El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) enfrenta duras críticas después de que dos migrantes venezolanos resultaran heridos por disparos de sus agentes en Portland, Oregón. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó el incidente. Dijo que los funcionarios actuaron “en defensa propia”. Este comunicado no ha calmado las tensiones sobre el uso de la fuerza por agencias federales.
Un operativo que terminó en violencia
Según información proporcionada por el DHS, los agentes del ICE detuvieron un vehículo en el que viajaba un ciudadano venezolano supuestamente vinculado con una red criminal. Durante la identificación, el conductor habría intentado escapar del lugar y, de acuerdo con la versión oficial, trató de embestir a los agentes con su automóvil.
En respuesta, los funcionarios dispararon contra el vehículo, hiriendo a dos personas que fueron trasladadas inmediatamente a un hospital local. Las autoridades no revelaron la identidad de los heridos ni su actual estado de salud.
La investigación avanza entre confusión
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) confirmó que el ICE participó. Lo hizo en un comunicado en X, la red social antes llamada Twitter. Sin embargo, horas después, eliminaron la publicación. Pese a ello, el Departamento de Policía de Portland ratificó que agentes migratorios estuvieron presentes en el incidente y que se abrió una investigación para esclarecer los hechos.
Además, un portavoz de la policía dijo que el operativo fue parte de una acción conjunta. Esta acción fue entre agencias federales y locales. Sin embargo, no dio detalles sobre el motivo de la detención. En consecuencia, las organizaciones defensoras de derechos humanos han exigido transparencia completa y acceso público a las grabaciones de las cámaras corporales de los agentes.
Protestas y críticas en aumento
El nuevo episodio de violencia involucra nuevamente al ICE, una agencia que ya enfrenta cuestionamientos por el uso excesivo de la fuerza en sus operaciones. Horas después del tiroteo, muchas personas se reunieron frente a la sede de ICE en Portland. Exigieron responsabilidades y denunciaron lo que llaman un “abuso sistemático” contra la comunidad migrante.
Las manifestaciones se extendieron a otras ciudades de Oregón, donde líderes locales y activistas pidieron una revisión de los protocolos federales. “El gobierno no puede seguir normalizando la violencia contra personas que buscan una vida mejor”, declaró un portavoz de la Asociación de Comunidades Migrantes del Noroeste.
Un patrón que preocupa
El tiroteo en Portland ocurrió apenas un día después de que un agente del ICE matara a tiros a Renee Good en Minneapolis. Ese caso, aún bajo investigación, generó una ola de indignación nacional que reavivó el debate sobre la política migratoria del presidente Donald Trump y el papel de las fuerzas federales en comunidades locales.
Desde mediados de 2025, el presidente permitió el uso de la Guardia Nacional y agentes federales en varias ciudades. Estas ciudades son gobernadas por demócratas. Él dijo que su objetivo era detener la delincuencia relacionada con el narcotráfico y las pandillas. Sin embargo, diversas organizaciones sostienen que esas operaciones se enfocan principalmente en comunidades migrantes y han dejado, al menos, siete muertos en los últimos meses.
Portland, un símbolo de tensión federal
Portland se ha convertido en un foco de fricción entre el gobierno federal y las autoridades locales, que acusan a Washington de utilizar la seguridad pública como excusa para implementar políticas antimigrantes. A lo largo de 2025, la ciudad registró múltiples redadas y enfrentamientos durante protestas convocadas por colectivos que denuncian racismo institucional y brutalidad policial.
Ahora, la ciudad vuelve al centro del debate nacional. Mientras tanto, los funcionarios del DHS insisten en que los agentes actuaron bajo los protocolos establecidos, pero los llamados a una investigación independiente aumentan cada hora. El caso de Portland podría ser un nuevo cambio en la tensa relación entre las comunidades migrantes y las fuerzas federales de inmigración en Estados Unidos.
