La tensión entre la administración del presidente Donald Trump y el Gobierno de España llegó a un nuevo punto crítico esta semana. Trump sugirió cortar los lazos comerciales con el país ibérico, en medio de una discordia que lleva meses escalando y que tiene como telón de fondo la guerra entre EE.UU., Israel e Irán.
El conflicto no es nuevo. Las diferencias entre Washington y Madrid se remontan, al menos, a junio de 2025, cuando Trump amenazó por primera vez con doblar los aranceles a las exportaciones españolas. El motivo: España se negó a aumentar su gasto en defensa al 5% del producto interior bruto (PIB), tal como exige la nueva meta acordada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El PIB es el valor total de todos los bienes y servicios producidos por un país en un año. La OTAN, por su parte, es la alianza militar entre EE.UU., Canadá y la mayoría de los países europeos.
Sin embargo, esa amenaza de 2025 no prosperó. En agosto de ese mismo año, la Unión Europea (UE) y EE.UU. acordaron aplicar un arancel del 15% a la mayoría de exportaciones europeas hacia el mercado estadounidense, un acuerdo que dejó temporalmente en pausa la escalada bilateral.
¿Cuál fue la chispa que encendió el conflicto esta semana?
El detonante inmediato fue la guerra entre EE.UU. e Israel contra Irán, iniciada el sábado 28 de febrero de 2026 con la Operación Furia Épica. España alberga en su territorio varias bases militares de soberanía compartida con EE.UU., ubicadas principalmente en el sur del país. El Gobierno español liderado por Pedro Sánchez, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), anunció que esas bases no podrán ser utilizadas por EE.UU. para participar en el conflicto en Oriente Medio.
Esa decisión irritó profundamente a la administración Trump. El martes, el presidente estadounidense sugirió que su gobierno podría cortar los lazos comerciales con España como represalia por esa postura. Según CNN, un portavoz de La Moncloa —la sede del Gobierno español, equivalente a la Casa Blanca— respondió que España es “una potencia exportadora de la UE y un socio comercial fiable para 195 países del mundo, entre ellos EE.UU., con quien mantenemos una relación comercial histórica y mutuamente beneficiosa”.
El portavoz también advirtió que, si Washington desea revisar esos lazos, “deberá hacerlo respetando la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y EE.UU.”. Es decir, España no piensa ceder sin un proceso formal.
¿Qué dijo Pedro Sánchez sobre Trump y la guerra?
El presidente español, Pedro Sánchez, adoptó una postura pública clara y directa. En una declaración institucional emitida desde el Palacio de la Moncloa, resumió la posición de su Gobierno en 4 palabras: “No a la guerra”. Sin embargo, también incluyó una crítica hacia Irán, país que, según dijo, “reprime, que mata vilmente a sus ciudadanos, particularmente a las mujeres”.
Sánchez fue más lejos al calificar la decisión de Trump de atacar Irán como una “cortina de humo para ocultar su fracaso” a la hora de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, y para “llenar de paso los bolsillos de unos pocos”. Además, recordó la guerra de Irak de 2003, a la que España se sumó bajo el Gobierno de José María Aznar. Según Sánchez, esa intervención trajo “un aumento drástico del terrorismo yihadista, una grave crisis migratoria en el Mediterráneo oriental y un incremento generalizado de los precios de la energía”.
Su Gobierno también exigió “una solución diplomática y política”, en consonancia con la postura de países como Colombia, cuyo presidente Gustavo Petro advirtió que el mundo está “al borde del abismo” de un conflicto nuclear.
¿Cuánto comercian España y EE.UU.?
Para entender la magnitud de la amenaza de Trump, es clave conocer el peso económico de la relación bilateral. España es la 5.ª economía de la Unión Europea y una de las principales potencias exportadoras del bloque. Entre sus principales productos de exportación hacia EE.UU. se encuentran automóviles, maquinaria, productos farmacéuticos, alimentos y bebidas como el aceite de oliva y el vino.
Una ruptura comercial, aunque poco probable desde el punto de vista legal, tendría consecuencias en ambos lados del Atlántico. En EE.UU., encarecería productos de consumo cotidiano. En España, afectaría a miles de empresas y trabajadores vinculados al sector exportador.
¿Cómo reaccionó la Unión Europea?
