La crisis energética en Cuba ha alcanzado una altitud crítica: los cielos de la isla también se quedan sin energía. En una medida sin precedentes que profundiza el aislamiento de la nación caribeña, las autoridades de aviación cubanas notificaron a las aerolíneas internacionales que, a partir del 10 de febrero y hasta el 11 de marzo, no habrá combustible Jet A-1 disponible en nueve aeropuertos internacionales, incluido el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.
Esta advertencia, emitida a través del sistema internacional NOTAM (Notice to Air Missions), confirma que la isla ya no puede garantizar el reabastecimiento para los vuelos comerciales, de carga o chárter que conectan a Cuba con el mundo. La escasez, que ya golpea el transporte terrestre y la red eléctrica con apagones de hasta 15 horas, escala ahora al sector turístico, la principal fuente de divisas del país, obligando a las aerolíneas a cargar combustible extra (“tankering”) o realizar escalas técnicas en países vecinos, encareciendo y complicando la logística de cada viaje.
La situación es el resultado directo de una tormenta perfecta: la disminución de envíos de petróleo desde Venezuela, el cese de suministros de México y las nuevas amenazas de sanciones por parte de la administración Trump, que ha advertido con imponer aranceles a cualquier nación que suministre crudo a la isla. Mientras el presidente Miguel Díaz-Canel denuncia un “bloqueo genocida”, expertos advierten que las reservas estratégicas del país podrían agotarse en cuestión de semanas, poniendo en riesgo no solo el turismo, sino el transporte de alimentos y medicinas vitales.
¿Qué impacto tiene esto en los vuelos y viajeros?
Para los viajeros, la noticia significa incertidumbre y posibles cancelaciones. Aerolíneas canadienses como Air Canada y Air Transat ya han comenzado a cancelar o modificar sus rutas hacia la isla debido a la imposibilidad de repostar en suelo cubano. Según reportes de aviación, la medida afecta a más de 400 vuelos semanales programados, forzando a las compañías a tomar decisiones drásticas para mantener la seguridad operativa.
La estrategia de “tankering” —llevar combustible suficiente para el viaje de ida y vuelta— reduce la capacidad de carga y pasajeros, lo que podría elevar los precios de los boletos o limitar el número de asientos disponibles. Además, las aerolíneas europeas que vuelan desde distancias largas, como Iberia o Air France, se ven obligadas a planificar escalas técnicas en República Dominicana, Jamaica o México, añadiendo horas al tiempo de viaje y costos operativos que hacen menos rentable la ruta a La Habana.
El aviso NOTAM A0356/26 no deja margen a dudas: “JET A1 FUEL NOT AVBL” (Combustible Jet A1 no disponible). Esta alerta roja permanecerá activa durante un mes completo, golpeando la temporada alta de turismo invernal. El aviso también revela problemas técnicos adicionales, como fallos en los sistemas de ayuda al aterrizaje (ILS) y medición de visibilidad en pista, lo que agrava el riesgo operativo en condiciones de mal tiempo.

¿Por qué se secó el grifo petrolero de la isla?
La dependencia histórica de Cuba del petróleo venezolano ha sido su talón de Aquiles. Con la crisis en Venezuela y las sanciones de Estados Unidos a la industria petrolera de ese país, los envíos a La Habana han caído en picada. Expertos señalan que la demanda diaria de Cuba es de unos 100 000 barriles, pero los suministros actuales están muy por debajo de esa cifra, y proveedores alternativos como México han detenido sus envíos ante la presión de Washington.
La administración Trump ha intensificado la presión económica, calificando a Cuba de “amenaza inusual” y cerrando el cerco sobre cualquier buque naviero que intente llevar combustible a la isla. Esta estrategia de “máxima presión” busca asfixiar económicamente al gobierno cubano, pero sus efectos inmediatos recaen sobre la población civil y la infraestructura crítica. Incluso un envío reciente desde Togo tuvo que desviarse a República Dominicana, presuntamente por temor a las sanciones estadounidenses.
Rusia ha prometido mantener sus suministros, pero la logística es compleja y costosa. El embajador ruso en La Habana aseguró que Moscú seguirá enviando petróleo, pero la distancia y las restricciones financieras internacionales hacen que estos envíos sean esporádicos e insuficientes para cubrir la demanda diaria de una nación de 11 millones de habitantes.
