El gobierno de Donald Trump ha implementado nuevas directrices que endurecen los procesos para obtener la Green Card por vínculos familiares. Esta medida, vigente desde el 1 de agosto, podría tener un fuerte impacto en miles de migrantes, especialmente en quienes ya iniciaron una solicitud o planean hacerlo pronto.
Según informó el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), el objetivo es garantizar que las relaciones familiares presentadas en los trámites de residencia permanente sean legítimas y puedan ser verificadas adecuadamente. Sin embargo, abogados y defensores de los derechos migrantes advierten que esta nueva política podría derivar en más deportaciones.
Nuevos controles en las peticiones familiares para la Green Card
La administración Trump ha reforzado su enfoque sobre las solicitudes basadas en vínculos familiares, incluyendo a cónyuges, hijos, padres y hermanos. Ahora, los funcionarios de inmigración tienen mayor discrecionalidad para investigar la validez de los matrimonios o relaciones familiares que sustentan la petición de Green Card.
También se habilita la posibilidad de que el gobierno emita una Notificación de Comparecencia (NTA) ante la corte de inmigración si determina que el solicitante no es elegible o presenta documentación irregular. Este cambio no solo afectará a los nuevos trámites, sino también a los ya pendientes.
Cambios en las solicitudes de Green Card. Foto: X/@AlfredoAndere
Según explicó el abogado de inmigración Haim Vásquez, “aunque se trata de reglas ya existentes, ahora el USCIS las aplicará con más rigurosidad y en un tono más punitivo”.
Qué implican estos cambios en las solicitudes de Green Card
Las modificaciones no son solo de procedimiento: tienen implicancias legales graves. Antes, si una solicitud familiar era rechazada, el caso podía ser simplemente archivado. Ahora, con las nuevas directrices, el rechazo de una solicitud puede poner en marcha un proceso de deportación.
Esto representa una amenaza para muchas familias que pensaban que iniciar una petición para un familiar era un trámite relativamente seguro. Ahora, quienes buscan obtener la Green Card por medio de un familiar deberán tener mayor precaución, asesorarse legalmente y asegurarse de cumplir con todos los requisitos exigidos.
Incluso los patrocinadores pueden enfrentar problemas si tienen antecedentes penales o historial migratorio negativo. USCIS ha dejado en claro que revisará también el historial de quien realiza la petición, no solo del solicitante.
Testimonios que reflejan el impacto del cambio
Ana Rosa Becerra, residente en Los Ángeles, inició hace más de un año el proceso para traer a su hermano desde México. Ahora, con los cambios impulsados por la administración Trump, teme que su solicitud se vea rechazada o que su hermano pueda enfrentar consecuencias legales inesperadas.
Nuevos controles en las peticiones familiares para la Green Card. Foto: X/@directoriocuban
“Nos piden más papeles, más pruebas, y uno ya está pagando mucho por este trámite”, comentó Becerra a Noticias Telemundo. “El miedo ahora es que, si algo no está bien, puedan deportar a tu familiar”.
Organizaciones de defensa de migrantes también han manifestado preocupación por esta medida, ya que, según señalan, muchas familias no cuentan con asesoría legal adecuada y podrían presentar solicitudes incompletas, exponiéndose a mayores riesgos.
USCIS aclara el alcance de las medidas
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración ha enfatizado que el cambio no implica nuevas leyes, sino una aplicación más estricta de las existentes. Sin embargo, la realidad práctica es que ahora una simple falta de documentación o una interpretación errónea del proceso puede convertirse en una amenaza real de deportación.
Además, USCIS ha recordado que iniciar una solicitud familiar para la Green Card no garantiza ningún tipo de estatus migratorio mientras el proceso está en curso. “Una solicitud por sí sola no protege contra una orden de deportación ni impide que el solicitante sea citado ante un juez migratorio”, señaló la agencia.
En los últimos años, el gobierno de Trump ha buscado limitar la migración legal por vías familiares, enmarcando estas políticas en su objetivo de “migración basada en el mérito”. Estas nuevas directrices se alinean con esa estrategia, al aumentar los requisitos y los riesgos en un proceso que antes se consideraba más accesible.