EEUU enfrentará nuevo ola de frío y acá una serie de datos y recomendaciones a tomar en cuenta.
¿Qué desencadenó la tormenta invernal de enero de 2026?
EEUU enfrentará nuevo ola de frío: ¿Cuáles son las regiones más afectadas por la nueva ola?
Cuadro 1. Comparación de impactos: tormenta inicial vs. nueva ola proyectada
| Aspecto | Tormenta inicial (22-26 ene.) | Nueva ola (29 ene.-1 feb. proyectada) |
|---|---|---|
| Muertes confirmadas | 50 (hasta 26 ene.), incl. accidentes y hipotermia | Proyectadas 20-40 adicionales; riesgo alto en sureste |
| Cortes de electricidad | >1 millón, foco sur (MS, TN, GA) | Estimados 500k-1M nuevos, costa este y sureste |
| Acumulaciones nieve | Hasta 61 cm (Maine/NH); récords en NYC (29 cm), OH (41 cm) | 15-23 cm sureste; 30-50 cm noreste; posibles nevadas atípicas |
| Vuelos cancelados | >9.000 el 25 ene. | >5.000 proyectados; aeropuertos JFK, ATL en alerta |
¿Por qué esta nueva ola es particularmente peligrosa?
Transicionalmente, el cambio climático agrava estos eventos al potenciar la intensidad de las tormentas polares, como señala un análisis del 30 de enero: masas de aire ártico chocan con flujos cálidos del Golfo, generando más precipitación y hielo. En consecuencia, la tormenta inicial ya rompió récords Little Rock (AR) con 15 cm de nieve superando 1899, Nashville (TN) con 49 mm de hielo y dejó crisis humanitarias con 300.000 afectados solo en Misisipi y Tennessee.
La nueva amenaza añade capas: vientos costeros podrían generar olas de 4-6 metros e inundaciones, mientras el hielo acumulado previo colapsa infraestructuras debilitadas. Por ejemplo, en Virginia, 440 accidentes viales el 26 de enero causaron dos muertes; ahora, con carreteras aún resbaladizas, el riesgo se multiplica. Además, un accidente aéreo fatal en Bangor (Maine) un Bombardier con seis fallecidos ilustra los peligros en aeropuertos.

¿Cómo respondieron las autoridades a la primera tormenta?
Ante la magnitud, el NWS emitió la franja más extensa de alertas invernales en historia reciente, cubriendo 230 millones de personas desde las Cuatro Esquinas hasta Maine. Gobernadores como Mike Braun (IN), Mike Kehoe (MO) y Laura Kelly (KS) declararon emergencias, suspendiendo compras estatales y desplegando Guardia Nacional; en Ohio, Mike DeWine priorizó recursos de emergencia.
Asimismo, Amtrak canceló decenas de trenes y eventos deportivos se pospusieron, mientras oficinas federales en Washington D.C. cerraron tras 18 cm de nieve. En el sur, Georgia reportó 15 mm de hielo, y tornados en Alabama/Florida agravaron el caos el 25 de enero. Para la nueva ola, se anticipan medidas similares, pero con fatiga logística por la superposición.
Cuadro 2. Respuesta gubernamental por región
| Región | Acciones iniciales tormenta 1 | Preparativos nueva ola |
|---|---|---|
| Sur (MS, TN, GA, AL) | Guardia Nacional; >300k sin luz; récords hielo/nieve | Alertas nieve 23 cm; refugios abiertos; toques queda |
| Medio Oeste (OH, IN, MO) | Declaraciones desastre; nieve 30-46 cm; escuelas cerradas | Refuerzo salado carreteras; centros emergencia 24/7 |
| Noreste (NY, PA, MA) | Prohibiciones viaje; 29-51 cm nieve; avalancha PA | Cierres federales; pronóstico bomba ciclónica; vuelos en riesgo |
| Sureste emergente | N/A (flanco secundario inicial) | Alerta 4 estados; vientos/tornados posibles |
¿Cuáles son los impactos económicos y sociales?
Económicamente, la tormenta inicial paralizó el transporte: 9.000 vuelos cancelados costaron millones a aerolíneas, y cortes de energía dispararon demandas de generadores en un 40%. Socialmente, el frío brutal exacerbó desigualdades: en Texas, tres niños murieron por hipotermia, y en Nueva York once fallecidos incluyeron un exagente de policía.
Ahora, con la nueva ola, se proyectan pérdidas adicionales de $5-10 mil millones, afectando suministros y agricultura en el sureste. Comunidades latinas en el sur, expuestas por trabajos al aire libre, enfrentan riesgos elevados, recordando patrones de tormentas pasadas como la de 2021 en Texas. En total, 29 muertes reportadas al 30 de enero subrayan la letalidad, impulsada por cambio climático según expertos.
Cuadro 3. Impactos humanos: fallecidos y afectados por tipo
| Causa principal | Tormenta inicial (confirmados) | Proyectado nueva ola |
|---|---|---|
| Hipotermia/Frío | 15 (niños TX, NY) | 10-20; foco sureste sin calefacción |
| Accidentes viales | 20+ (VA:440 choques, 2 muertes) | 15+; carreteras heladas acumuladas |
| Caídas/Árboles | 10 (sur por hielo) | 5-10; vientos sureste |
| Otros (aviones, etc.) | 6 (Bangor crash) | 2-5; tormentas severas |
¿Qué dicen los expertos sobre el rol del cambio climático?
Expertos vinculan estas tormentas intensas al calentamiento polar, que debilita el vórtice polar y envía masas árticas erráticas al sur. La tormenta de enero de 2026, con su ancho inusual y transformación rápida, ejemplifica esto: precipitación 20% mayor que promedios históricos en el sur. Para la nueva ola, modelos predicen “nevadas atípicas” en el sureste, donde la nieve rara vez supera 10 cm.
Además, el hielo persistente 15 mm en Georgia colapsa redes obsoletas, un patrón visto en 2021 y 2024. Organizaciones como WSWS advierten de “devastación” creciente sin inversión en resiliencia.
¿Cómo se compara con tormentas invernales históricas?
Esta dupla de tormentas evoca la “Tormenta de Nieve de 1993” (Superstorm ’93), con 50 cm en el este y 18 muertes, pero supera en cobertura geográfica. Frente a 2022 (blizzard noreste, 100 cm en algunos spots), destaca por hielo sureño letal. La de 2021 en Texas dejó 200+ muertos por cortes energía; aquí, similitudes en sur amenazan repetición.
Cuadro 4. Comparación histórica de tormentas invernales
| Tormenta | Año | Cobertura principal | Muertes | Nieve máx. | Cortes energía |
|---|---|---|---|---|---|
| Actual (ene 2026) | 2026 | Norte MX a Canadá | 50+ | 61 cm (ME) | >1M sur |
| Superstorm ’93 | 1993 | Este EE.UU. | 18 | 50 cm | 500k |
| Blizzard 2022 | 2022 | Noreste | 50 | 100 cm | 1.5M |
| Texas 2021 | 2021 | Sur/TX | 200+ | 20 cm | 4M |
¿Qué medidas preventivas recomiendan las autoridades?
Finalmente, el NWS urge kits de emergencia (agua, mantas, baterías), evitar viajes y monitorear alertas. Estados sureste abren refugios; en noreste, toques de queda viales. Para latinos y migrantes desproporcionalmente afectados, ONGs como Red Cross enfatizan solidaridad comunitaria. Con esta nueva ola, la resiliencia nacional se prueba nuevamente, recordando que preparación salva vidas en un invierno climático extremo