¿Cómo afecta esto a la vida diaria de los cubanos?
Más allá de los aeropuertos, la falta de combustible paraliza la vida cotidiana. El gobierno ha implementado medidas de “economía de guerra”: reducción de jornadas laborales, cierre de escuelas y recortes en el transporte público. El plan de emergencia incluye apagar aires acondicionados en oficinas estatales y limitar la venta de gasolina a particulares, lo que ha vaciado las calles de vehículos y llenado las paradas de autobús de personas desesperadas.
Los apagones eléctricos, que ya eran frecuentes, ahora amenazan con ser permanentes en algunas zonas. Sin diésel para las plantas generadoras y sin combustible para los camiones que distribuyen alimentos, el riesgo de una crisis humanitaria mayor es real. Hospitales y servicios de emergencia dependen de generadores que también necesitan combustible para funcionar, poniendo vidas en peligro directo.
La siguiente tabla resume la situación crítica en los principales aeropuertos afectados por el desabastecimiento:
| Aeropuerto | Ciudad | Estado del Combustible (10 Feb – 11 Mar) | Impacto Principal |
|---|---|---|---|
| José Martí (HAV) | La Habana | No disponible | Cancelación de vuelos, escalas técnicas obligatorias. |
| Juan Gualberto Gómez (VRA) | Varadero | No disponible | Afectación directa al turismo de playa (Canadá/Europa). |
| Frank País (HOG) | Holguín | No disponible | Reducción de vuelos chárter y turísticos. |
| Abel Santamaría (SNU) | Santa Clara | No disponible | Conectividad regional limitada. |

¿Qué opciones tiene Cuba para evitar el colapso total?
El gobierno cubano apuesta por la resistencia y la búsqueda de aliados alternativos, pero las opciones se reducen. La mediación ofrecida por México es un gesto diplomático importante, pero con la economía mexicana tan integrada a la de Estados Unidos, el margen de maniobra es limitado. La presidenta Claudia Sheinbaum ha ofrecido diálogo, pero la postura de Washington es de confrontación total.
La transición a energías renovables, aunque es una meta a largo plazo, no puede solucionar la crisis actual. Los parques solares financiados por China ayudan, pero no pueden sostener la red eléctrica nacional, que depende en gran medida de termoeléctricas obsoletas que queman crudo pesado. Sin una inyección masiva de combustible fósil a corto plazo, la parálisis económica parece inevitable.
Para la comunidad cubanoamericana en Estados Unidos, esto genera una mezcla de angustia por sus familiares en la isla y debate político sobre la efectividad de las sanciones. Mientras algunos ven en esta crisis la oportunidad final para un cambio de régimen, otros advierten que el costo humano será devastador antes de que ocurra cualquier cambio político.
Preguntas Frecuentes
¿Se cancelarán todos los vuelos a Cuba?
No todos, pero sí habrá interrupciones significativas. Las aerolíneas grandes pueden adaptar sus operaciones cargando combustible extra (tankering) o haciendo escalas, pero esto depende de la capacidad de cada avión. Es probable que las aerolíneas más pequeñas o de bajo costo cancelen frecuencias. Se recomienda verificar el estado de su vuelo directamente con la aerolínea.
¿Es seguro viajar a Cuba en este momento?
Desde el punto de vista de la seguridad aérea, las aerolíneas internacionales no volarán si no tienen garantizado el combustible para el regreso o una escala segura. El mayor riesgo para el turista es quedar varado si se cancelan vuelos o enfrentar servicios limitados en hoteles (apagones, falta de transporte) debido a la crisis energética general en la isla.
¿Cuánto durará esta escasez de combustible?
El aviso NOTAM tiene vigencia hasta el 11 de marzo de 2026. Sin embargo, dado el contexto geopolítico y las sanciones, no hay garantía de que el suministro se normalice después de esa fecha. Expertos advierten que la crisis podría extenderse si no se logra un acuerdo diplomático o un nuevo proveedor estable.
¿Puedo enviar ayuda a mis familiares en Cuba?
Los envíos de remesas y paquetería siguen permitidos bajo ciertas regulaciones, pero la distribución interna en Cuba podría verse afectada por la falta de gasolina para los vehículos de entrega. Es posible que los familiares tengan que recoger los envíos en puntos centrales, lo cual también es difícil sin transporte público confiable.
