Una inusual tormenta de octubre golpea a California con lluvias torrenciales, ráfagas de viento y riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra. Las condiciones meteorológicas extremas han obligado a las autoridades a emitir órdenes de evacuación y alertas en amplias zonas del sur del estado.
Evacuaciones en áreas afectadas por incendios
La tormenta ha impactado con fuerza la región de Los Ángeles, especialmente en zonas recientemente arrasadas por incendios forestales. Unas 115 viviendas fueron evacuadas en Pacific Palisades y Mandeville Canyon, áreas que ya habían sufrido graves daños por incendios a comienzos de año.
La Oficina del Sheriff del Condado de Santa Bárbara también emitió alertas de confinamiento por temor a flujos de escombros. Los bomberos locales y los equipos de rescate trabajan de manera preventiva ante posibles derrumbes en laderas inestables.
Millones bajo alerta de tormenta intensa
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) informó que más de 11 millones de personas se encuentran bajo alerta de tormenta intensa, principalmente en el sur del estado. La advertencia incluye los condados de Los Ángeles, Santa Bárbara, Santa María y San Luis Obispo.
Se prevé que algunas zonas registren hasta 10 centímetros de lluvia, una cantidad suficiente para causar daños significativos. Las autoridades advirtieron que las colinas sin vegetación, afectadas por los incendios pasados, son especialmente vulnerables.
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, declaró que los equipos de emergencia están listos para actuar en caso de rescates: “Estamos muy preocupados por el clima; tenemos helicópteros y personal preparados para responder ante cualquier eventualidad”.
Riesgo de inundaciones y vientos dañinos
De acuerdo con el meteorólogo Ariel Cohen, este sistema “inusual y muy potente” podría incluso generar tornados breves. Las ráfagas de viento podrían alcanzar los 112 kilómetros por hora, generando peligro en carreteras, cortes eléctricos y caída de árboles.
El fenómeno ha provocado más de 16.000 interrupciones del servicio eléctrico en el sur y centro de California, además de múltiples accidentes en vías anegadas. Las autoridades piden evitar desplazamientos innecesarios y mantener a la mano un plan de emergencia.
Una tormenta con doble origen tropical
La amenaza se intensificó por una doble oleada de humedad tropical proveniente de los remanentes del huracán Priscilla y la tormenta tropical Raymond. En 24 horas, algunas zonas recibieron el equivalente a dos meses de lluvia, lo que saturó los suelos y generó condiciones críticas.
Este sistema ha llevado las primeras lluvias y nevadas generalizadas de otoño a la Sierra Nevada, donde se esperan acumulaciones de hasta 60 centímetros por encima de los 2.100 metros. Los puertos de alta montaña, como el paso Donner en la Interestatal 80, podrían experimentar condiciones peligrosas para el tránsito.
Las zonas más vulnerables
Los condados del sur del estado están en máxima vigilancia, especialmente los que sufrieron los incendios de Eaton y Palisades. Con el terreno devastado y sin vegetación que absorba el agua, cualquier aguacero intenso podría generar flujos de lodo y desprendimientos de rocas.
El pico de precipitaciones en el área de Los Ángeles se espera entre las 5 a.m. y las 3 p.m. (hora del Pacífico). En tanto, la lluvia ya comenzó en el norte del estado, incluyendo el área de la bahía de San Francisco, y se moverá gradualmente hacia el sur durante el día.
Primera alerta de este tipo en años
El NWS recordó que esta es la primera alerta de tormenta intensa emitida para el área de Los Ángeles desde enero de 2008. Aunque su duración será limitada, los especialistas advierten que el evento podría dejar daños significativos en cuestión de horas.
Una alerta de tormenta intensa —vigente hasta las 6 a.m. del martes— implica que existen condiciones favorables para fenómenos severos, como vientos fuertes, granizo y posible actividad tornádica.
Impactos previstos y recomendaciones
Según los servicios meteorológicos, el temporal no se mantendrá por muchos días, pero sus efectos serán contundentes. En el norte, la lluvia ya ocasiona retrasos en aeropuertos y carreteras; en el sur, la principal preocupación es la saturación del terreno.
Se aconseja a los residentes de zonas montañosas que sigan las instrucciones de las autoridades y eviten conducir por caminos inundados. Asimismo, se recomienda mantenerse informados mediante los boletines meteorológicos oficiales.
Con esta tormenta, California enfrenta un nuevo desafío climático en un año marcado por incendios, calor extremo y sequías. Ahora, las abundantes lluvias se convierten en el riesgo principal para miles de hogares y carreteras del estado.
