Un vuelo de Delta Air Lines iba a Ámsterdam. Tuvo que aterrizar de emergencia en Minneapolis el miércoles. Esto ocurrió por turbulencias fuertes. Veinticinco personas fueron llevadas al hospital. El incidente, ocurrido a bordo del vuelo DL56, ha puesto en el foco la seguridad aérea y los riesgos asociados con fenómenos atmosféricos cada vez más impredecibles.
Turbulencia severa en pleno vuelo
El vuelo Delta 56 salió de Salt Lake City. Tenía 275 pasajeros y 13 tripulantes en un Airbus A330-900. Aproximadamente dos horas después del despegue, el vuelo tuvo “turbulencia significativa”, según la aerolínea. Según Flightradar24, el avión tuvo cambios bruscos de altitud. Subió más de 1,000 pies en menos de 30 segundos mientras volaba sobre Wyoming. La intensidad del evento llevó a los pilotos a desviar el avión al Aeropuerto Internacional de Minneapolis-St. Paul, donde aterrizó de forma segura alrededor de las 7:45 p.m. hora local.
Al llegar, equipos médicos, paramédicos y el Departamento de Bomberos del aeropuerto atendieron a los pasajeros y tripulantes. Veinticinco personas fueron trasladadas a hospitales locales para evaluación y tratamiento, aunque Delta no ha especificado la naturaleza o gravedad de las lesiones. Un pasajero, Joseph Carbone, relató a medios locales que el avión sufrió varias caídas bruscas, la primera a unos 90 minutos de vuelo, lo que provocó que objetos y personal de cabina salieran despedidos. “Nunca había experimentado algo así”, afirmó.
Respuesta inmediata de Delta
Delta Air Lines emitió un comunicado destacando su compromiso con la seguridad. “La seguridad es nuestro valor número uno, y nuestro equipo de atención al cliente está trabajando directamente con los pasajeros para apoyar sus necesidades inmediatas”, señaló la aerolínea. Además, expresó agradecimiento a los servicios de emergencia por su rápida respuesta. Los pasajeros no hospitalizados fueron reubicados en hoteles o recibieron arreglos alternativos de viaje, mientras la aeronave permanece bajo inspección antes de volver al servicio.
Por su parte, la Administración Federal de Aviación (FAA) fue notificada y podría iniciar una revisión, un procedimiento estándar en incidentes de esta magnitud. La aerolínea no ha proporcionado detalles sobre la causa exacta de la turbulencia ni la ubicación precisa donde ocurrió, pero expertos señalan que las corrientes de aire inestables, influenciadas por el cambio climático, están aumentando la frecuencia de estos eventos.
Un año complicado para la aviación
Este incidente se suma a una serie de eventos que han afectado a Delta Air Lines en 2025. En febrero, el vuelo 4819 de Delta Connection, operado por Endeavor Air, sufrió un accidente al aterrizar en Toronto, cuando el tren de aterrizaje colapsó, causando que el avión se volcara y se incendiara. Aunque todos los ocupantes sobrevivieron, 21 personas resultaron heridas. Delta ofreció 30,000 dólares a cada pasajero como compensación, mientras las investigaciones continúan.
Además, otros incidentes recientes han generado preocupación en la industria aérea. El sábado pasado, un vuelo de American Airlines en Denver ha sido evacuado tras un incendio menor en los frenos causado por una falla en el tren de aterrizaje. Un pasajero resultó herido levemente, y la FAA abrió una investigación. Estos eventos han avivado el debate sobre la seguridad aérea y la preparación para manejar emergencias en vuelo.
El impacto del cambio climático
Expertos en aviación advierten que las turbulencias severas, como la experimentada por el vuelo DL56, podrían volverse más comunes debido al cambio climático, que altera las corrientes de chorro y genera condiciones atmosféricas más extremas.
Según la Junta Nacional de Seguridad del Transporte, desde 2009 se han registrado 207 casos de lesiones graves por turbulencias en Estados Unidos, y la frecuencia de estos incidentes está en aumento. La recomendación de mantener el cinturón de seguridad abrochado durante todo el vuelo se ha reforzado tras este evento.
