El presidente Donald Trump anunció que reactivará la Prueba de Aptitud Física Presidencial, un programa escolar creado en 1966 para fomentar estilos de vida activos entre los estudiantes de Estados Unidos. El regreso de esta evaluación implica que los alumnos volverán a realizar pruebas físicas como abdominales, barras, planchas, carreras y ejercicios de flexibilidad.
Según la secretaria de prensa Karoline Leavitt, la decisión busca “asegurar que las futuras generaciones sean fuertes y saludables”. Esto se logra a través de una cultura de fuerza y excelencia. El anuncio se formalizará este jueves por la tarde en una ceremonia en la Casa Blanca, donde Trump firmará la orden ejecutiva correspondiente.
Junto con esta decisión, se volverá a crear el Consejo Presidencial sobre Deportes, Condición Física y Nutrición. Este consejo será dirigido por Robert F. Kennedy Jr., el secretario de Salud. También se crearán nuevos criterios. Estos criterios se usarán para otorgar el Premio Presidencial de Aptitud Física a estudiantes destacados.
“I’m pleased to announce that we’re officially restoring the Presidential Fitness Test and the Presidential Fitness Award.”
Fantastic news 🔥
pic.twitter.com/MCFlC5j4L4— Riley Gaines (@Riley_Gaines_) July 31, 2025
La historia de la prueba de aptitud física en Estados Unidos
La Prueba de Aptitud Física Presidencial fue aplicada durante décadas a estudiantes estadounidenses como una forma de evaluar su condición física. Durante esas pruebas, los alumnos realizaban ejercicios como abdominales, flexiones, carreras y otras rutinas.
En 2012, durante el Gobierno de Barack Obama, se cambió el programa. Ahora se llama Programa de Aptitud Juvenil. Este nuevo programa se enfoca más en la salud de cada persona que en el rendimiento atlético. En paralelo, la entonces primera dama Michelle Obama promovió su iniciativa “Let’s Move”, enfocada en combatir la obesidad infantil a través de la alimentación saludable y el ejercicio físico.
Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos, la Prueba de Aptitud Juvenil ayuda a los niños. Esta prueba reduce las comparaciones entre ellos. En cambio, apoya a los estudiantes a alcanzar sus metas de condición física. Esto es importante para una salud duradera.
Trump impulsa su agenda deportiva antes de eventos clave
Este relanzamiento del programa escolar está alineado con el enfoque del presidente Trump en el deporte como símbolo de fuerza y patriotismo. El mandatario ha tenido una relación cercana con eventos deportivos durante su mandato, asistiendo al Super Bowl, las 500 Millas de Daytona y encuentros de la UFC. También juega golf con frecuencia en sus clubes privados de Florida, Nueva Jersey y Virginia.
Donald Trum juega golf con frecuencia en sus clubes privados de Florida, Nueva Jersey y Virginia. Foto: X/@despertar
El anuncio se da mientras Estados Unidos se prepara para ser sede de importantes eventos deportivos como la Ryder Cup en 2025, la Copa Mundial de la FIFA en 2026 y los Juegos Olímpicos de Verano de 2028. En ese contexto, Trump busca promover la actividad física desde las aulas como una estrategia para reforzar su imagen de fortaleza y compromiso con la juventud del país.
Controversias rodean a los atletas que apoyan el plan de Trump
En la ceremonia de anuncio del relanzamiento de la prueba física participarán varias figuras deportivas cercanas a Trump, muchas de las cuales han estado involucradas en controversias públicas. Entre ellos estarán el golfista profesional Bryson DeChambeau, la golfista Annika Sörenstam y el pateador de los Kansas City Chiefs, Harrison Butker.
Butker generó polémica el año pasado al afirmar, durante un discurso en una universidad católica, que la mayoría de las mujeres graduadas probablemente estaban más interesadas en casarse y tener hijos que en incorporarse al mercado laboral. También criticó al presidente Joe Biden por su postura sobre el aborto y atacó el Mes del Orgullo. Más tarde, Butker creó un comité de acción política para movilizar a votantes cristianos con lo que denominó “valores tradicionales”.

La exjugadora sueca Annika Sorenstam. EFE/José Méndez/Archivo
Annika Sörenstam fue duramente criticada por aceptar la Medalla Presidencial de la Libertad de manos de Trump el 7 de enero de 2021, apenas un día después del asalto al Capitolio por parte de simpatizantes del presidente republicano.
Otro invitado será el exjugador de fútbol americano Lawrence Taylor, quien en 2011 fue condenado por conducta sexual inapropiada con una menor de edad. Taylor se declaró culpable y fue sentenciado a libertad condicional, además de ser incluido en el registro de delincuentes sexuales.
También participará en el evento Paul “Triple H” Levesque, director de contenido de WWE y yerno de Linda McMahon, actual secretaria de Educación de Trump.
La reactivación de la Prueba de Aptitud Física Presidencial representa una clara apuesta del presidente por revivir símbolos patrióticos y deportivos tradicionales como parte de su agenda política, con una base ideológica centrada en el rendimiento, la competencia y los valores conservadores en las escuelas del país.