EN PORTADA: NUEVA ORLEANS BAJO LA MIRA

Trump despliega 250 agentes en Nueva Orleans para ‘barrer pantanos’ mientras inmigrantes aterrorizados cierran restaurantes
EN PORTADA: NUEVA ORLEANS EN LA MIRA ICE y CBP van a Nueva Orleans para realizar redadas masivas contra inmigrantes.
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ICE y CBP van a Nueva Orleans para realizar redadas masivas contra inmigrantes.

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EN PORTADA: NUEVA ORLEANS EN LA MIRA ICE y CBP van a Nueva Orleans para realizar redadas masivas contra inmigrantes.

Nueva Orleans, la última gran ciudad demócrata que aún no había sido blanco directo de la ofensiva migratoria de la administración Trump, se prepara para recibir esta semana a unos 250 agentes federales de ICE y la Patrulla Fronteriza (CBP) en una operación que fuentes federales han denominado “Swamp Sweep” (Barrido del Pantano). El despliegue ha generado incertidumbre, miedo y acusaciones de motivación política entre líderes locales y defensores de inmigrantes.

El concejal electo Matthew Willard resumió el ambiente en declaraciones a CNN: “Hay caos y confusión general”. Tanto él como la alcaldesa electa Helena Moreno y el congresista Troy Carter dicen que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) les ha dado poca información. La información que han recibido “no es tranquilizadora”. “Realmente tenemos miedo de lo que no conocemos”, dijo Willard. Recordó las imágenes de otras ciudades. Allí, agentes federales arrestaron a maestros en guarderías. También separaron a padres de sus hijos ciudadanos estadounidenses.

La operación estará liderada nuevamente por el jefe de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, quien ya comandó redadas en Chicago, Los Ángeles y Charlotte. En esas ciudades, arrestaron a miles de personas. Usaron gas lacrimógeno contra los manifestantes. También hubo incidentes con armas de fuego. Se registraron disparos fatales y heridas a civiles.

¿Cuándo y cómo arrancará el operativo “Barrido del Pantano”?

Según dos fuentes que conocen la planificación, citadas por CNN, el despliegue comenzará pronto. Aproximadamente 250 agentes del DHS llegarán. El número es similar al enviado a Chicago y Charlotte. El DHS, por medio de la subsecretaria Tricia McLaughlin, no confirmó detalles. Dijo: “Por seguridad de las fuerzas del orden, no vamos a anunciar posibles operaciones”.

No hay fecha oficial de finalización ni objetivos numéricos públicos, aunque versiones periodísticas extraoficiales hablan de al menos 5.000 detenciones en Louisiana y partes de Mississippi. Gregory Bovino, en publicaciones recientes, ha asegurado que seguirán “localizando y arrestando a extranjeros indocumentados” para “hacer las comunidades más seguras”.

¿Por qué Nueva Orleans aparece ahora en el radar federal?

La ciudad, un oasis demócrata en un estado republicano cuyo gobernador Jeff Landry es aliado de Trump, fue señalada personalmente por el presidente como lugar con “problema de delincuencia”. Bovino, que ya dirigió el sector Nueva Orleans durante el primer mandato de Trump, citó “lo que dice nuestra inteligencia” y órdenes directas del presidente y de la secretaria del DHS, Kristi Noem.

Líderes locales rechazan que exista una crisis migratoria que justifique la intervención. “No entiendo la estrategia de venir a Nueva Orleans”, afirmó Matthew Willard. Susan Weishar, investigadora migratoria de larga trayectoria en la ciudad, fue más contundente: “Esto no tiene sentido en términos de política o seguridad pública; simplemente nos castigan por votar como lo hicimos”.

¿Cuál es el peso real de la inmigración en Nueva Orleans?

Solo el 6,5 % de los 380.000 habitantes de Nueva Orleans son inmigrantes (incluidos naturalizados), según datos de la Oficina del Censo, una proporción menor que en Chicago (21 %) o Los Ángeles (34 %). Más de la mitad de ellos no son ciudadanos estadounidenses, principalmente de Honduras, México y Vietnam.

Sin embargo, su aporte económico es clave: los inmigrantes, especialmente latinos, fueron esenciales en la reconstrucción tras el huracán Katrina (2005), donde representaron cerca de la mitad de la mano de obra, según la Universidad de California en Berkeley. Hoy concentran su presencia en construcción, hotelería y restaurantes, sectores que ya reportan ausentismo masivo por miedo a las redadas.

¿Qué dicen los políticos locales y estatales?

La alcaldesa electa Helena Moreno, nacida en México, denunció que “hay padres que tienen miedo de llevar a sus hijos a la escuela” y que la asistencia a misa en español ha caído drásticamente. Su oficina difundió guías de “conoce tus derechos” y recomienda grabar cualquier interacción con agentes federales.

En el otro extremo, el gobernador republicano Jeff Landry celebró la llegada de ICE y CBP: “Cuando estén listos, los invitamos a venir y sacar a algunos de estos peligrosos inmigrantes ilegales de nuestras calles”, declaró en Fox News, refiriéndose especialmente a Kenner, suburbio donde más de la mitad de la población es hispana.

¿Cómo reacciona la comunidad inmigrante ante la llegada de los agentes?

El miedo ya es palpable. Padres consultan a escuelas sobre clases virtuales, obreros no acuden a obras y restaurantes como Tia Maria’s Kitchen o Taqueria Guerrero reportan cierres o reducción de horarios. Algunos locales exhiben carteles: “Prohibida la entrada a ICE”.

Organizaciones como Unión Migrante suspendieron toda atención presencial y recomiendan “quedarse en casa si es posible”. Se distribuyen silbatos para alertar sobre presencia de agentes, se realizan talleres de derechos y se organizan despensas comunitarias para quienes no puedan salir a comprar alimentos. “Esta ciudad sabe unirse después de cada tormenta, sea huracán o pandemia”, dijo Rachel Taber, voluntaria de Unión Migrante.

¿Qué ocurrió en las operaciones anteriores lideradas por Bovino?

En Chicago (“Operación Midway Blitz”) se arrestaron más de 3.200 personas; hubo disparos fatales, uso de gas lacrimógeno y una jueza federal acusó a Bovino de mentir sobre el empleo de fuerza. Pero, en Charlotte (“Charlotte’s Web”) se detuvo a 370 en cinco días, escuelas cerraron y negocios paralizaron actividades. Ambos casos, agentes enmascarados y en vehículos sin identificación, generaron escenas de pánico.

¿Hacia dónde apuntará la próxima redada después de Nueva Orleans?

Bovino ha mencionado posibles objetivos como Nueva York o un regreso a Chicago y Los Ángeles, aunque el presidente Trump descartó por ahora enviar agentes a Nueva York tras reunirse con su alcalde electo. Lo que sí es claro es que la ofensiva federal continuará en ciudades percibidas como “santuario” o lideradas por demócratas.

Nueva Orleans, con su historia de acogida y su economía dependiente del turismo y la hospitalidad, enfrenta ahora una tormenta distinta: 250 agentes federales que llegarán en cualquier momento y una comunidad que, una vez más, se organiza para resistir y proteger a sus vecinos.

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