Trump a las tropas en Washington
EFE

El presidente Donald Trump anunció el jueves que la Guardia Nacional y agentes federales permanecerán en Washington D.C. por “un largo tiempo”, intensificando su campaña contra la criminalidad en la capital. Durante una visita a una sede policial en Anacostia, un vecindario con altos índices de delincuencia, Trump destacó su objetivo de hacer de Washington un lugar “limpio y seguro”. Esta decisión, que incluye el control federal de la policía local y más de 2,000 efectivos desplegados, ha generado críticas entre los residentes y preocupaciones por la militarización de la ciudad, mientras las autoridades reportan cientos de arrestos en menos de dos semanas.

Control federal en la capital

El 11 de agosto, Trump invocó una ley que permite al gobierno federal tomar el control de la seguridad de Washington D.C. por 30 días, citando una “emergencia” por la alta criminalidad. Rodeado de 300 efectivos de la Guardia Nacional, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la DEA, el FBI y otras agencias, Trump prometió extender este control mediante una solicitud al Congreso. “No habrá tolerancia para la barbarie, la suciedad y la escoria”, afirmó durante un evento en Anacostia, a solo cuatro millas de la Casa Blanca, donde compartió pizzas con las fuerzas de seguridad.

Por ejemplo, la fiscal general Pam Bondi reportó en un mensaje oficial que, hasta el 22 de agosto, se han realizado 630 arrestos y confiscado 86 armas ilegales. De estos, 53 arrestos ocurrieron el miércoles, incluyendo 24 detenciones por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según datos del DHS. Aunque Trump había anunciado que patrullaría las calles, se limitó a un acto simbólico, regresando a la Casa Blanca en “La Bestia” sin recorrer la ciudad.

Refuerzos de estados republicanos

La operación ha recibido el apoyo de seis estados liderados por gobernadores republicanos—Virginia Occidental, Carolina del Sur, Ohio, Misisipi, Luisiana y Tennessee—que han enviado efectivos adicionales, elevando el número de soldados de la Guardia Nacional a más de 2,000. Esta movilización, una de las mayores en la capital desde los disturbios de 2020, según el Washington Post, busca reforzar los patrullajes en áreas como Anacostia, donde la tasa de crímenes violentos es un 70% superior al promedio nacional, según estadísticas del FBI.

Sin embargo, la presencia masiva de tropas ha generado incidentes. El jueves, un Humvee de la Guardia Nacional chocó contra un vehículo civil cerca de la Explanada Nacional, dejando al conductor con heridas leves, según el Departamento de Bomberos de D.C. Este accidente ha avivado las críticas de grupos ciudadanos, quienes advierten que la militarización está causando más tensiones que soluciones.

Críticas y abucheos en la ciudad

La mayoría de los residentes de Washington, donde el 71% votó en contra de Trump en 2024 según el Consejo Electoral de D.C., ha rechazado la intervención federal. Una encuesta de Emerson College mostró que el 62% de los ciudadanos considera la medida una “exageración”. La comunidad expresó su descontento el miércoles, cuando el vicepresidente JD Vance, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el asesor Stephen Miller fueron abucheados al visitar a las tropas en la estación de tren Union Station.

Además, organizaciones como la ACLU han advertido que la intervención podría violar derechos civiles, especialmente tras los arrestos de ICE, que han generado temor entre las comunidades inmigrantes. En 2024, el 13% de la población de D.C. era inmigrante, según el American Community Survey, y las detenciones recientes han avivado preocupaciones sobre perfiles raciales.

Un futuro incierto para D.C.

La estrategia de Trump, que incluye la presencia de agencias como la DEA y el FBI en las calles, busca proyectar una imagen de mano dura contra el crimen, un tema clave en su campaña. Sin embargo, críticos como la alcaldesa Muriel Bowser han calificado la intervención como una “afrenta” a la autonomía de la ciudad, que no tiene representación con voto en el Congreso. Bowser ha solicitado una investigación sobre el accidente del Humvee y mayor transparencia en las operaciones.

Pese a todo, Trump insiste en que su objetivo es transformar Washington en una capital “perfecta”. Mientras el Congreso evalúa la extensión del control federal, los residentes se preparan para una presencia prolongada de tropas, con más de 400 arrestos en la primera semana y un aumento en las tensiones comunitarias. La capital, conocida por su diversidad y vibrante vida cultural, enfrenta ahora un capítulo marcado por la controversia y la incertidumbre.

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