El consumo de alcohol en Estados Unidos ha alcanzado su nivel más bajo en casi 90 años, según un reciente estudio de Gallup. Publicado el 13 de agosto de 2025, el informe revela que solo el 54% de los adultos estadounidenses consume bebidas alcohólicas como vino, cerveza o licores. Este dato marca un descenso notable frente al 58% de 2024 y el 62% de 2023. La caída refleja un cambio en los hábitos, impulsado por una creciente preocupación por los efectos del alcohol en la salud.
La encuesta, realizada en julio de 2025, muestra una tendencia clara. Por primera vez, el 53% de los estadounidenses cree que incluso beber con moderación, como una o dos copas al día, es perjudicial. Este porcentaje ha crecido desde el 45% en 2024 y el 25% entre 2001 y 2011. Los jóvenes lideran este cambio, con una mayor conciencia sobre los riesgos del alcohol.
El descenso no es nuevo, pero nunca había sido tan pronunciado. En 1958, 1989 y 1996, el consumo de alcohol también cayó por debajo del 60%, pero no tanto como ahora. La reducción es más marcada entre ciertos grupos, lo que da pistas sobre las razones detrás de este fenómeno.
Diferencias por género y política
La encuesta de Gallup destaca que las mujeres han reducido su consumo de alcohol más que los hombres. En 2025, el consumo femenino cayó 11 puntos, mientras que el masculino bajó solo 5. Este cambio puede estar ligado a una mayor sensibilidad hacia los mensajes de salud. Las mujeres, especialmente las jóvenes, están adoptando estilos de vida más conscientes. Por afiliación política, los votantes republicanos muestran una caída drástica. Su consumo de alcohol disminuyó 20 puntos, comparado con solo 3 puntos entre los demócratas. Esta diferencia podría reflejar valores culturales o respuestas a campañas de salud pública. Los adultos blancos también redujeron más su consumo que otros grupos étnicos.

En términos de ingresos, los que ganan menos de 40,000 dólares al año bajaron su consumo en 14 puntos. Aquellos con ingresos superiores a 100,000 dólares redujeron 13 puntos, mientras que el grupo intermedio, de 40,000 a 99,999 dólares, solo bajó 4 puntos. Estos datos sugieren que la preocupación por la salud trasciende clases sociales, pero impacta de forma distinta.
¿Por qué cae el consumo de alcohol?
El cambio en el consumo de alcohol no parece estar ligado a un aumento en el uso de otras sustancias, como la marihuana, que se mantiene estable en los últimos años, según Gallup. En cambio, la conciencia sobre los perjuicios del alcohol es un factor clave. Investigaciones recientes han desmentido mitos sobre beneficios del consumo moderado, como la idea de que una copa de vino tinto es buena para el corazón.

En 2023, el Cirujano General de EE.UU., Vivek Murthy, destacó que el alcohol está vinculado a cánceres prevenibles. Propuso etiquetas de advertencia en bebidas alcohólicas, similares a las de los cigarrillos. Este mensaje, junto con estudios que muestran daños al ADN por el consumo, ha calado hondo. Los jóvenes, en particular, están más informados sobre estos riesgos.
Además, los que siguen bebiendo lo hacen con menos frecuencia. En 2025, el promedio de copas semanales es de 2.8, lejos del récord de 5.1 en 2003. Solo el 24% de los bebedores reportó haber consumido alcohol en las últimas 24 horas, el porcentaje más bajo registrado.
Consumo entre los jóvenes
Los adultos jóvenes, de 18 a 34 años, lideran la tendencia de reducir el consumo de alcohol. Solo el 50% de este grupo dice beber, igual que en 2024, pero menos que el 59% de 2023. Crecieron con más educación sobre los efectos nocivos del alcohol, lo que explica su cautela. La pandemia también influyó, al limitar la socialización en sus años formativos.
Movimientos como el “consumo consciente” o la “sobriedad curiosa” han ganado fuerza en redes sociales. La industria de bebidas no alcohólicas está en auge, ofreciendo alternativas atractivas. Aunque no hay datos directos que vinculen estas tendencias culturales con la caída del consumo, los expertos creen que están influyendo.
El cambio en los hábitos refleja un momento de transformación en EE.UU. La creciente conciencia sobre la salud, combinada con una nueva generación más informada, está redefiniendo la relación con el alcohol. A medida que las campañas de salud pública se intensifican, esta tendencia podría continuar en los próximos años.
