Una jueza federal en Estados Unidos detuvo la construcción del nuevo centro de detención migratoria “Alligator Alcatraz”. Este centro está en medio de los Everglades, que son una de las reservas ecológicas más importantes de Florida. La decisión se da en respuesta a una demanda presentada por grupos ambientalistas y comunidades originarias que advierten sobre el impacto ecológico de la infraestructura.
Centro Alligator Alcatraz: obras suspendidas por 14 días
La jueza Kathleen Williams, del Distrito Sur de Florida, ordenó suspender todas las actividades de construcción. Esta suspensión durará 14 días en el centro Alligator Alcatraz. Esto incluye trabajos como pavimentación, instalación de infraestructura, excavación y cercado. La decisión fue celebrada por Friends of The Everglades. Esta organización lidera la demanda junto con la Tribu Miccosukee y el Center for Biological Diversity.
La demanda fue presentada el 27 de junio y denuncia que el centro fue construido de forma acelerada y sin los estudios ambientales necesarios. Según la jueza, la pausa es necesaria para evitar daños irreversibles al ecosistema mientras se analizan los argumentos de ambas partes.
El centro Alligator Alcatraz abrió el 3 de julio. Puede recibir a 2.000 personas al principio. Las autoridades esperan que esa cifra se duplique pronto. La construcción y operación está a cargo de la División de Gestión de Emergencias de Florida (DEM), bajo la supervisión del gobernador Ron DeSantis.
Oficiales de Policía en la entrada del centro de detención ‘Alligator Alcatraz’, en Ochopee (Estados Unidos), en una fotografía de archivo. EFE/ Giorgio Viera
El centro Alligator Alcatraz continúa operando
A pesar de la orden judicial, el centro Alligator Alcatraz sigue en funcionamiento. La suspensión afecta solo los trabajos de expansión y mejora, pero no impide la operación del recinto ni la detención de personas migrantes. Según Friends of The Everglades, esto es preocupante, ya que el centro fue habilitado sin una evaluación de impacto ambiental, lo que pone en riesgo a decenas de especies protegidas.
En la zona donde se levanta Alligator Alcatraz habitan al menos 36 especies amenazadas, como la pantera floridana, la cigüeña de madera y el caimán americano. Ambientalistas aseguran que la construcción daña hábitats clave y altera los ciclos del agua en un ecosistema ya vulnerable por el cambio climático.
Eve Samples, directora ejecutiva de Friends of The Everglades, manifestó que la pausa es un primer paso hacia el objetivo final de detener por completo el proyecto. “Estamos contentos de que la jueza haya visto la necesidad de detener la construcción. Esperamos que esto ayude a proteger el ecosistema amenazado de los Everglades de más daños por este centro de detención masiva”, afirmó.
Ambientalistas exigen cierre definitivo de Alligator Alcatraz
La presión sobre el gobierno de Florida ha aumentado luego de que el gobernador Ron DeSantis anunciara el 25 de julio que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) comenzó a usar el centro Alligator Alcatraz como punto de salida para vuelos de deportación. Al menos 600 migrantes habrían sido expulsados desde el aeropuerto del centro, el cual no había sido utilizado hasta ese momento.
Oficiales de Policía en la entrada del centro de detención de migrantes ‘Alligator Alcatraz’ , en Ochopee (Estados Unidos), en una fotografía de archivo. EFE/ Giorgio Viera
Según denuncias de grupos ambientalistas, los camiones que transportan combustible para aviones y desechos humanos atraviesan zonas protegidas, lo que podría contaminar el suelo y el agua. Además, ya se habrían pavimentado más de 20 acres (casi 81.000 metros cuadrados) de terreno, lo que amenaza con fragmentar el ecosistema de los Everglades.
Samples calificó el centro como una amenaza directa a la salud ambiental del parque nacional. “Este campo masivo de detención en el corazón de los Everglades representa un peligro grave, y no debería haber sido construido sin transparencia ni responsabilidad”, señaló.
Dos demandas distintas contra el centro Alligator Alcatraz
Mientras el caso continúa en los tribunales, la jueza Williams autorizó que la demanda ambientalista siga su curso, permitiendo la realización de audiencias donde ambas partes expondrán sus argumentos. La decisión podría marcar un precedente para futuros desarrollos en zonas protegidas de Estados Unidos.
Por otro lado, una segunda demanda se analiza en el mismo distrito judicial, esta vez liderada por defensores de los derechos de los migrantes, con apoyo de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU). En este caso, se alega que los migrantes detenidos en el centro Alligator Alcatraz han sufrido violaciones a sus derechos humanos, incluyendo hacinamiento, falta de atención médica y condiciones inadecuadas.
Ambas demandas podrían representar un duro golpe para el gobierno estatal y federal, en un contexto donde las políticas migratorias del presidente Donald Trump —quien asumió nuevamente la presidencia en noviembre de 2024— han sido objeto de fuertes críticas tanto dentro como fuera del país.