Así usará Trump su nueva ley para impulsar deportaciones en EE.UU.

También se financiará la contratación de miles de nuevos agentes de ICE que tendrán mayor presencia en comunidades locales, para impulsar deportaciones.
Así usará Trump su nueva ley para impulsar deportaciones en EE.UU.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hablando frente al Congreso de Estados Unidos en Washington. Foto de archivo: Jim Lo Scalzo / EFE

La reciente aprobación de la llamada “gran y hermosa” megaley fiscal y migratoria representa un giro radical en las políticas públicas de Estados Unidos. Aunque se presenta como una reforma económica, el paquete incluye medidas que financiarán las deportaciones en EE.UU. Esto refuerza uno de los pilares de la agenda de Donald Trump.

Tras la votación en el Senado, el principal asesor migratorio de la Casa Blanca, Stephen Miller, no ocultó su entusiasmo: “La agenda sobre la que hizo campaña el presidente Trump es ahora ley (…) La edad de oro está aquí”. El ambiente en el Capitolio fue de celebración para los republicanos, con aplausos y cánticos de “USA, USA” tras la aprobación de la norma.

Sin embargo, voces críticas, como la del gobernador de California, Gavin Newsom, advirtieron sobre el impacto social devastador. “Esta es la última traición”, dijo, al hablar de los recortes que afectarán a millones de personas. Estas personas no tienen seguro de salud, no tienen acceso a comida escolar y no reciben ayuda nutricional.

Deportaciones en EE.UU.: más fondos para ICE y centros de detención

Uno de los puntos clave del nuevo paquete de leyes es la asignación de casi 80,000 millones de dólares. Este dinero va al sistema migratorio, especialmente al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Esta inyección presupuestaria permitirá a la administración Trump escalar su política de deportaciones en EE.UU. de manera sin precedentes.

Fotografía de la secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Kristi Noem, hablando con agentes de Inmigración y Aduanas en un operativo. EFE/ @Sec_Noem

El monto incluye recursos para ampliar los centros de detención de inmigrantes, tanto en capacidad como en número. También se financiará la contratación de miles de nuevos agentes de ICE que tendrán mayor presencia en comunidades locales, incluyendo zonas rurales que hasta ahora tenían menor cobertura migratoria.

Además, se contempla una partida específica para fortalecer los acuerdos de cooperación con departamentos de policía estatales y locales. Esto significa que, con el programa 287(g), más oficiales locales podrán actuar como agentes migratorios. Esta medida ha causado preocupación entre defensores de derechos humanos. Temen que haya un aumento en los perfiles raciales y abusos.

Deportaciones en EE.UU.: detenciones masivas como eje de campaña

A pesar de que Trump ha negado aspirar a convertirse en un “rey”, sus declaraciones recientes dejan clara su intención de hacer del aparato de deportación un emblema de su gobierno. “No me siento rey. Tengo que pasar por un infierno para que me aprueben las cosas”, afirmó, en referencia a la compleja negociación legislativa que derivó en la aprobación de esta ley.

Image

El presidente Donald Trump en Alligator Alcatraz. Foto: X/@WhiteHouse

Según analistas políticos, los recursos asignados para ejecutar deportaciones masivas no solo responden a un objetivo operativo, sino que también forman parte de la estrategia de campaña del presidente con miras a las elecciones de 2028. Al mostrar resultados inmediatos en materia de detenciones, redadas y expulsiones, Trump busca fortalecer su imagen entre su base electoral, especialmente en estados clave como Texas, Arizona y Georgia.

La narrativa oficial se ha centrado en vincular las deportaciones en EE.UU. con la seguridad nacional y la recuperación económica, aunque organizaciones como Human Rights Watch alertaron que este enfoque no solo aumenta la desigualdad, sino que “canaliza miles de millones de dólares del erario hacia políticas migratorias perjudiciales”.

Deportaciones en EE.UU.: consecuencias para comunidades inmigrantes

Los efectos de esta política no se harán esperar. Según estimaciones del Migration Policy Institute, la nueva ley podría aumentar en más de un 40 % el número de detenciones migratorias anuales, alcanzando cifras superiores a las registradas durante el primer mandato de Trump. Esto afectaría directamente a comunidades latinas y a otros grupos inmigrantes, muchos de los cuales ya viven bajo amenaza constante de redadas y separaciones familiares.

La expansión del aparato de deportaciones en EE.UU. también pone en riesgo a personas con procesos migratorios en curso, beneficiarios de TPS, e incluso a inmigrantes con décadas de residencia. La Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que, con los nuevos recursos, ICE podrá realizar más de 600,000 detenciones al año, casi el doble de su promedio actual.

En paralelo, organizaciones como ACLU, RAICES y United We Dream han anunciado una ola de resistencia y apoyo comunitario. Ya se han habilitado líneas de asistencia legal gratuita y redes de protección vecinal, mientras que centros de ayuda migratoria reportan un aumento en las consultas y solicitudes de asesoría.

Deja una respuesta

Compartir:

Sigue leyendo

Regístrate y recibe nuestro boletín semanal

Empieza tu día con ventaja

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

Para estar al día de las últimas noticias