El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos ha comenzado a usar nuevas tecnologías. Estas incluyen el reconocimiento facial y la biometría. Su objetivo es mejorar la vigilancia y el control de inmigrantes. Entre estas herramientas, destaca la aplicación Mobile Fortify. Esta usa inteligencia artificial para identificar personas en segundos. Lo hace con la cámara de un teléfono móvil. No necesita contacto físico ni equipos especializados.
Ampliación de capacidades y contratos millonarios
Además de Mobile Fortify, ICE ha gastado más de 1,400 millones de dólares en sistemas. Estos sistemas incluyen escaneo de iris, rastreo de llamadas y monitoreo de redes sociales. La tecnología de empresas como Clearview AI puede identificar personas usando imágenes digitales. Estas imágenes se obtienen en espacios públicos o redes sociales. Esto crea una gran base de datos para identificar rápidamente a las personas en operativos.

Uso controvertido y preocupaciones éticas
El uso discrecional y poco regulado de estas tecnologías ha generado gran alarma entre grupos defensores de derechos humanos y privacidad. Hay preocupaciones sobre la vigilancia excesiva, posible discriminación y errores en la identificación, que pueden llevar a detenciones injustas o violaciones de derechos civiles. Se han reportado casos donde el sistema se usó para identificar a personas. Estas personas supuestamente enfrentaron a agentes, pero a veces la situación fue malinterpretada.

Impacto en la comunidad inmigrante
Estas estrategias de vigilancia refuerzan el endurecimiento de las políticas migratorias en la administración actual, aumentando la incertidumbre y miedo entre las comunidades de inmigrantes. El alcance de los datos recolectados y el control permanente afectan la privacidad y generan cuestionamientos sobre el equilibrio entre seguridad y derechos individuales.
ICE ha usado más el reconocimiento facial y otras tecnologías de vigilancia. Esto es para identificar y controlar a los inmigrantes en Estados Unidos. Aunque quieren mejorar la eficiencia de las operaciones migratorias, estas medidas han causado debates importantes. Se habla de ética, privacidad y posibles abusos, lo que afecta directamente a la población migrante.