Alcalde de Baltimore exige que Trump
EFE

El alcalde de Baltimore, Brandon Scott, instó al presidente Donald Trump a prohibir la venta de rifles de asalto como el AR-15 para combatir la delincuencia, en un momento de creciente tensión por la seguridad en las ciudades estadounidenses. La propuesta, presentada el 12 de agosto de 2025 durante una entrevista en CNN, surge tras el despliegue de 800 efectivos de la Guardia Nacional en Washington D.C. ordenado por Trump. Scott, un demócrata que lidera una ciudad con una de las tasas de criminalidad más altas del país, también pidió medidas contra los “interruptores Glock”, dispositivos que convierten pistolas en armas automáticas.

Una propuesta para todo el país

Durante su aparición en The Lead with Jake Tapper, Scott afirmó que prohibir los rifles de asalto sería un paso clave para reducir la violencia armada no solo en Baltimore, sino en todo EE.UU. “El presidente podría hacer cosas simples: decir que nadie puede entrar a una tienda y comprar un AR-15”, señaló. Además, destacó la necesidad de eliminar los interruptores Glock, que han incrementado el peligro para residentes y policías al permitir disparos automáticos. Desde 2020, Baltimore ha retirado 2,500 armas de las calles y reducido los homicidios en un 24.3% en 2025, según datos oficiales.

Por lo tanto, Scott ve su propuesta como una solución práctica. Como copresidente de Mayors Against Illegal Guns, ha abogado por responsabilizar a los fabricantes de armas, incluyendo una demanda presentada en 2024 contra un importante proveedor de pistolas, según Everytown for Gun Safety. Sus esfuerzos reflejan una coalición de alcaldes demócratas que buscan contrarrestar la retórica de Trump, quien ha criticado la gestión de ciudades lideradas por afroamericanos como Chicago, Los Ángeles y Baltimore.

Críticas de la Casa Blanca

Las declaraciones de Scott provocaron una respuesta contundente de la Casa Blanca. La portavoz Taylor Rogers calificó los comentarios del alcalde como fuera de lugar, afirmando que “Baltimore tiene una de las tasas de criminalidad más altas del país”. En un comunicado, Rogers instó a Scott a “limpiar sus propias calles” en lugar de cuestionar las acciones de Trump para “hacer que D.C. sea seguro otra vez”. Trump, durante una conferencia de prensa el 11 de agosto, señaló a Baltimore y otras ciudades lideradas por demócratas como “amenazas para el país”, según The Hill.

En consecuencia, la disputa ha avivado tensiones raciales y políticas. Scott, en Laura Coates Live de CNN, acusó a Trump de usar un discurso con “matices racistas” para desacreditar a líderes afroamericanos. “El presidente podría aprender de nosotros en lugar de atacarnos”, afirmó, destacando que Baltimore registra los niveles de homicidios más bajos en 50 años, con 55 casos hasta julio de 2025, según su oficina.

Contexto de la violencia armada

La propuesta de Scott se produce en un momento crítico. En octubre de 2023, un tiroteo en la Morgan State University dejó cinco heridos, lo que llevó al alcalde a exigir acciones del Congreso contra las armas fantasma y los cargadores de alta capacidad. Maryland también impulsa una ley para prohibir los “switches” que convierten armas semiautomáticas en automáticas, según CBS News. A nivel nacional, el fentanilo y las armas automáticas han agravado la violencia, con 70,000 muertes por sobredosis en 2024, según la DEA.

Pese a todo, las políticas de Trump generan controversia. Su decisión de recortar $200 millones en fondos para programas de prevención de violencia, incluyendo VictimConnect y Survivors.org, ha sido criticada por Scott, quien argumenta que estas medidas debilitan los esfuerzos locales, según CBS Baltimore. La Oficina de Prevención de Violencia Armada, creada por Joe Biden en 2023, enfrenta ahora un futuro incierto bajo Trump.

Un debate que no se detiene

La postura de Scott ha encontrado eco entre otros alcaldes demócratas, como Muriel Bowser de Washington D.C., quien también criticó el despliegue de la Guardia Nacional. Sin embargo, analistas como Alyssa Farah Griffin, en CNN, sugieren que Trump busca provocar a los demócratas para que nieguen los problemas de criminalidad, reforzando su narrativa de “ley y orden”. Mientras Baltimore continúa implementando su Estrategia de Reducción de Violencia Grupal, que ha logrado 414 arrestos y conectado a 261 personas con servicios sociales, el enfrentamiento entre Scott y Trump promete mantener el debate sobre las armas y la seguridad en el centro de la atención nacional.

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