La guerra en Irán no solo fracturó la relación entre EE.UU. y España. También puso al descubierto las divisiones internas dentro de la propia Unión Europea. Desde el inicio de los ataques el sábado, la mayoría de líderes europeos condenaron las represalias iraníes. Sin embargo, muy pocos se refirieron directamente a las acciones de EE.UU. e Israel.
España fue de los pocos gobiernos que criticó abiertamente la “acción militar unilateral” de ambos países y la definió como una violación del derecho internacional. En el extremo opuesto, según El País, Reino Unido, Alemania y Francia estudian tomar “acciones defensivas necesarias y proporcionales” para defender sus intereses en la región, lo que incluiría “destruir las capacidades de Irán de disparar misiles y drones desde su origen”. Esa postura los alinea más con Washington que con Madrid.
Por lo tanto, la UE se enfrenta a un momento de prueba interna. La ausencia de una voz común en política exterior debilita el peso diplomático del bloque ante EE.UU. e Irán.
¿Qué historial de tensiones existe entre Trump y Sánchez?
La relación entre ambos líderes ha estado marcada por el desencuentro desde el inicio del segundo mandato de Trump en enero de 2025. La línea del tiempo de sus choques muestra una escalada progresiva.
Cada escalada ha seguido el mismo patrón: Trump lanza una amenaza pública, Sánchez responde con firmeza y ninguna de las medidas más extremas llega a materializarse. No obstante, según DW, la situación actual es cualitativamente distinta porque involucra un conflicto armado activo y bases militares en suelo español, lo que eleva los riesgos para ambas partes.
¿Qué implicaciones tiene este conflicto para los latinos en EE.UU.?
Las tensiones entre EE.UU. y España pueden parecer lejanas para una familia latina en Texas o Nueva York. Sin embargo, sus efectos son concretos. En primer lugar, una guerra arancelaria entre EE.UU. y Europa elevaría los precios de productos importados, desde automóviles hasta medicamentos. Eso golpea directamente el bolsillo de familias de todos los ingresos.
En segundo lugar, la escalada militar en Oriente Medio ya está impactando el precio del petróleo y, por ende, el de la gasolina. Un conflicto prolongado podría mantener esos precios elevados durante meses. Para comunidades latinas que dependen del transporte para trabajar, ese aumento se traduce en menos dinero disponible al final del mes.
Finalmente, el debate sobre el papel de EE.UU. en guerras internacionales tiene un impacto directo en el presupuesto federal. Más gasto militar generalmente significa menos recursos para programas sociales, salud, educación e inmigración.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Trump quiere que España aumente su gasto en defensa?
La OTAN acordó que todos sus miembros debían destinar al menos el 5% de su PIB a defensa. España ha comprometido un 2,1%, lo que Trump considera insuficiente y una carga injusta para los contribuyentes estadounidenses.
¿Puede Trump realmente cortar el comercio con España?
No de forma unilateral e inmediata. España forma parte de la UE, y cualquier acuerdo o ruptura comercial debe negociarse entre Washington y Bruselas. Las amenazas tienen un peso político, pero los mecanismos legales internacionales limitan su aplicación directa.
¿Qué son las bases militares compartidas en España?
Son instalaciones donde EE.UU. tiene presencia militar bajo acuerdos bilaterales. Las más importantes son Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla). El Gobierno español tiene jurisdicción sobre ellas y puede restringir su uso.
¿Cuál es la postura de la OTAN ante el conflicto en Irán?
La OTAN no ha tomado una postura oficial colectiva sobre los ataques. Varios miembros —como Reino Unido, Alemania y Francia— estudian apoyo militar limitado, mientras que España se opone a cualquier intervención.
¿Cómo afecta la guerra en Irán al precio de la gasolina en EE.UU.?
El estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, está afectado por el conflicto. Eso ha elevado el precio del barril de crudo y, en consecuencia, el de la gasolina en las gasolineras estadounidenses.
¿Puede haber una guerra entre EE.UU. y España?
No. España es miembro de la OTAN, la misma alianza que protege a EE.UU. Un conflicto armado entre 2 miembros de la alianza es prácticamente inviable bajo los tratados vigentes. Las amenazas de Trump son, en su mayoría, presión política y económica.
