La lotería Powerball no exige estatus migratorio para comprar un boleto. Cualquier persona mayor de 18 años, residente o no en EE. UU., puede adquirirlo en un estado donde se vendan estos tickets. De este modo, un migrante indocumentado tiene derecho a obtener un número ganador. El gran desafío llega al momento de cobrar el premio, pues cada estado impone requisitos de identificación y verificación distintos.
Powerball se ha convertido en la lotería con los pozos más elevados de Estados Unidos. Sus premios millonarios atraen a participantes de todas las condiciones. Sin embargo, ganar no equivale a cobrar. El boleto debe reclamarse en la misma jurisdicción donde se compró y cumplir los protocolos estatales. Algunos permiten el anonimato del ganador si supera cierto monto, lo cual podría proteger parcialmente a los indocumentados que busquen resguardar su identidad.
Requisitos de identificación y verificación
Cada estado establece reglas propias para comprobar la identidad del ganador. En California se exige una identificación con foto válida emitida por el gobierno. En Florida basta con una credencial vigente de los últimos cinco años. Quienes no cuentan con un Social Security Number (SSN) pueden usar un Individual Taxpayer Identification Number (ITIN) para efectos fiscales. No obstante, no todos los estados aceptan el ITIN como sustituto del SSN, lo que complica a los migrantes sin estatus legal.

Por ejemplo, un migrante indocumentado que compró un boleto en Texas deberá presentar un ID emitido por el estado o un pasaporte válido. Si no dispone de ninguno, podría perder el derecho a cobrar. Además, algunos estados exigen pruebas de residencia local, lo que añade otra barrera. El desconocimiento de estas normativas y la falta de documentos apropiados pueden frustrar el sueño de llevarse el gran premio.
Anonimato y obligaciones fiscales
El anonimato ofrece cobertura a muchos ganadores que prefieren mantener su privacidad. Estados como Delaware, Kansas y Maryland permiten al ganador usar un fideicomiso o entidad legal para reclamar el premio sin revelar su nombre. Esto beneficia a migrantes indocumentados que temen exponer su situación ante los medios o las autoridades.
Sin embargo, otros estados obligan a publicar el nombre del ganador en boletines oficiales. Ese requisito puede poner en riesgo a quienes carecen de permiso de residencia. Además, cualquier premio de lotería está sujeto a impuestos federales y estatales. Desde premios de US$600 hasta miles de millones, las retenciones fiscales aplican según las tablas del IRS y de cada estado. El ganador indocumentado debe usar un SSN o un ITIN para declarar y pagar impuestos, lo cual puede exponerlo a auditorías o sanciones migratorias si se detectan inconsistencias.

Los impuestos federales retienen el 24% en origen para premios superiores a US$5,000, mientras que algunos estados suman hasta un 8% adicional. Declarar estos ingresos también implica presentar formularios ante el IRS y, en algunos casos, revelar cuentas bancarias o activos. Un migrante sin estatus legal podría preferir renunciar al cobro antes que afrontar complicaciones fiscales y legales.
El reglamento de Powerball permite la participación de cualquier mayor de 18 años. Pero el cobro del premio requiere cumplir una serie de requisitos estatales y fiscales que resultan más complejos para un migrante indocumentado. Desde la presentación de identificación válida hasta el posible anonimato, cada paso conlleva decisiones que afectan la privacidad y la seguridad legal de quien resulte ganador.
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