La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que está verificando a más de 55 millones de personas con visas estadounidenses válidas. El proceso, encabezado por el Departamento de Estado, busca identificar posibles infracciones que podrían llevar a la cancelación de documentos y, en algunos casos, a la deportación.
Un funcionario de la agencia explicó que «la verificación continúa» e incluye a los extranjeros que actualmente poseen visas en vigor. Aunque no se ha dado un plazo para esta revisión, se aplicará la ley migratoria actual. Se prestará especial atención a quienes puedan ser un riesgo para la seguridad pública.
EE.UU. investiga a 55 millones de personas con visa por razones de seguridad
El Departamento de Estado tiene la facultad de revocar visas si existen indicios de inelegibilidad. Entre las causas mencionadas están quedarse más tiempo del permitido, tener antecedentes criminales, o tener vínculos con el terrorismo. También se incluye el apoyo a grupos que son una amenaza para la seguridad nacional.
La investigación sobre las visas incluye revisar registros policiales, datos de inmigración y cualquier información nueva que haya surgido después de emitir los documentos. Según los funcionarios, el objetivo es reforzar la seguridad y reducir los casos de abuso migratorio.
Fotografía de archivo de la fachada de la Casa Blanca en Washington D.C., EE.UU. EFE/ Will Oliver
En los primeros meses del segundo mandato de Trump, el gobierno ha endurecido las medidas migratorias como parte de una política más estricta hacia los extranjeros que residen o estudian en el país.
Cancelación de visas por protestas propalestinas
Uno de los aspectos más controvertidos de la verificación masiva es la cancelación de visados a estudiantes extranjeros que participaron en protestas propalestinas en universidades de Estados Unidos. Según fuentes oficiales, desde enero el Departamento de Estado ha revocado más del doble de visas en comparación con el mismo periodo del año anterior.
En el caso de los estudiantes internacionales, las cancelaciones han aumentado casi cuatro veces. Esto muestra el interés de la Administración Trump en detener actividades que se consideran peligrosas para la seguridad pública. Esta medida ha generado preocupación entre organizaciones de derechos civiles, que consideran que la cancelación de visas por motivos políticos vulnera la libertad de expresión.
El gobierno, sin embargo, insiste en que se trata de un asunto de seguridad nacional. La Casa Blanca argumenta que las protestas relacionadas con la guerra en Gaza han sido analizadas bajo el criterio de posibles vínculos con grupos extremistas.
Estudiantes a favor de Palestina se reúnen en la calle del Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge, Massachusetts, EE.UU.. EFE/EPA/CJ Gunther
Suspensión temporal de visados humanitarios desde Gaza
El Departamento de Estado también anunció la suspensión temporal de la emisión de visas de visitante para personas procedentes de Gaza. La decisión busca revisar de manera exhaustiva los procesos que permitieron la entrada humanitaria de un pequeño grupo de personas desde el enclave palestino.
La medida se enmarca dentro del mismo plan de verificación que afecta a millones de titulares de visas, aunque en este caso el objetivo es reforzar los filtros humanitarios y garantizar que no existan riesgos de seguridad para Estados Unidos.
Esta suspensión ha sido criticada por organizaciones internacionales, que advierten que podría afectar a familias palestinas en situación de emergencia. No obstante, la Administración Trump ha reiterado que todas las decisiones están orientadas a proteger a la población estadounidense.
Impacto en las comunidades migrantes
La revisión de 55 millones de visas no solo tiene implicancias en materia de seguridad, sino que también genera incertidumbre en comunidades migrantes que dependen de la estabilidad de su estatus migratorio para estudiar, trabajar o mantener a sus familias.
Expertos señalan que estas medidas podrían incrementar la sensación de vulnerabilidad entre quienes poseen visas temporales o de estudiante. Además, el temor a la cancelación puede impactar en las solicitudes futuras, ya que muchos extranjeros podrían desistir de iniciar trámites migratorios ante el riesgo de ser rechazados.
El presidente Trump ha reiterado que su prioridad es “poner a Estados Unidos primero” y ha defendido las políticas migratorias restrictivas como un mecanismo necesario para garantizar la seguridad y el orden en el país. Mientras tanto, el proceso de verificación continúa y mantiene en alerta a millones de inmigrantes.