El Real Madrid perdió 2-0 contra el Celta en el Bernabéu y sumó solo una victoria en las últimas cinco jornadas. Esto los aleja de Barcelona en el liderato de LaLiga. La derrota fue especialmente dolorosa porque ocurrió en casa, donde el equipo había permanecido invicto desde mayo. Esta situación presagia momentos complicados para Xabi Alonso. Porque en menos de dos meses pasó de liderar con ventaja a estar bajo presión interna.
Después del partido, Florentino Pérez se reunió de madrugada con la directiva para analizar la mala racha del equipo y el futuro del entrenador vasco. En la charla, los dirigentes evaluaron la baja calidad del juego y las lesiones acumuladas. Además, se centraron en la falta de sintonía entre Alonso y algunos jugadores clave del vestuario, particularmente tras la sustitución de Vinícius en el Clásico contra Barcelona hace poco más de un mes.
¿Qué pasó en el partido contra el Celta?
El encuentro mostró la imagen más negativa del Real Madrid de Alonso en la temporada. El Celta dominó buena parte del juego en el Bernabéu. Aunque los blancos generaron algunas ocasiones, el portero Radu fue determinante para mantener el empate cero. En el minuto 54, Williot adelantó a los gallegos. Posteriormente, Fran García vio dos tarjetas amarillas consecutivas que lo dejaron fuera del terreno de juego.
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El partido también dejó una mala noticia: la lesión de Éder Militão en los isquiotibiales, que se une a una lista creciente de bajas defensivas. Xabi Alonso culpó parcialmente al arbitraje, criticando las decisiones que costaron tres expulsiones en total a su equipo, pero reconoció que el rendimiento fue inferior al esperado y que “duele estar enfadado” en una casa donde el equipo había mostrado solidez.
¿Cuál es el estado del vestuario?
Desde dentro del equipo emerge un sentimiento de culpa repartida entre el entrenador y los jugadores, pero con tensiones claras. Varias fuentes consultadas señalan que hay falta de liderazgo dentro de la plantilla tras la pérdida de piezas como Luka Modric y Lucas Vázquez, además de la ausencia prolongada de Dani Carvajal. Se cuestiona también la firmeza de Alonso a la hora de imponerse en el vestuario, calificado por algunos de “demasiado blando” con las estrellas.
El malestar con el técnico vasco tiene raíces en cómo ha gestionado decisiones como mantener a Endrick fuera de la alineación pese a contar con apoyo de sectores influyentes en el vestuario. Además, jugadores como Jude Bellingham y Federico Valverde están lejos de mostrar su mejor nivel, lo que añade presión sobre un entrenador que llegó al club con gran ilusión pero que encuentra resistencias inesperadas en su primer año.
¿Es el Manchester City un ultimátum para Xabi Alonso?
El partido del miércoles 10 de diciembre contra el Manchester City en la Champions League se presenta como un punto de inflexión crítico. La directiva ha fijado ese encuentro como una fecha límite para que el equipo y el entrenador demuestren capacidad de reacción. Una derrota ante los ingleses se interpretaría como el fin definitivo del proyecto de Alonso en el Bernabéu, mientras que una victoria podría comprar tiempo y permitir reorganizar el equipo.
Los nombres de Zinedine Zidane y Álvaro Arbeloa circulan ya en los pasillos del club como posibles sucesores. Zidane sigue sin equipo desde su salida del Real Madrid, lo que lo convierte en una opción lógica, mientras que Arbeloa dirige actualmente a las categorías inferiores del club. Pese a ello, desde la directiva se reconoce que no solo el técnico está bajo escrutinio: algunos jugadores también deben mejorar su rendimiento de forma significativa.
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El análisis de la directiva apunta a una falta de solidez futbolística. Esto contrasta con las sensaciones positivas que dejó el equipo en el Mundial de Clubes, donde Alonso pudo mostrar su idea de juego. Sin embargo, las fricciones internas que surgieron después de ese torneo se han ampliado. Esto ha creado un entorno donde la confianza mutua se ha visto erosionada.
Además, las lesiones acumuladas limitan las opciones tácticas del entrenador. La ausencia de Carvajal en defensa, sumada a las molestias de Militão, deja a un equipo que necesita jugar con precisión. No obstante, se ve forzado a hacer cambios constantes. Mbappé sigue siendo el factor diferencial del Madrid con 25 goles. Sin embargo, eso también puede ocultar un problema más profundo: la dependencia excesiva de un solo atacante para conseguir resultados. Esto no es sostenible en el largo plazo.
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