Decenas de manifestantes fueron arrestados en el centro de Los Ángeles tras la marcha “No Kings”. Esta jornada de protestas en su conjunto fue mayoritariamente pacífica, pero terminó con enfrentamientos puntuales. Además, hubo uso de gas lacrimógeno por parte de las fuerzas del orden. Los hechos se concentraron frente a un edificio federal. Allí, la policía y agentes federales aplicaron una orden de dispersión. Finalmente, detuvieron a grupos que permanecieron en el lugar o lanzaron objetos a la línea policial.
¿Qué pasó en Los Ángeles?
La protesta “No Kings” en Los Ángeles comenzó como una marcha pacífica por el centro de la ciudad. Miles de personas portaban pancartas contra Donald Trump, contra la guerra en Irán y contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Sin embargo, hacia el final de la jornada, algunos manifestantes se concentraron frente a un edificio federal en el centro. Esto generó la intervención de autoridades locales y federales.
@johnnypalmadessa Los Angeles is getting ready for the final No Kings march of the day. #donaldtrump #nokings #california ♬ Not Like Us – Kendrick Lamar
En la calle Alameda, entre Temple y Aliso, la policía instaló cercas metálicas alrededor del edificio. También cerró todos los carriles de tráfico durante varias horas. Según las autoridades, algunos manifestantes comenzaron a lanzar bloques de concreto, botellas y otros objetos por encima de la valla. Esto desató una respuesta con gas lacrimógeno y la orden de dispersión.
¿Cómo justificaron las autoridades los arrestos?
El Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) indicó que, aunque no participa directamente en el control de multitudes, emitió una alerta táctica para toda la ciudad. Igualmente, activó una orden de dispersión en la zona donde se concentraron los manifestantes. La policía sostuvo que quienes no acataron esa orden de dispersión fueron arrestados. Esos manifestantes se consideraron sujetos a una violación de las reglas de manejo de multitudes y de órdenes directas de las fuerzas del orden.

Bill Essayli, primer fiscal adjunto del Distrito Sureste de California, explicó que autorizó “el arresto inmediato” de quienes agredieran a las fuerzas del orden. Su intención era procesarlos por delitos federales graves relacionados con ataques a agentes. Esa decisión forma parte de una estrategia más amplia de envío de señales contundentes contra la violencia en protestas. Esto sucede incluso cuando el grueso de la jornada transcurrió sin mayores incidentes.
En el marco de la actuación, algunas personas cayeron al suelo. Según videos y testimonios, al menos una de ellas pareció haber sido pateada por un caballo policial. Ello alimentó la crítica de organizadores de derechos civiles. Estas imágenes se suman a la discusión nacional sobre el uso de la fuerza contra manifestantes. Esto ocurre especialmente en contextos de protesta masiva contra el gobierno Trump.
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