EN PORTADA: GOLPE A LA ECONOMÍA

Gestión de Trump sobre economía de EU cae a su mínimo histórico: encuesta. Trump insiste en los beneficios de los aranceles. Por ahora debe controlar los daños.
EN PORTADA: GOLPE A LA ECONOMÍA Aranceles cuestan $1,200 a las familias. Su golpe daña la popularidad de Trump.
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Aranceles cuestan $1,200 a las familias. Su golpe daña la popularidad de Trump.

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EN PORTADA: GOLPE A LA ECONOMÍA Aranceles cuestan $1,200 a las familias. Su golpe daña la popularidad de Trump.

En un contexto de creciente inflación e incertidumbre económica, los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump han emergido como un factor clave que afecta directamente el bolsillo de las familias estadounidenses. Según un informe reciente de los demócratas en el Comité Económico del Congreso, estos impuestos han costado casi 1,200 dólares por hogar. Esto ocurrió entre febrero y noviembre. Basado en datos del Departamento del Tesoro y estimaciones de Goldman Sachs, el documento revela que los consumidores han absorbido cerca de 159,000 millones de dólares en costos adicionales, equivalentes a 1,198 dólares por familia.

La senadora demócrata por New Hampshire, Maggie Hassan, ha criticado duramente esta política, afirmando que “los aranceles no han hecho sino encarecer aún más los precios para las familias”. En un momento en que se espera colaboración bipartidista para reducir costos, Hassan argumenta que estos impuestos representan un lastre innecesario. Trump, en su segundo mandato, ha cambiado muchas políticas de libre comercio. Ha subido el arancel promedio de Estados Unidos del 2.4% al 16.8%. Este es el nivel más alto desde 1935, según el Laboratorio de Presupuestos de la Universidad de Yale.

Los importadores pagan estos aranceles y suelen aumentar los precios para los consumidores. Esto afecta productos comunes como automóviles, regalos de Navidad y pasta italiana. Se espera que el precio de la pasta se duplique para 2026. La economista Kimberly Clausing, de la UCLA y exfuncionaria del Tesoro bajo Biden, califica esto como “el mayor aumento de impuestos para los consumidores en una generación”, estimando un impacto anual de unos 1,700 dólares por hogar promedio.

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¿Cómo impactan los aranceles en la vida diaria de los estadounidenses?

Esta carga económica no solo se limita a los números: propietarios de pequeñas empresas reportan agobio por la inflación combinada con estos gravámenes y la incertidumbre global. Trump defiende los aranceles como una herramienta para proteger industrias nacionales, atraer fábricas y generar ingresos para el Tesoro. Sin embargo, críticos señalan que, en lugar de beneficiar a los trabajadores, han creado un “círculo vicioso” de precios elevados, como lo describe Larry Reynolds, un jubilado republicano de Ohio que apoya la idea pero cuestiona su ejecución actual.

La inflación, exacerbada durante la pandemia, no muestra signos de rápida recuperación, según Reynolds, quien cree que “simplemente va a llevar tiempo”. Mientras tanto, productos importados de México y Canadá, como automóviles bajo el T-MEC, enfrentan amenazas de nuevos aranceles, lo que podría desestabilizar acuerdos comerciales establecidos. Trump ha reducido temporalmente tarifas en bienes como café y plátanos para aliviar la presión, admitiendo implícitamente el impacto en los consumidores.

Encuestas recientes ilustran cómo esta política está erosionando la base de apoyo del presidente. Una nueva encuesta de The Associated Press-NORC muestra que solo el 31% de los estadounidenses aprueba la gestión económica de Trump, la cifra más baja en sus mandatos. Esto representa una caída del 40% en marzo, destacando un descontento creciente incluso entre republicanos, donde el apoyo ha bajado del 78% al 69%.

¿Está perdiendo Trump el respaldo en temas clave como la economía?

El declive no se limita a la economía: el apoyo a su manejo de la delincuencia cayó del 53% al 43%, y en inmigración del 49% al 38%. En general, solo el 36% aprueba su labor presidencial, comparado con el 42% de marzo. Aunque su base republicana lo respalda en gran medida, el descontento aumenta en áreas emblemáticas que impulsaron su elección en 2024.

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Jim Rollins, un independiente de Georgia, elogia los esfuerzos en seguridad fronteriza pero critica las deportaciones masivas, argumentando que muchos inmigrantes no son criminales y han contribuido durante años. Encuestas como la de AP-NORC de septiembre indican que aumentar la seguridad fronteriza es más popular (casi la mitad lo ve como alta prioridad) que deportar a indocumentados (solo tres de cada diez).

Shaniqwa Copeland, una independiente de Florida, aprueba la presidencia general de Trump pero condena las redadas inmigratorias como “una locura”. Mientras tanto, temas como la atención médica siguen siendo un escollo: solo tres de cada diez aprueban su manejo, en medio de luchas por extender subsidios de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, que expiran pronto y podrían duplicar primas a 1,904 dólares en promedio, según KFF.

¿Puede Trump revertir el daño a su popularidad antes de las elecciones de 2026?

El cierre gubernamental reciente, resuelto con concesiones demócratas, no ha impulsado su aprobación. En cambio, ha resaltado divisiones internas. Trump proclama una “edad dorada” económica, con inversiones millonarias y fin de guerras, pero encuestas como la de CNN/SSRS muestran que el 61% cree que sus políticas han empeorado las condiciones. CBS reporta solo un 36% de aprobación económica, un punto fuerte que se desvanece.

El presidente viaja a Pensilvania para abordar asequibilidad, pero sus afirmaciones chocan con la realidad: inflación al 2.8%, y políticas que podrían inflamarla más, como presionar a la Reserva Federal por tasas más bajas. Subordinados como el vicepresidente J.D. Vance reconocen el sufrimiento de algunos, mientras el secretario del Tesoro Scott Bessent predice prosperidad para 2026, culpando a la “inflación incrustada” de Biden.

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Sin embargo, votantes sienten desconexión: el 68% califica la economía como “pobre”, sin cambios desde el fin de Biden. Trump, un multimillonario con un gabinete adinerado, parece ajeno al dolor de la clase media, priorizando obsesiones políticas sobre soluciones concretas. La extensión de subsidios de Obamacare, crucial para millones, enfrenta oposición republicana, con legisladores como Brian Fitzpatrick urgiendo foco en reducir costos.

¿Representan los aranceles un riesgo mayor para el Partido Republicano?

A medida que se acercan las midterm de 2026, estos aranceles podrían convertirse en lastre para republicanos vulnerables. Demócratas destacan cómo perjudican a votantes que dependen de programas como Obamacare. Trump ha fallado en presentar planes alternativos, retirando propuestas ante oposición interna.

Mientras, la base trumpista en el extranjero —como Milei en Argentina o Bardella en Francia— gana adeptos sin gobernar, pero en EE.UU., la gestión real enfrenta inflación y aranceles que encarecen mano de obra al restringir migración. Políticas erráticas no hunden el PIB, pero acumulan inflación, forzando exenciones en tarifas para alimentos.

En resumen, los aranceles de Trump, diseñados para proteger, han golpeado el bolsillo familiar y su popularidad. Con la aprobación en caída y desafíos como atención médica pendientes, el presidente enfrenta una prueba crítica: ¿puede reconectar con votantes antes de que el descontento se traduzca en pérdidas electorales? La economía, al final, pone a todos en su sitio.

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