El presidente estadounidense Donald Trump hizo el anuncio en su plataforma Truth Social el jueves, describiendo a Antifa como un “desastre enfermo y peligroso de la izquierda radical”. Asimismo, afirmó que “recomendará enfáticamente” que se investigue a quienes financian al movimiento.
¿Qué significa Antifa y cuál es su origen?
Antifa, abreviatura de “antifascista”, es un movimiento político que agrupa a personas y colectivos con una ideología opuesta al fascismo, el racismo, la supremacía blanca y otras formas de opresión autoritaria. Aunque ha ganado notoriedad en los últimos años, sus raíces se remontan a principios del siglo XX, cuando grupos de izquierda en Europa luchaban contra el ascenso del fascismo, particularmente en países como Italia y Alemania.
A diferencia de los partidos políticos tradicionales, Antifa no es una organización centralizada. No tiene líderes, estructura formal ni membresía oficial. Se compone de una red descentralizada de activistas que operan de forma independiente o en pequeños grupos locales. Sus miembros suelen estar alineados con ideologías como el anarquismo, el socialismo, el comunismo o el anticapitalismo.

Movimiento resurgió en Estados Unidos desde hace 15 años
El movimiento resurgió con fuerza en Estados Unidos en la década de 2010, especialmente en respuesta al aumento de grupos de extrema derecha y nacionalistas blancos. Antifa ha estado presente en contraprotestas frente a marchas de supremacistas blancos, neonazis o movimientos de extrema derecha, como ocurrió en la manifestación de “Unite the Right” en Charlottesville, Virginia, en 2017, donde un simpatizante neonazi mató a una manifestante antirracista.
Métodos que generan ciertas controversias
Antifa se caracteriza por usar tácticas conocidas como “acción directa”, que pueden incluir manifestaciones, bloqueos, sabotajes y, en algunos casos, confrontaciones físicas con grupos de extrema derecha. Estas tácticas han generado fuertes críticas, ya que algunos miembros han estado involucrados en actos de vandalismo y violencia durante protestas.
Sus defensores argumentan que estas acciones son necesarias para frenar el crecimiento del fascismo antes de que se convierta en una amenaza mayor, mientras que sus detractores los acusan de ser extremistas que socavan la libertad de expresión y el orden público.

¿Por qué motivo el mandatario estadounidense desea considerarlo un grupo terrorista?
En 2020, durante las protestas nacionales tras el asesinato de George Floyd por un policía en Minneapolis, el entonces presidente Donald Trump culpó a Antifa por incitar la violencia en las calles. A través de Twitter, anunció su intención de designar a Antifa como organización terrorista nacional.
Sin embargo, esa propuesta fue ampliamente criticada por expertos legales y defensores de los derechos civiles, ya que en EE.UU. no existe una figura legal para designar a grupos nacionales como “terroristas”, solo a organizaciones extranjeras. Además, al no ser una organización formal, resulta difícil aplicar ese tipo de etiqueta de manera legal.