La reciente escalada de aranceles del presidente Donald Trump, que elevó los impuestos al acero y aluminio al 50% para la mayoría de los países, ha generado tensiones con aliados clave como el Reino Unido, la Unión Europea, Japón y Corea del Sur. Estos socios comerciales, que esperaban exenciones prometidas en acuerdos recientes, enfrentan incertidumbre y pérdidas económicas mientras los aranceles del 25% al acero británico y automóviles de otras naciones persisten. La demora en implementar pactos, como el US-UK Economic Prosperity Deal (EPD) anunciado en mayo, ha desatado críticas y advertencias de represalias, afectando exportaciones por $370 mil millones anuales, según datos comerciales.
Reino Unido: acero en riesgo por demoras
En mayo, el primer ministro Keir Starmer celebró un acuerdo con Trump que prometía reducir los aranceles al acero británico a cero. Sin embargo, Peter Brennan, de UK Steel, señaló que los pedidos a EE.UU. han caído un 13.5% desde marzo debido a la incertidumbre del arancel actual del 25%. Un productor alertó que podría cerrar antes de fin de año si no se elimina. “La voluntad de cerrar el acuerdo parece flaquear”, dijo Brennan. El EPD, que también limita aranceles a automóviles británicos al 10%, enfrenta un plazo crítico el 9 de julio de 2026, cuando el arancel al acero podría subir al 50% si no se cumplen las condiciones, como la exigencia de que el acero sea fundido en el Reino Unido, un desafío para Tata Steel, que depende de importaciones europeas.
Por lo tanto, el Reino Unido presiona por soluciones. El secretario de Comercio Jonathan Reynolds se reunió con el representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, en París, buscando acelerar la implementación. La Casa Blanca insiste en que hay un texto del acuerdo, pero su falta de publicación genera críticas. “Estamos comprometidos con eliminar los aranceles al acero”, afirmó un portavoz del gobierno británico, mientras Tata Steel explora exenciones para acero procesado en Europa.
Unión Europea: presión por claridad
La Unión Europea también enfrenta demoras tras un acuerdo anunciado el 22 de julio por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que limitaría los aranceles a un 15%, incluyendo automóviles. Sin embargo, el arancel al acero sigue en 50%, y el de automóviles en 25%, costando a fabricantes como BMW y Volkswagen €3 mil millones adicionales, según la VDA. “Los costos son insostenibles”, dijo Hildegard Müller, presidenta de la VDA. La excomisaria Cecilia Malmström advirtió que la UE podría tomar represalias si no hay avances, con €21 mil millones en medidas listas. El portavoz de la Comisión, Olof Gill, expresó optimismo sobre una declaración conjunta con EE.UU., pero la falta de acción concreta genera tensión.
En consecuencia, la industria automotriz europea sufre. Alemania, que exporta 400,000 vehículos a EE.UU. anualmente, enfrenta incertidumbre, mientras la UE evalúa reforzar sus salvaguardas comerciales, que ya limitan importaciones de acero al 0.1% de aumento anual, según la Comisión Europea.
Japón y Corea del Sur: pérdidas millonarias
Japón, tras un pacto el 22 de julio que prometía aranceles del 15%, sigue esperando una orden ejecutiva para reducir el 25% en automóviles. Ryosei Akazawa, negociador comercial, estimó pérdidas de 100 millones de yenes por hora para fabricantes como Nissan, que prevé un impacto de 300 mil millones de yenes este año. Corea del Sur, con un acuerdo del 31 de julio que incluye inversiones de $350 mil millones, enfrenta un panorama similar, con exportaciones de automóviles cayendo un 17% y las de acero un 11%, según datos comerciales. Hyundai y Kia podrían perder $5 mil millones, estima Bloomberg Intelligence.
Pese a todo, ambos países buscan soluciones urgentes. Akazawa espera una orden ejecutiva en septiembre, mientras la cumbre del 25 de agosto entre el presidente coreano Lee Jae Myung y Trump será clave para confirmar compromisos. La Casa Blanca no ha respondido a las críticas, pero su estrategia de “recordatorios amistosos” a socios comerciales, según la portavoz Karoline Leavitt, subraya la presión por acuerdos rápidos.
Impacto global y respuestas
La incertidumbre afecta a industrias clave. El Reino Unido, que exporta 180,000 toneladas de acero a EE.UU. por £370 millones, teme una crisis similar a la de 2018, cuando los aranceles de Trump redujeron las exportaciones un 33%. Japón y Corea del Sur, con $20 mil millones en exportaciones automotrices, enfrentan márgenes más estrechos. La Cámara de Comercio Internacional advierte que los aranceles podrían elevar los precios al consumidor en EE.UU. un 2.5%. Mientras tanto, aliados como la UE preparan contramedidas, y el Reino Unido busca fortalecer lazos con Europa, donde envía el 67% de su acero, para mitigar el impacto.
