La reciente aprobación de una norma propuesta por la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios (OIRA) podría transformar por completo el sistema de selección para la visa H-1B en Estados Unidos, poniendo en el centro de la discusión la relevancia de los sueldos altos. La medida, validada el 8 de agosto, abriría la puerta a un modelo en el que las empresas que ofrezcan mejores remuneraciones tendrían prioridad, dejando en segundo plano a aquellas con propuestas salariales más bajas.
Según registros públicos del gobierno federal, esta iniciativa responde a una política más amplia de la administración del presidente Donald Trump para fortalecer la contratación de talento extranjero altamente calificado, en especial en el sector tecnológico. La propuesta, impulsada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), se publicará en el Registro Federal y será sometida a un periodo de comentarios públicos antes de su implementación.
Visa H-1B y el impacto de priorizar sueldos altos
La visa H-1B, creada bajo la Ley de Inmigración de 1990, permite a las empresas estadounidenses contratar trabajadores extranjeros con títulos universitarios para ocupaciones especializadas. Cada año, el programa tiene un límite de 85.000 visas, de las cuales 20.000 se reservan para personas con posgrados obtenidos en universidades de Estados Unidos.
La OIRA de Estados Unidos aprueba una norma que prioriza salarios altos en la selección de la visa H-1B. Foto: X/@hideontrie
El nuevo plan reemplazaría el actual sistema de lotería —que asigna las visas sin considerar el salario ofrecido— por un mecanismo que prioriza las solicitudes de empleadores que paguen sueldos altos, basándose en las escalas establecidas por el Departamento de Trabajo.
En el ciclo fiscal 2024, se presentaron más de 400.000 solicitudes, lo que demuestra la alta competencia por este visado. De aplicarse el cambio, las empresas con mayor capacidad económica tendrían más posibilidades de obtener la visa para sus empleados, mientras que negocios pequeños o startups podrían ver limitada su participación.
Consecuencias para el sector tecnológico y la inmigración calificada
El sector tecnológico ha sido históricamente el mayor beneficiario de la visa H-1B, utilizando este mecanismo para contratar ingenieros, desarrolladores de software, analistas de datos y especialistas en ciberseguridad. Grandes corporaciones como Google, Microsoft, Amazon o Apple recurren a este visado para cubrir vacantes críticas que no logran llenar con el talento disponible a nivel nacional.
Sin embargo, priorizar sueldos altos podría cambiar el perfil de las empresas beneficiadas. Las firmas más pequeñas, con presupuestos limitados, podrían quedar fuera de la competencia, lo que impactaría su capacidad de innovación y crecimiento. Expertos legales consultados por Bloomberg Law advierten que esta reforma podría consolidar el dominio de las grandes multinacionales en el acceso al talento extranjero.
Organizaciones defensoras de derechos de inmigrantes señalan que esta modificación también afectará a profesionales jóvenes o con menos experiencia, quienes, aunque altamente capacitados, no siempre reciben ofertas salariales en los rangos más altos establecidos por el Departamento de Trabajo.
La visa H-1B, creada bajo la Ley de Inmigración de 1990, permite a las empresas estadounidenses contratar trabajadores extranjeros con títulos universitarios para ocupaciones especializadas. Foto: X/@BusinessVisaHub
Proceso normativo y próximos pasos
La OIRA, que depende de la Casa Blanca, validó la propuesta del DHS y el USCIS, lo que significa que la norma está lista para su publicación en el Registro Federal. Una vez publicada, se abrirá un periodo de comentarios públicos donde empresas, organizaciones y ciudadanos podrán presentar sus opiniones y objeciones.
El director del USCIS, Joseph Edlow, declaró que el objetivo es “asegurar que la visa H-1B se utilice para complementar, no sustituir, a los trabajadores estadounidenses”. La administración también ha adelantado que revisará el examen de naturalización, con la intención de hacerlo más riguroso y ampliar el número de preguntas para evaluar conocimientos cívicos e históricos.
Este doble enfoque —endurecer el acceso a la visa H-1B y aumentar las exigencias para la ciudadanía— refleja una estrategia migratoria que prioriza la selección de perfiles altamente calificados y con capacidad de generar ingresos por encima de la media.
Expectativas y reacciones en el ámbito laboral
La American Immigration Lawyers Association advirtió que la priorización de sueldos altos podría reducir la diversidad de perfiles que acceden a la visa H-1B, concentrando las oportunidades en áreas y empresas con altos márgenes de ganancia. A su vez, asociaciones empresariales han manifestado preocupación por la posible exclusión de sectores estratégicos que dependen de mano de obra calificada pero que no siempre pueden ofrecer salarios en los rangos más altos.
Estudios del DHS y el Departamento de Trabajo prevén que la medida incline la balanza hacia empleadores grandes y consolidados, particularmente en áreas como inteligencia artificial, biotecnología, energías renovables y defensa.
Mientras tanto, las autoridades migratorias insisten en que el nuevo esquema favorecerá una “competencia justa” y reducirá los abusos del sistema, como la subcontratación masiva a través de consultoras externas que ofrecen salarios bajos para asegurarse cupos en la lotería.