Una mujer de 29 años, identificada como Autumn Bardisa, fue arrestada el martes en Palm Coast, Florida, por hacerse pasar por enfermera registrada y atender a más de 4,000 pacientes sin una licencia válida. La investigación, dirigida por la Oficina del Sheriff del Condado de Flagler, mostró un caso de fraude médico. Este caso ha alarmado a la comunidad y ha cuestionado los procesos de contratación en los hospitales.
Un engaño que puso vidas en riesgo
Entre julio de 2023 y enero de 2025, Bardisa trabajó en AdventHealth Palm Coast Parkway, donde participó en la atención de 4,486 pacientes, según la Oficina del Sheriff del Condado de Flagler. La joven nunca tuvo una licencia de enfermería válida. Ahora enfrenta siete cargos por practicar medicina sin permiso. También tiene otros siete cargos por usar información personal de forma fraudulenta. “Este es uno de los casos de fraude médico más perturbadores que hemos investigado”, afirmó el sheriff Rick Staly en una conferencia de prensa. Bardisa permanece detenida en el Sheriff Perry Hall Inmate Detention Facility con una fianza de 70,000 dólares.
AdventHealth, un sistema de salud sin fines de lucro, despidió a Bardisa el 22 de enero. Tienen 56 hospitales en nueve estados y encontraron irregularidades. La investigación comenzó cuando un colega, al revisar su licencia para una posible promoción, encontró que solo poseía un certificado vencido de asistente de enfermería. La institución informó a las autoridades de inmediato. Esto llevó a una investigación de siete meses. La pesquisa involucró al Departamento de Salud de Florida y al Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU.
Cómo se gestó el fraude
Bardisa fue contratada en julio de 2023 como técnica avanzada de enfermería, un rol que requería supervisión de una enfermera registrada. Durante el proceso de contratación, dijo que era una “enfermera registrada por educación”. Indicó que había terminado su formación, pero aún no había aprobado el examen nacional. Más tarde, aseguró haber pasado la prueba y proporcionó un número de licencia perteneciente a otra enfermera llamada Autumn, empleada en otro hospital de AdventHealth. Para justificar la discrepancia en el apellido, alegó un reciente matrimonio, pero nunca presentó el acta correspondiente pese a las solicitudes del hospital.
Además, las autoridades descubrieron que Bardisa y la enfermera cuya identidad usó habían estudiado juntas en Rasmussen University, aunque no se conocían personalmente. Según el sheriff Staly, Bardisa aprobó el examen de enfermería estatal después de su despido. Sin embargo, las autoridades piensan en revocar su licencia por los cargos en su contra. La Oficina del Sheriff ha habilitado un correo electrónico, fakenursecase@flaglersheriff.com, para que los pacientes que crean haber sido atendidos por Bardisa puedan reportarlo.
Un caso que no es aislado
El caso de Bardisa no es único. En julio de 2025, una enfermera en Pensilvania fue arrestada. Usó 20 nombres falsos y las credenciales de cuatro enfermeras reales. También usó siete números de Seguro Social. En noviembre de 2024, una mujer de 44 años fue detenida en Burbank, California, por hacerse pasar por enfermera registrada en un hospital local. Estos incidentes han aumentado las críticas sobre los sistemas de verificación de credenciales en el sector salud. Este sector atiende a más de 330 millones de personas en EE.UU., según la Oficina del Censo.
Por otro lado, AdventHealth ha declinado comentar sobre el caso, citando políticas de privacidad y asuntos legales pendientes. Sin embargo, el sheriff Staly señaló fallos en el proceso de contratación del hospital, como no haber exigido de inmediato el acta de matrimonio. “Doy crédito a AdventHealth por reportar el caso, pero claramente hay fallas en su proceso de incorporación”, afirmó. En 2024, el hospital atendió a más de 100,000 pacientes en Palm Coast. Esto es según datos de la Agencia de Atención Médica de Florida.
La comunidad exige respuestas
La detención de Bardisa, captada en imágenes donde aparece con uniforme médico, ha generado indignación en Palm Coast, una ciudad de 90,000 habitantes. Residentes como María Gómez, una madre que fue atendida en AdventHealth en 2024, expresaron temor en entrevistas locales: “Es aterrador pensar que alguien sin preparación pudo tratar a mi familia”. La Oficina del Sheriff aclaró que no ha recibido reportes de pacientes heridos directamente por Bardisa, pero la magnitud del caso, con 4,486 personas afectadas, mantiene a la comunidad en alerta.
Mientras tanto, el caso sigue en fase de instrucción. Los registros judiciales no indican aún la fecha de la próxima audiencia de Bardisa ni si cuenta con representación legal. La fiscalía del Séptimo Circuito, liderada por R.J. Larizza, prepara un caso que podría sentar un precedente en la lucha contra el fraude médico en Florida, un estado con más de 300,000 enfermeras registradas, según el Departamento de Salud estatal.
