Los principales mercados financieros de Wall Street experimentaron un inicio de semana marcado por una fuerte volatilidad. El lunes arrancó con una ola de optimismo luego de que el presidente Donald Trump anunciara que pospondría los planeados ataques militares contra instalaciones eléctricas en Irán. Sin embargo, la euforia inicial en la bolsa se vio rápidamente frenada tras una respuesta oficial proveniente desde Teherán.
Las autoridades iraníes negaron rotundamente la existencia de un diálogo con Washington, contradiciendo la versión del mandatario estadounidense. El anuncio gubernamental enfrió los ánimos de los inversores, quienes habían reaccionado positivamente ante la posibilidad de una desescalada en el actual conflicto bélico que comenzó a finales de febrero.
La incertidumbre sobre el verdadero estado de las negociaciones, sumada a la tensión persistente en el estrecho de Ormuz, mantiene a los mercados en alerta. Los analistas advierten que esta falta de claridad oficial continuará generando fuertes fluctuaciones tanto en los índices bursátiles como en los precios de la energía a nivel global.
¿Cómo reaccionaron inicialmente los mercados?
El lunes por la mañana, antes de la apertura oficial de los mercados, el presidente Trump aseguró que existían conversaciones “productivas” para resolver las hostilidades. Tras estas declaraciones, los futuros de los principales índices bursátiles de Estados Unidos registraron fuertes aumentos.

Los futuros del S&P 500 y del índice tecnológico Nasdaq se dispararon inicialmente alrededor de un 3%. Por su parte, el Dow Jones Industrial Average llegó a subir hasta 1 300 puntos en las primeras horas. Este repentino alivio también impactó de inmediato al sector energético, que había acumulado fuertes presiones en los días previos.
Los precios del petróleo experimentaron una drástica caída de casi un 10%. El crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) llegó a cotizarse cerca de los 89 dólares por barril, mientras que el referente internacional, el crudo Brent, bajó hasta los 101 dólares por barril. Además, los precios del gas natural y del combustible de calefacción también registraron notables descensos.
¿Qué dijo el gobierno de Irán sobre las supuestas negociaciones?
Poco después de que Trump destacara el supuesto progreso diplomático, las autoridades iraníes desmintieron públicamente esa versión. La agencia de noticias semioficial Mehr difundió un comunicado directo del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán. En el documento se afirmaba categóricamente que “no hay conversaciones entre Teherán y Washington”.

Según reportaron los medios estatales, el ministerio iraní calificó las declaraciones del presidente estadounidense como una estrategia política. Argumentaron que Trump buscaba únicamente manipular los mercados para forzar una reducción en los altos precios de la energía. Además, señalaron que el mandatario intentaba ganar tiempo adicional para reorganizar sus próximos planes militares en la región.
Durante una conferencia de prensa posterior, Trump desestimó las negativas de Irán, sugiriendo que la interrupción de las comunicaciones debido al conflicto podría ser la causa del desmentido. “Tienen que mejorar sus relaciones públicas”, comentó el presidente, insistiendo en que existen “puntos de consenso importantes”.
¿Cuál es la perspectiva económica ante esta volatilidad?
El contraste entre las versiones de Washington y Teherán genera un entorno complejo para los inversores financieros. Paul Donovan, economista jefe de UBS, advirtió sobre este escenario antes de las declaraciones presidenciales. Señaló que la falta de objetivos cuantificables y las constantes valoraciones contradictorias sobre la guerra son la receta perfecta para la volatilidad de los mercados.

El conflicto ha provocado que los precios del crudo se disparen casi un 40% desde que comenzaron los enfrentamientos el 28 de febrero, acumulando un aumento total del 60% desde principios de 2026. Esta alza constante de la energía presiona a los mercados globales y genera fuertes temores sobre un nuevo e incontrolable ciclo de inflación.
El reciente comportamiento de los bonos del Tesoro de EE.UU. refleja esa tensión. Los rendimientos habían registrado fuertes alzas la semana pasada, pero cayeron tras el anuncio de aplazamiento de ataques por parte de Trump. Los mercados seguirán atentos al vencimiento del ultimátum sobre el estrecho de Ormuz, una ruta comercial vital cuyo bloqueo o apertura definirá el rumbo de la economía mundial en las próximas semanas.
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