La administración Trump endurece las reglas de asilo en EE.UU. desde enero de 2026, excluyendo a ciertos migrantes por motivos de seguridad y salud pública. Aunque el derecho a solicitar asilo persiste para quienes huyen de persecución, nuevas proclamaciones y normas limitan su acceso en la frontera y vía administrativa. Por lo tanto, miles enfrentan denegaciones aceleradas en un contexto de deportaciones masivas.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que publicó un aviso en el Registro Federal con el objetivo de aclarar cuándo un extranjero puede no ser elegible para recibir asilo o retención de deportación debido a que representa un peligro para la seguridad de Estados Unidos.
Nuevos vetos de viaje (Proclamación 10998)
En primer lugar, desde el 1 de enero, ciudadanos de 39 países enfrentan suspensiones totales o parciales de entrada, incluyendo restricciones para documentos palestinos, por riesgos de seguridad nacional. Además, esta medida amplía la Proclamación 10949, afectando principalmente a solicitantes de asilo de naciones como Venezuela, Haití y países africanos. Sin embargo, excepciones aplican a casos diplomáticos o humanitarios urgentes.
Exclusiones por salud pública
Por otro lado, una regla vigente desde diciembre de 2025 permite negar o revocar asilo a migrantes considerados “peligrosos” por emergencias sanitarias, como portadores de enfermedades contagiosas graves. Mientras tanto, el foco recae en tuberculosis, VIH avanzado o amenazas epidémicas, con revisiones médicas obligatorias en la frontera. En consecuencia, esto impacta a centroamericanos y venezolanos en caravanas, priorizando deportaciones rápidas.
Cambios administrativos en USCIS
Asimismo, tarifas de asilo subieron levemente a US$102 (aunque suspendidas judicialmente), y permisos de trabajo para solicitantes iniciales pasaron a US$560. Por un lado, retrasos procesales se agravan; por otro, prioridades políticas favorecen remociones sobre aprobaciones. No obstante, asilados con vínculos familiares o laborales fuertes mantienen vías, contrastando con indocumentados recientes.

Impacto en comunidades
Estas reformas alinean con redadas ICE en enero de 2026, generando temor entre 2 millones de solicitantes pendientes. Organizaciones advierten separaciones familiares, mientras defensores celebran mayor control fronterizo. En resumen, quienes cruzan ilegalmente o provienen de países vetados ya no podrán pedir asilo viable, impulsando retornos forzados.