Una encuesta de Global Strategy Group y Somos Votantes revela que la aprobación de Donald Trump entre latinos cayó al 37% en septiembre de 2025, con un 60% de desaprobación. Esta baja, de 2 puntos desde mayo, se debe a preocupaciones económicas. Con 68 millones de hispanos, el 19% de la población, el impacto en las elecciones es clave.
Caída en la aprobación
Un reciente sondeo, realizado del 26 de agosto al 4 de septiembre a 800 votantes latinos, muestra un cambio significativo en la opinión. Se ha especificado que la encuesta tiene un margen de error del 3.5%. Al hacer una comparación, en el mes de mayo, el expresidente Trump mantenía un 39% de aprobación en este grupo demográfico. Resulta crucial destacar que, en 2025, el 50% de los latinos prioriza la economía como su principal preocupación. En este contexto, la encuesta revela un giro claramente negativo en su respaldo.
Por lo tanto, es innegable que las políticas implementadas por Trump están teniendo un impacto directo. Es importante recordar que, en 2024, el 48% de los latinos había votado por él, según un estudio de Pew. Actualmente, en 2025, un amplio 62% de los encuestados desaprueba su manejo de la economía. La comunidad identifica a los aranceles comerciales y la política fronteriza como los principales culpables de la situación actual.
Hombres y jóvenes rechazan
La desaprobación del expresidente ha alcanzado a segmentos clave de su base anterior. Por primera vez, más de la mitad, el 52% de los hombres latinos, desaprueba a Trump, frente a un 46% que todavía lo aprueba. Esto contrasta fuertemente con mayo, cuando el sentimiento negativo era del 40%. En cuanto a la brecha de género, un notable 67% de las mujeres latinas rechaza su gestión en 2025. Asimismo, un sector especialmente crítico son los jóvenes de 18 a 29 años, quienes muestran un contundente 66% de desaprobación.
En consecuencia de estos datos, la brecha de género y generacional dentro del voto latino no deja de crecer. Cabe recordar que, en 2024, el 55% de los hombres latinos había brindado su apoyo a Trump. Ahora, es evidente que la preocupación por la economía ha erosionado significativamente este respaldo. El descontento es relevante, dado que los jóvenes constituyen el 20% del electorado latino total, y su alejamiento impacta las proyecciones futuras.
Preocupaciones económicas
La percepción de la situación financiera personal y nacional es pesimista. Un 64% de los latinos califica el estado actual de la economía como “pobre”. Además, un 58% cree que la situación económica continuará empeorando. En términos de impacto personal, en 2025, el 26% de los encuestados reportó tener problemas para pagar sus gastos esenciales. Por esta razón, la desaprobación del manejo económico de Trump se mantiene en un 62%.
Pese a esta desaprobación general, la comunidad identifica causas específicas de sus problemas. Un alto 71% de los latinos culpa directamente a los aranceles por las recientes alzas de precios. En retrospectiva, en 2024, el 50% de los latinos citaba la inflación como su prioridad número uno. Para 2025, la atención se ha diversificado, y el 39% de la comunidad prioriza la creación de empleos.
Políticas de Trump en la mira
Existe un rechazo mayoritario a ciertas políticas del expresidente. Un 64% de los latinos desaprueba enérgicamente la imposición de aranceles comerciales. Por otra parte, la política migratoria genera división: en 2025, el 47% cree que Trump dedica demasiado esfuerzo y enfoque a la frontera. Se ha producido una reversión de prioridades, dado que en 2024, el 60% de los latinos apoyaba medidas migratorias estrictas. Actualmente, la mayor preocupación es doméstica, con el 50% priorizando el costo de vida.
Por su parte, el 51% de los latinos considera que Trump está centrando su gestión en temas irrelevantes como los aranceles. La economía sigue siendo el foco: en 2025, el 70% de los latinos la considera su principal preocupación. En definitiva, estas encuestas evidencian un cambio notorio en las prioridades de esta importante minoría.
Contexto electoral
Los votantes latinos constituyen una fuerza crucial, representando el 19% del electorado estadounidense. Las elecciones pasadas fueron reñidas: en 2024, el 48% votó por Trump frente al 51% que lo hizo por Kamala Harris. Con el actual 60% de desaprobación, existe la posibilidad de que este sentimiento afecte a las elecciones de medio término de 2026. Es relevante considerar que, en 2024, el 30% de los latinos se mantenía indeciso hasta el final.
Mientras tanto, la movilización política no se detiene. Organizaciones como Somos Votantes están intensificando sus esfuerzos, logrando que en 2025 1 millón de latinos se registraran para votar. Los resultados de la encuesta, realizada por Global Strategy Group, tienen un nivel de confianza del 95%, lo que sugiere que estas tendencias son reales y significativas.
Impacto en la comunidad
La preocupación por la situación financiera es generalizada en la comunidad latina. La mitad de los encuestados, el 50%, prioriza la lucha contra la inflación. Un grupo considerable, el 39%, se enfoca en la necesidad de nuevos empleos. Más allá de los porcentajes, el 26% de las familias reporta problemas financieros concretos. El contraste es evidente: en 2024, el 40% de los hispanos había reportado algún grado de inseguridad económica.
Por lo tanto, parece claro que las políticas de Trump en su segundo mandato están alienando a este sector. El pesimismo persiste: en 2025, el 64% ve la economía como pobre, y el 58% cree que empeorará. La conclusión es que las familias latinas están exigiendo soluciones económicas tangibles de manera urgente.
Qué significa para Trump
La caída de la aprobación al 37% representa un serio revés político para el expresidente. El contraste es marcado, considerando que en 2024 Trump obtuvo el 48% del voto latino total. Actualmente, un 60% desaprueba su gestión. En cuanto a las proyecciones a futuro, el 50% de los analistas predice una pérdida significativa de apoyo hispano para la contienda de 2026.
Pese a este declive en las encuestas, Trump ha insistido públicamente en mantener su agenda política. Todavía goza de un respaldo significativo, con el 40% de los republicanos latinos manteniéndose leal en 2025. Sin embargo, los resultados de esta encuesta plantean un desafío electoral de gran magnitud para su movimiento.
