en envíos podrían reducir la competitividad de estas empresas frente a gigantes como Amazon, que lanzó su propia plataforma de bajo costo, Haul.
Un impacto más allá de los precios
La medida llega en un momento clave, antes de la temporada de compras escolares, lo que maximiza su visibilidad política. Aunque Trump apuesta por fortalecer la industria estadounidense y combatir el narcotráfico, los consumidores, especialmente los de menores ingresos, podrían enfrentar un aumento significativo en los costos de productos básicos. Con el reloj avanzando hacia el 29 de agosto, las plataformas de comercio electrónico y los compradores se preparan para una nueva realidad donde los precios bajos podrían ser cosa del pasado.
