Dan perdón migratorio a latino fallecido en ataque en sede de ICE

La familia de un migrante mexicano muerto en un ataque a ICE recibió su perdón migratorio semanas después del hecho.
Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS)
shutterstock

La familia de Miguel Ángel García Medina, un inmigrante mexicano fallecido durante el ataque ocurrido en septiembre en una sede del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Dallas, recibió una carta inesperada semanas después de su muerte.

A mediados de diciembre, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) aprobó el perdón migratorio por presencia ilegal, conocido como waiver, solicitado a su nombre años atrás. El documento llegó por correo a su esposa, Stephany Gauffeny, ciudadana estadounidense y madre de sus cinco hijos.

Una aprobación que llegó demasiado tarde

Miguel Ángel, originario de San Luis Potosí, México, vivió más de dos décadas en Arlington, Texas. Trabajaba como pintor y había iniciado junto a su esposa un largo proceso para regularizar su estatus migratorio. Según Gauffeny, el trámite llevaba más de cinco años y el waiver era uno de los pasos más difíciles de completar.

Ese perdón migratorio, destinado a personas consideradas inadmisibles por haber permanecido en el país sin autorización, llegó cuando ya no podía surtir efecto. Miguel Ángel había muerto semanas antes tras resultar herido en el tiroteo frente a las instalaciones de ICE en Dallas.

Stephany compartió una fotografía de la carta de USCIS en redes sociales, señalando la ironía de recibirla poco después del nacimiento de su quinto hijo, ocurrido tres días después de la muerte de su esposo.

Qué es y por qué era clave el “waiver”

El waiver migratorio permite que un solicitante avance en su proceso de residencia cuando cometió una violación migratoria, como haber vivido años en EE.UU. sin estatus legal. Aunque la aprobación no equivale a la residencia permanente, sí autoriza continuar el trámite y acudir a una entrevista consular, usualmente en Ciudad Juárez.

En el caso de Miguel Ángel, ese perdón era el último paso antes de presentarse al consulado. Sin él, el proceso quedaba completamente detenido. “Tardó dos años en resolverse, justo cuando él ya no estaba con nosotros”, lamentó Stephany.

La carta no menciona su fallecimiento

La carta de USCIS, enviada semanas después del ataque, confirma la aprobación del perdón pero no hace referencia al tiroteo ni al fallecimiento de García.

El documento, con lenguaje meramente administrativo, parece continuar el trámite como si el solicitante siguiera vivo, sin incluir instrucciones sobre los pasos siguientes.

Según expertos legales, este tipo de situaciones pueden ocurrir porque el sistema del USCIS no siempre se actualiza en tiempo real con los registros de ICE, incluso cuando la persona fallecida estaba bajo custodia federal.

El abogado migratorio Haim Vásquez explicó que la desconexión entre ambas agencias es común. “USCIS e ICE funcionan en estructuras separadas, y en muchos casos la información sobre muertes o detenciones no se comparte de inmediato”, señaló.

Miguel Ángel: padre, trabajador y víctima

Antes del ataque, Miguel Ángel había sido arrestado por conducir bajo los efectos del alcohol y evadir a la policía. Cumplió una breve condena en el condado Tarrant y luego fue transferido a la custodia de ICE el 24 de septiembre, día en que ocurrió el tiroteo.

De acuerdo con su hermano Fernando García, Miguel Ángel recibió entre cuatro y cinco impactos de bala. Logró sobrevivir varios días en el hospital, pero murió a causa de las lesiones. Su madre, recientemente deportada a México, no pudo visitarlo en los últimos días de vida.

El ataque ocurrió alrededor de las 6:40 a.m., cuando un hombre armado abrió fuego desde un edificio cercano hacia una camioneta donde se encontraban tres detenidos. Dos resultaron heridos y Miguel Ángel falleció posteriormente. Las autoridades informaron que el atacante actuó solo y murió en el lugar por una herida autoinfligida.

La investigación sigue abierta

ICE confirmó que el tiroteo está bajo investigación federal, aunque hasta ahora no se ha revelado el motivo del ataque. El único sobreviviente, José Andrés Bordones Molina, dijo que él y otros dos detenidos permanecían esposados dentro de la camioneta cuando iniciaron los disparos y no tenían posibilidad de resguardarse.

“Solo escuchábamos los tiros y no sabíamos de dónde venían. Nadie nos bajó del vehículo”, relató José Andrés en entrevista televisiva.

Un trámite que refleja fallas del sistema

La aprobación del waiver para un solicitante fallecido resalta los problemas de coordinación entre agencias del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Según USCIS, los familiares deben notificar los decesos, pero los procesos no siempre se detienen automáticamente.

Organizaciones migratorias calificaron el caso como “una muestra del caos burocrático que enfrentan miles de familias” dentro del sistema.

Mientras tanto, Stephany intenta reconstruir su vida en Arlington junto a sus cinco hijos. “Miguel esperó años para arreglar sus papeles. Ver esa carta me dolió, pero también me recordó lo mucho que luchó”, contó.

La investigación sobre el ataque y la custodia de los detenidos sigue abierta, mientras la familia García espera respuestas sobre las circunstancias que rodearon su muerte.

Compartir:

Sigue leyendo

Regístrate y recibe nuestro boletín semanal

Empieza tu día con ventaja

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

Para estar al día de las últimas noticias