La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) ha emitido una severa advertencia a diversos departamentos de policía en California. Según un documento confidencial revelado recientemente, las autoridades temen que el gobierno de Irán intente tomar represalias directas contra la costa oeste de Estados Unidos. Este posible ataque sería una respuesta a la reciente ofensiva militar lanzada por la actual administración del presidente Donald Trump y las fuerzas de Israel. La tensión internacional ha alcanzado niveles críticos durante las últimas dos semanas.
La cadena de noticias ABC News fue el primer medio en reportar la existencia de este boletín interno distribuido a finales de febrero de 2026. Según el documento revisado por los periodistas, la inteligencia estadounidense descubrió que Irán supuestamente “aspiraba a llevar a cabo un ataque sorpresa” contra el país. Para ejecutar este peligroso plan, utilizarían múltiples vehículos aéreos no tripulados, comúnmente conocidos como drones. Estos artefactos explosivos serían lanzados directamente desde una embarcación no identificada navegando frente a las costas californianas.
A pesar de la gravedad de esta amenaza transnacional, la alerta del FBI es bastante general. El mismo boletín reconoce que actualmente “no disponen de información adicional sobre el momento exacto, el método específico, los objetivos concretos ni los autores intelectuales” de este presunto operativo militar. Tras filtrarse esta delicada información a la prensa, los portavoces oficiales del FBI y los representantes de la Casa Blanca se negaron rotundamente a ofrecer comentarios adicionales al respecto.
¿Qué acciones está tomando el gobernador?
Tras la divulgación masiva de este reporte en medios nacionales e internacionales, el gobernador de California, Gavin Newsom, buscó calmar a la población. Él emitió declaraciones asegurando que, por el momento, no tiene conocimiento oficial de ninguna “amenaza inminente” que ponga en peligro a los residentes. Sin embargo, recalcó que su administración no está minimizando la situación bajo ninguna circunstancia. “Seguimos totalmente preparados para responder a cualquier tipo de emergencia en nuestro estado”, afirmó el líder demócrata.
Para garantizar la seguridad pública, Newsom confirmó que mantiene una “coordinación constante” con altos funcionarios de inteligencia y seguridad nacional. Este esfuerzo conjunto incluye el trabajo directo con el equipo especializado de la Oficina de Servicios de Emergencia del Gobernador de California (Cal OES). Esta agencia estatal se encarga de monitorear diariamente cualquier posible impacto derivado del actual y complejo conflicto armado en el Medio Oriente. Ellos traducen los datos del FBI en alertas útiles para las autoridades locales.
Días antes de que surgiera esta alerta específica, el gobernador Newsom ya había criticado fuertemente las acciones del gobierno federal. Él condenó públicamente la reciente decisión del presidente Trump de lanzar un ataque directo contra Irán sin el previo consentimiento del Congreso estadounidense. Además, el gobernador advirtió que estas operaciones militares están poniendo en enorme riesgo la vida de los ciudadanos e incrementarán drásticamente los costos de energía y gasolina en el país.
¿Existe riesgo de un ataque en territorio mexicano?
Un factor que ha incrementado muchísimo la preocupación de las autoridades estadounidenses es la proximidad y las redes de influencia en Latinoamérica. John Cohen, exjefe de inteligencia del Departamento de Seguridad Nacional y actual colaborador de ABC News, abordó este delicado tema. Él expresó su profunda inquietud por la gran posibilidad de que se desarrolle una guerra no convencional utilizando drones provenientes no solo desde el océano Pacífico, sino también cruzando la frontera desde México.

Según explicó el experto en seguridad, se sabe perfectamente que el régimen de Irán mantiene una “amplia presencia y estrechas relaciones” tanto en México como en diversos países de Sudamérica. Esta infraestructura operativa, combinada con la posesión tecnológica de drones avanzados, proporciona un fuerte incentivo para intentar realizar agresiones asimétricas. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ya había definido previamente a Estados Unidos como un “entorno de amenaza terrorista sumamente elevado”.
Además de los posibles ataques físicos, las autoridades gubernamentales advierten sobre un riesgo inminente en el ciberespacio. Es altamente probable que ocurran ciberataques contra la infraestructura crítica del país. Estos sabotajes digitales podrían ser ejecutados por hacktivistas proiraníes o grupos criminales afiliados directamente al régimen de Teherán.
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