Viajar a Estados Unidos legalmente puede ser un proceso largo y complejo para los solicitantes de visas, ya que deben cumplir con varios requisitos y someterse a entrevistas en la embajada o consulado. Sin embargo, recientemente se anunció una modificación en el procedimiento de solicitudes que beneficiará a determinados grupos de ciudadanos peruanos, especialmente en lo relacionado con las entrevistas obligatorias. La noticia fue confirmada por la Embajada de Estados Unidos en Lima y entrará en vigencia a partir del 2 de septiembre.
Requisitos para exoneración de la entrevista en la visa americana
Según la Embajada de Estados Unidos en Perú, no todos los solicitantes están obligados a presentarse a la entrevista presencial para obtener su visa. Las nuevas reglas precisan que los menores de 14 años y los adultos mayores de 79 años sí deberán acudir obligatoriamente a la entrevista personal en la sede diplomática ubicada en Santiago de Surco, Lima.
Este cambio ha generado cierta controversia entre peruanos que esperaban facilidades para estos rangos de edad. No obstante, el anuncio también detalla que otros grupos podrán beneficiarse de la exoneración, especialmente aquellos que cumplen requisitos específicos relacionados con el tipo de visa o la renovación de documentos vencidos.
La medida busca fortalecer la cooperación bilateral entre Estados Unidos y Perú. Foto: X/@rutanoticiasco
Categorías de visas que no requieren entrevista
Entre los beneficiados se encuentran los solicitantes de visas diplomáticas y oficiales. Esto incluye las categorías A-1 y A-2, que corresponden a jefes de misión, diplomáticos, funcionarios consulares y familiares directos. También se suman los portadores de visas C-3, que aplican a funcionarios gubernamentales en tránsito, así como las visas G-1 a G-4, destinadas a representantes y trabajadores de organismos internacionales con sede en Estados Unidos.
Estas exoneraciones buscan agilizar los procesos consulares y facilitar la movilidad de representantes diplomáticos y oficiales internacionales. En la práctica, permitirá que gran parte de los trámites burocráticos se resuelvan de forma más rápida, reduciendo la carga de trabajo en las oficinas consulares y los tiempos de espera para el resto de solicitantes.
Renovación de la visa B-1/B-2 sin entrevista
Uno de los puntos más relevantes para la comunidad peruana es la renovación de la visa B-1/B-2, que corresponde a viajes de turismo y negocios. De acuerdo con la embajada, los solicitantes podrán estar exentos de la entrevista personal siempre que el trámite se realice dentro de los 12 meses posteriores al vencimiento de su visa anterior.
Para acceder a este beneficio, la visa anterior debe haber sido obtenida cuando el solicitante ya tenía al menos 18 años, y esta debió contar con validez completa al momento de su vencimiento. Es importante resaltar que, aunque la exoneración es posible, la decisión final depende de los oficiales consulares, quienes podrán requerir una entrevista en caso lo consideren necesario.
Esta medida representa un alivio para miles de peruanos que viajan con frecuencia a Estados Unidos y que enfrentaban demoras considerables para obtener una cita. Según cifras del propio Departamento de Estado, la demanda de visas en Latinoamérica aumentó tras la pandemia, lo que generó una acumulación de solicitudes.
Impacto en solicitantes peruanos y tiempos de espera
La noticia de que ciertos solicitantes podrán evitar la entrevista presencial representa una oportunidad para reducir la alta carga en las sedes diplomáticas. En Lima, los tiempos de espera para entrevistas de visas de turismo llegaron a superar los seis meses en 2023 y 2024, lo que afectó a familias y viajeros que necesitaban ingresar a Estados Unidos por motivos personales, académicos o laborales.
Con esta modificación, se espera que el sistema sea más eficiente y que se pueda dar prioridad a quienes realmente deben pasar por una entrevista, como solicitantes por primera vez o casos que requieran verificación adicional.
Además, la medida busca fortalecer la cooperación bilateral entre Estados Unidos y Perú en temas de migración y seguridad, asegurando al mismo tiempo un trato más ágil para quienes cumplen los requisitos.