La economía de Estados Unidos atraviesa un momento de incertidumbre, y los trabajadores latinos están sintiendo el golpe con mayor fuerza que otros grupos. De acuerdo con el más reciente informe de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), la tasa de desempleo entre los latinos subió al 5% en noviembre de 2025, superando el promedio nacional del 4,6%.
Este aumento representa el nivel más alto desde septiembre de 2021, cuando el país aún se recuperaba de la crisis provocada por la pandemia del covid-19. A pesar de que los latinos constituyen casi el 20% de la fuerza laboral, su situación laboral ha empeorado de manera desproporcionada.
Desaceleración del empleo y aumento de la presión financiera
La creación de nuevos empleos también se desaceleró drásticamente. Durante noviembre, se registraron apenas 64.000 nuevas plazas, una cifra muy por debajo de las expectativas. La ralentización afecta especialmente a los sectores que emplean a gran parte de la comunidad latina, como la construcción, el comercio minorista, la manufactura y el trabajo de servicios.
Entre los expertos, crece la preocupación por el estancamiento de los ingresos, que no logra compensar el aumento de los precios. Según diversas organizaciones, millones de familias latinas están recurriendo a empleos adicionales o reduciendo gastos esenciales para poder sostenerse.
La organización Voto Latino advirtió que las promesas económicas del presidente Donald Trump no se han traducido en mejoras reales para la mayoría de los trabajadores. “Mientras la Casa Blanca sigue engañando al público sobre la economía, los números cuentan otra historia. Los salarios no son suficientes para cubrir el costo de vida y millones de familias se están quedando atrás”, dijo la entidad en un comunicado.
Desigualdad persistente en la recuperación económica
El informe federal muestra una brecha persistente entre la recuperación general y las oportunidades laborales para las minorías. Los trabajadores latinos y afroamericanos mantienen tasas de desempleo más altas incluso en regiones donde la economía muestra signos de recuperación.
“La carga es aún más pesada para las comunidades negras y latinas, donde los sacrificios financieros son mayores y el camino hacia la estabilidad cada vez está más fuera de alcance”, destacó Voto Latino.
Economistas consultados señalan que los latinos se concentran en empleos susceptibles a la inflación y los ajustes empresariales, por lo que suelen ser los primeros en sufrir los despidos o las reducciones de jornada cuando la economía se desacelera. Además, muchos no cuentan con acceso a beneficios laborales o redes de seguridad social sólidas.
Crece la preocupación entre las familias
Los niveles de preocupación de la población latina por la economía siguen siendo altos. De acuerdo con un informe del Pew Research Center, el 61% de los encuestados considera que las políticas económicas de la administración Trump han empeorado su situación. Solo el 15% afirma haber experimentado una mejora.
El estudio muestra las preocupaciones principales de estas comunidades. El 67% teme que los precios de los alimentos sigan subiendo. El 65% está muy preocupado por el costo de la vivienda. Además, el 53% menciona que el aumento del precio de la gasolina y la energía es una gran carga.
Además, el 50% de los latinos asegura que tener un empleo estable es cada vez más difícil. En un segundo sondeo publicado en octubre, uno de cada tres participantes declaró haber tenido problemas en el último año para cubrir necesidades básicas como alimentos (35%), atención médica (30%) o vivienda (30%).
El voto latino y el desafío económico
La realidad económica podría ser decisiva en las elecciones legislativas de 2026. Los votantes latinos, que en las últimas décadas se han convertido en un bloque clave, muestran señales de frustración con la gestión económica actual.
Para Voto Latino, los datos del informe de empleo anticipan un cambio en las prioridades del electorado hispano. “A medida que se acercan las elecciones de 2026, los votantes buscarán líderes que entiendan su realidad y estén dispuestos a impulsar reformas que generen estabilidad y amplíen las oportunidades”, indicaron.
Los analistas políticos concuerdan en que las dificultades financieras podrían transformar el panorama político del país. El voto latino, que fue determinante en estados como Arizona, Nevada y Texas, podría inclinar la balanza si la percepción de crisis económica persiste durante los próximos meses.
Un escenario incierto
El enfriamiento del mercado laboral y el alza en el costo de vida amplifican el riesgo de una desaceleración prolongada. Aunque la Casa Blanca defiende las cifras de crecimiento económico y asegura que la inflación se mantiene bajo control, los efectos siguen siendo desiguales.
Para millones de familias trabajadoras —especialmente las latinas—, los ingresos ya no bastan para enfrentar los gastos básicos. En muchos hogares, el recorte de alimentos, medicinas o transporte se ha vuelto una realidad cotidiana.
Mientras tanto, la pregunta continúa abierta: ¿podrá la economía estadounidense recuperarse sin dejar atrás a las comunidades que impulsan gran parte de su fuerza laboral?
