El 25 de agosto de 2025, el presidente Donald Trump anunció la destitución de Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal (Fed), en un movimiento sin precedentes que ha desatado controversia sobre la independencia del banco central. La decisión, comunicada mediante una carta publicada en Truth Social, se basa en acusaciones de fraude hipotecario contra Cook, quien fue la primera mujer afroamericana en ocupar un cargo en la Junta de Gobernadores de la Fed. Este despido, que enfrenta posibles desafíos legales, refleja la creciente presión de Trump para influir en las políticas monetarias de la institución.
Acusaciones de fraude hipotecario
La destitución de Cook se originó en un señalamiento del director de la Agencia Federal de Financiamiento de Vivienda (FHFA), William Pulte, un aliado de Trump. En una carta enviada al Departamento de Justicia el 15 de agosto, Pulte alegó que Cook falsificó documentos hipotecarios en 2021 al declarar dos propiedades, una en Ann Arbor, Michigan, y otra en Atlanta, Georgia, como residencias principales para obtener tasas de interés más bajas. “Hizo algo malo”, afirmó Trump el viernes previo, amenazando con despedirla si no renunciaba. Cook, en respuesta, negó las acusaciones y aseguró que no sería “intimidada” para dimitir.
Por ejemplo, los documentos revisados por CNN muestran que Cook obtuvo tres hipotecas en 2021 con tasas entre 2.5% y 3.25%, pero solo una propiedad se clasificó como inversión, mientras que las otras dos se registraron como residencias personales. Aunque declarar múltiples residencias principales puede generar sospechas, expertos legales señalan que no constituye automáticamente un delito, especialmente sin evidencia de intención de engañar a los bancos. El Departamento de Justicia confirmó que investigará, pero Cook no enfrenta cargos formales hasta la fecha.
Un desafío a la independencia de la Fed
La acción de Trump marca la primera vez en la historia que un presidente intenta destituir a un gobernador de la Fed, lo que ha generado alarma sobre la autonomía del banco central. Según la Ley de la Reserva Federal de 1913, un presidente solo puede remover a un gobernador “por causa”, interpretada como mala conducta o negligencia grave, no por diferencias políticas. Cook, nombrada por el expresidente Joe Biden en 2022 y confirmada para un mandato hasta 2038, ha sido una defensora de mantener tasas de interés altas para controlar la inflación, una postura que choca con las demandas de Trump de recortes inmediatos.
Además, la senadora Elizabeth Warren, líder demócrata en el Comité Bancario del Senado, calificó el despido como un “intento ilegal” de Trump para culpar a otros por su incapacidad de reducir costos para los estadounidenses. “Esto es un asalto autoritario a la independencia de la Fed”, afirmó Warren. Expertos como Lev Menand, de la Escuela de Leyes de Columbia, sostienen que las acusaciones contra Cook, que ocurrieron antes de su ingreso a la Fed, no justifican su remoción, lo que podría llevar el caso a la Corte Suprema.
Implicaciones políticas y económicas
El despido de Cook podría permitir a Trump nominar un reemplazo, fortaleciendo su influencia en la Fed, que actualmente tiene seis gobernadores, dos de ellos nombrados por él: Christopher Waller y Michelle Bowman. Con la reciente renuncia de Adriana Kugler y la nominación pendiente de Stephen Miran, Trump podría acercarse a una mayoría en la junta si logra confirmar nuevos aliados. Esto preocupa a inversionistas, ya que la independencia de la Fed es clave para la estabilidad de los mercados, según Edward Mills, de Raymond James.
Por su parte, Pulte ha intensificado la presión, acusando también a figuras demócratas como el senador Adam Schiff y la fiscal general de Nueva York, Letitia James, de irregularidades hipotecarias, lo que sugiere una estrategia más amplia de atacar a opositores políticos. Sin embargo, estas investigaciones han sido criticadas como “politización de la justicia” por figuras como Preet Bharara, abogado de Schiff.
Un futuro incierto para la Fed
La destitución de Cook ha avivado temores sobre el impacto en la confianza en el sistema financiero de EE.UU. David Wilcox, del Peterson Institute, advirtió que la acción podría dañar la percepción de la Fed como una institución apolítica, afectando su capacidad para gestionar la inflación y el empleo. Cook, una respetada economista con experiencia en Harvard y el Consejo de Asesores Económicos de Obama, planea desafiar su despido en los tribunales, según su declaración del lunes.
Pese a todo, el movimiento de Trump subraya su determinación de moldear la Fed a su visión económica, que incluye recortes de tasas para aliviar la deuda nacional de 37 billones de dólares. Mientras el caso avanza, los mercados y los analistas observan de cerca, anticipando posibles repercusiones en la política monetaria y la estabilidad económica global.
