Así es la maniobra de Texas para sacar a 13 legisladores

Así es la maniobra de Texas para sacar a 13 legisladores
El fiscal general de Texas, Ken Paxton (2-i), en una fotografía de archivo. Foto: EFE/EPA/Jim Lo Scalzo

El fiscal general de Texas, Ken Paxton, presentó este viernes un recurso ante el máximo tribunal estatal para solicitar la expulsión de trece congresistas de la legislatura. Según su acusación, los legisladores demócratas abandonaron sus cargos en un intento por frenar una controvertida propuesta de rediseño electoral impulsada por la bancada republicana, la cual busca otorgar una ventaja significativa a su partido.

En su escrito, Paxton aseguró que los congresistas están involucrados en un “esfuerzo deliberado y concertado para paralizar toda la actividad legislativa”. En un comunicado, calificó su acción como una traición al juramento que habían prometido cumplir, y afirmó que “estos cobardes sabotearon deliberadamente el proceso constitucional”.

La acusación del fiscal general de Texas y el conflicto por el quórum

La Constitución texana establece que para iniciar cualquier actividad oficial en cada cámara legislativa se requiere la presencia de dos tercios de sus miembros. Sin embargo, el abandono del hemiciclo por parte de un grupo considerable de legisladores puede romper el quórum y bloquear el avance de proyectos de ley.

Fiscal texasEl fiscal general de Texas, Ken Paxton (2-i), en una fotografía de archivo. EFE/EPA/Curtis Means/Pool

No es la primera vez que ocurre un episodio así. En 2021, los demócratas emplearon una estrategia similar para frenar iniciativas republicanas, lo que llevó al Tribunal Supremo de Texas a determinar que la legislatura también puede adoptar medidas para forzar el regreso de los congresistas. Ese mismo año, se aprobó una ley que impone multas de 500 dólares diarios a los legisladores que no asistan a las sesiones con la intención de interrumpir el quórum.

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La acción de Paxton contra estos trece legisladores llega apenas días después de que el propio fiscal solicitara la expulsión del líder demócrata en la Cámara de Representantes estatal, Gene Wu, bajo un argumento legal semejante.

Estrategia demócrata: boicot y traslado a otros estados

Este viernes, alrededor de 50 legisladores demócratas de Texas continuaron su boicot contra la propuesta de rediseño electoral. La iniciativa, que cuenta con el respaldo del presidente Donald Trump y del gobernador republicano Greg Abbott, se presenta fuera del calendario habitual de redistribución de distritos, que normalmente ocurre cada diez años tras el censo nacional.

Fotografía de archivo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos en la Cámara de Representantes. EFE/EPA/Shawn Thew

Los demócratas argumentan que el plan es un intento descarado de manipular los distritos para beneficiar al Partido Republicano en las elecciones de 2026, cuando se renovará el Congreso federal. Como parte de su estrategia, los congresistas abandonaron Texas el domingo anterior y se trasladaron a estados con gobiernos demócratas, como Illinois y Nueva York, cuyos líderes han asegurado que no colaborarán con órdenes de detención provenientes de Texas.

La ausencia de estos legisladores ha impedido que la Cámara de Representantes estatal alcance el quórum necesario para votar el primer borrador del nuevo mapa electoral. Ante esta situación, la legislatura ha emitido órdenes de arresto civil —válidas únicamente dentro del territorio texano— con el objetivo de obligarlos a regresar.

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Escalada política y posibles implicaciones federales

El conflicto ha intensificado la tensión política tanto en Texas como a nivel nacional. Además de las órdenes de arresto, Paxton inició una investigación contra una organización demócrata dedicada a la recaudación de fondos, mientras que un senador estatal aseguró que el FBI estaría colaborando para “localizar” a los legisladores ausentes.

La intervención de una agencia federal como el FBI en un conflicto de carácter estatal podría abrir un nuevo frente de disputa entre el Gobierno de Texas y Washington. Este escenario refleja la creciente polarización política en Estados Unidos, donde la confrontación entre republicanos y demócratas ha llegado a niveles que afectan directamente la gobernabilidad.

Líderes políticos y analistas advierten que esta maniobra de Texas para sacar a 13 legisladores podría sentar un precedente polémico. Si la Corte Suprema estatal aprueba la petición de Paxton, se abriría la puerta a que futuros gobiernos estatales utilicen mecanismos legales para expulsar a sus opositores, lo que alteraría profundamente el equilibrio democrático.

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