Cuando el presidente Donald Trump anunció la creación de un grupo de trabajo para combatir la delincuencia en Memphis, la orden incluyó no solo a la Guardia Nacional, sino también a varias agencias federales. Entre ellas está el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), responsable de supervisar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Esta decisión ha despertado inquietud entre las comunidades latinas, que temen que la medida derive en operativos de inmigración y posibles deportaciones.
Crece la preocupación entre familias hispanas
En Memphis, donde cerca del 10% de la población es hispana, la noticia ha generado temor. Sandra Pita, ciudadana estadounidense de ascendencia mexicana y madre de seis hijos, aseguró que la comunidad latina teme ser blanco de redadas. “Mi preocupación como latina es que vayan a centrarse en las personas de piel morena, de piel negra, incluso en mis hijos, que son ciudadanos”, expresó durante una reunión comunitaria.
Además, organizaciones locales advierten que incluso inmigrantes con estatus legal podrían verse afectados si las autoridades amplían su enfoque hacia perfiles raciales. Estos temores no son infundados: en operaciones similares realizadas en Washington, más del 40% de las detenciones estuvieron relacionadas con casos migratorios.
La Guardia Nacional y el debate político
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, aclaró que no espera desplegar a más de 150 miembros de la Guardia Nacional en Memphis. Sin embargo, el número de agentes federales que acompañará la operación aún no está definido e incluiría personal antidrogas y de inmigración.
Mientras tanto, el senador republicano Brent Taylor defendió la medida al señalar que se trata de una “inversión” en seguridad y no de una ocupación. En contraste, el alcalde Paul Young, demócrata, insistió en que no solicitó la intervención federal y que el verdadero problema de Memphis no se resolverá con más presencia militar, sino con inversiones sociales para reducir la pobreza y la falta de vivienda.
Por lo tanto, el despliegue refleja un choque de visiones: por un lado, los líderes republicanos lo consideran necesario para combatir delitos violentos; por otro, líderes locales y defensores de derechos civiles temen que incremente la tensión y ponga en riesgo a las comunidades inmigrantes.
Preparativos de las comunidades inmigrantes
Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca en enero, organizaciones comunitarias han intensificado su labor para orientar a los latinos de Memphis sobre cómo actuar en caso de encontrarse con agentes federales. Han distribuido tarjetas rojas con instrucciones claras en inglés y español, como no abrir la puerta sin una orden judicial y no firmar documentos sin la presencia de un abogado.
Además, grupos locales están utilizando redes sociales para informar en tiempo real sobre operativos policiales, lo que permite a los inmigrantes tomar precauciones y evitar ser sorprendidos.
Mauricio Calvo, director ejecutivo de Latino Memphis, subrayó que la inseguridad es un problema real en la ciudad, pero advirtió sobre los riesgos del despliegue. Según él, muchos latinos ven con buenos ojos la llegada de más oficiales, pero desconocen las posibles consecuencias. “Me preocupa que no comprendan las implicaciones en cuanto a discriminación racial y deportaciones reales”, señaló.
Temor a un aumento de detenciones
Otro factor que genera alarma es la presencia de un centro de detención de ICE en Mason, una localidad cercana a Memphis. El lugar cuenta con cientos de camas y podría convertirse en destino inmediato para quienes sean arrestados durante las operaciones.
Casey Bryant, abogada especializada en inmigración, advirtió que la falta de conocimiento de la ley migratoria entre algunos miembros de la Guardia Nacional podría ocasionar abusos. “Esto puede causar caos y confusión, con el riesgo de que las personas pierdan sus derechos en procesos migratorios y penales”, explicó.
En consecuencia, las organizaciones han recomendado a las familias inmigrantes tener un plan en caso de detención, designar contactos de emergencia y buscar asesoría legal previa.
Un escenario de incertidumbre
No está claro cuándo llegará la Guardia Nacional a Memphis, aunque se estima que podría ocurrir en el transcurso de la próxima semana. Mientras tanto, la expectativa aumenta entre los residentes y las comunidades inmigrantes que se preparan para convivir con este despliegue federal.
Pese a todo, el debate continúa entre quienes consideran que la medida reforzará la seguridad y quienes la ven como una amenaza para miles de familias que forman parte del tejido social de la ciudad.

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