El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este martes con un giro en su discurso sobre la guerra en Ucrania. Durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el mandatario aseguró que Kiev tiene la posibilidad de recuperar todo el territorio perdido frente a Rusia, una declaración que contrasta con sus habituales llamados a negociar concesiones para poner fin al conflicto.
Un cambio de postura en la ONU
Trump compartió esta posición poco después de reunirse en Nueva York con el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, en el marco del encuentro de líderes mundiales. Según el republicano, con el apoyo de la Unión Europea y la OTAN, Ucrania estaría en condiciones de “luchar y recuperar toda Ucrania en su forma original”.
Este respaldo representa un giro político significativo, ya que en el pasado el mandatario había insistido en que la prioridad de Washington debía ser terminar la guerra lo antes posible, incluso aunque eso implicara concesiones territoriales a Moscú.
El mensaje a Europa y la OTAN
En sus declaraciones, Trump evitó hablar de nuevas sanciones directas de Estados Unidos contra el sector energético ruso. Tampoco mencionó un aumento inmediato en las ventas de armas estadounidenses a Kiev. No obstante, planteó que los miembros de la OTAN continuarían adquiriendo armamento estadounidense y transfiriéndolo a Ucrania como parte del apoyo militar.
Además, el presidente recalcó que Europa debe desempeñar un papel central en el financiamiento y la reconstrucción de la capacidad militar ucraniana. “Con tiempo, paciencia y el apoyo financiero de Europa, y en particular de la OTAN, las fronteras originales son una opción viable”, afirmó.
Reunión entre Trump y Zelensky en Nueva York
El encuentro entre Trump y Zelensky se produjo en un momento clave de la guerra. El mandatario ucraniano buscaba asegurar más respaldo de Washington ante la ofensiva rusa con misiles y drones.
“Sentimos un gran respeto por la lucha que Ucrania está librando”, declaró Trump frente a Zelensky, quien respondió con gratitud y aseguró que tenía “buenas noticias del campo de batalla”. El presidente ucraniano también agradeció los esfuerzos personales del republicano en busca de una salida al conflicto y subrayó la importancia de mantener las garantías de seguridad para su país.
Por su parte, Trump insistió en que la economía rusa atraviesa un momento crítico y que esa presión económica podría convertirse en un factor clave para poner fin a la guerra.
Ucrania y la presión internacional a Moscú
Durante su discurso en la Asamblea General, Trump calificó la invasión rusa como un fracaso militar prolongado. “Rusia ha estado luchando sin rumbo durante tres años y medio en una guerra que una verdadera potencia militar debería haber ganado en menos de una semana”, señaló. A su juicio, este desgaste convierte a Moscú en un “tigre de papel”.
Zelensky, en sintonía con estas palabras, instó a los países europeos a reducir aún más sus importaciones de petróleo y gas rusos, señalando que los ingresos energéticos son el principal sostén de la maquinaria bélica de Vladimir Putin.
Críticas a la ONU y presión por sanciones
El presidente estadounidense aprovechó también su discurso para criticar a la ONU, afirmando que las “palabras vacías no resuelven las guerras”. Subrayó que el organismo internacional no ha alcanzado su verdadero potencial y pidió más acciones concretas contra Moscú.
Mientras tanto, líderes europeos y legisladores en Washington, incluyendo algunos republicanos, han solicitado a Trump endurecer las sanciones contra Rusia. El mandatario respondió insistiendo en que una “ronda muy fuerte de aranceles” podría acelerar el fin del derramamiento de sangre, al tiempo que volvió a presionar a Europa para cortar de raíz la compra de petróleo ruso.
Europa endurece su postura
Horas antes de la reunión entre Trump y Zelensky, el presidente estadounidense mantuvo conversaciones con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. La funcionaria europea adelantó que el bloque comunitario impondrá más sanciones y reducirá aún más su dependencia de la energía rusa.
La preocupación en Europa crece ante el temor de que el conflicto se expanda más allá de Ucrania. Países como Estonia han pedido consultas formales dentro de la OTAN tras denunciar la incursión de aviones de combate rusos en su espacio aéreo, un hecho que ha sido considerado como una provocación directa de Moscú.
